Los precios del petróleo repuntan un 30% ante la expectativa de pacto entre Arabia Saudí y Rusia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncia que espera un recorte de la producción de crudo de entre 10 y 15 millones de barriles
Refinería de petróleo en Nasiriyah

AFP/AIDAR MOHAMMED ALI  -   Refinería de petróleo en Nasiriyah

Aunque todavía no hay fumata blanca, solo la expectativa de un acuerdo entre Arabia Saudí y Rusia para llevar a cabo un recorte de la producción ha provocado un repunte de un 30% en los precios del petróleo este jueves. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha anunciado en Twitter que la rebaja podría alcanzar entre los 10 y los 15 millones de barriles, aunque ni el reino del desierto ni el gigante euroasiático se han pronunciado respecto a las palabras del mandatario norteamericano.  

La ruptura entre el segundo y tercer productor de crudo del mundo ha provocado una volatilidad nunca vista en el mercado en marzo. A pesar de que la crisis sanitaria del coronavirus ha hundido la demanda mundial de petróleo, Riad no ha parado de bombear el hidrocarburo e incluso ha anunciado que aumentará su producción hasta niveles récord en mayo. Todas estas circunstancias han llevado al barril de Brent y al Texas a sus niveles más bajos desde 2002. Por ello, a pesar del repunte, el precio apenas supera los 30 dólares.  

Trump y Bin Salman
PHOTO/REUTERS - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a Mohamed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí

El rebote se debe, esencialmente, a la fe en la palabra de una persona: Donald Trump. El mandatario americano dio luz a la esperanza este miércoles, cuando afirmó que confiaba en que Arabia Saudí y Rusia alcanzaran pronto un acuerdo para acabar con la terrible volatilidad del mercado. La industria energética americana se está viendo muy perjudicada por el hundimiento de precios. De hecho, los productores de fracking están teniendo dificultades de almacenamiento y los de Texas están empezando a suspender pagos, según informa la cadena norteamericana CNBC.  

Trump volvió a la carga este jueves y escribió en Twitter que había mantenido una conversación con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, y con el presidente ruso, Vladimir Putin, y que esperaba que el recorte de petróleo alcanzaría entre los 10 y los 15 millones de barriles. “Sería genial para la industria del petróleo y el gas que esto ocurriera”, escribió en su perfil de la red social.  

La agencia estatal de noticias saudí (SPA) anunciaba poco después de los esperanzadores tuits de Trump que Arabia Saudí quiere convocar una reunión de carácter urgente de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) con el objetivo de buscar un acuerdo que devuelva el equilibrio al mercado, aunque sin hacer mención a recortes en la producción ni a las declaraciones de Trump.  

Sin embargo, un portavoz del Kremlin, Dimitry Peskov, ha tirado un jarro de agua fría sobre las expectativas y ha afirmado que Vladimir Putin no ha mantenido conversaciones con Mohamed bin Salman, según informa la agencia TASS, aunque el portavoz de energía ruso, Alexander Novak, ha indicado a Reuters que Rusia no tiene planes de aumentar la producción de crudo porque el mercado está sobrecalentado de este recurso. China, uno de los mayores importadores del oro negro, está aprovechando este momento de debilidad para acumular petróleo ante la depresión de los precios.  

Los actuales precios del petróleo son inasumibles para la mayor parte de los productores, a excepción de Arabia Saudí, que tiene los costes de extracción más bajos del mundo. Incluso Moscú, que ha intentado aguantar el pulso a Riad, ya ha anunciado que no es capaz de mantener un nivel de oferta similar al actual en las próximas semanas mientras el consumo global continúe cayendo.  

El crudo acumula una caída de precios del 50% desde que la OPEP y otros países productores fueran incapaces de llegar a un acuerdo para frenar la producción. La persistencia de la pandemia en Europa y Estados Unidos y la ampliación del confinamiento en algunos países no augura buenos presagios a corto plazo para el mercado del petróleo a nivel mundial.