Los siete días de paz para el fin de la guerra en Afganistán

Estados Unidos y los talibanes habrían llegado a un acuerdo para firmar, el próximo 29 de febrero, la paz y poner fin a 19 años de conflicto
El pasado mes de agosto cientos de personas salieron a la calle con banderas afganas en Kandahar y en todo el país para celebrar el centenario de la independencia de Afganistán

UNAMA/Mujeeb Rahman  -   El pasado mes de agosto cientos de personas salieron a la calle con banderas afganas en Kandahar y en todo el país para celebrar el centenario de la independencia de Afganistán

Miles de vidas perdidas. Más de dos billones de dólares gastados y casi dos décadas de guerra después, el conflicto en Afganistán entre talibanes y Estados Unidos parece estar en la recta final. 

Washington planea firmar un acuerdo de paz con los talibanes el próximo 29 de febrero, tras la implementación de una reducción de la violencia en todo el país, según ha anunciado el Secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo. “Después de décadas de conflicto, hemos llegado a un acuerdo con los talibanes sobre una reducción significativa de la violencia en Afganistán. Este es un paso importante en un largo camino hacia la paz, y exhorto a todos los afganos a aprovechar esta oportunidad”, tuiteó Pompeo. 

En un comunicado difundido por el secretario de Estado, “los negociadores estadounidenses en Doha han llegado a un acuerdo con los talibanes sobre una reducción significativa y nacional de la violencia en Afganistán”, después de un “exitoso” entendimiento entra ambas partes. La reducción de la violencia ha comenzado este sábado a las 0:00, según el gobierno afgano.

Esto se produce después de meses de arduas negociaciones con el grupo terrorista, liderados por el enviado especial estadounidense, Zalmay Khalilzad. La pasada semana, en la Conferencia de Seguridad celebrada en la ciudad alemana de Múnich, funcionarios estadounidenses ya adelantaron la desescalada de los enfrentamientos en el país durante siete días.

oto publicada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar el 26 de febrero de 2019, muestra a funcionarios qataríes participando en una reunión entre el enviado especial de EEUU, Zalmai Khalizad, acompañado por su delegación, y Sher Mohammad Abbas Stanikzai acompañado por la delegación talibán, en Doha
AFP PHOTO/HO/QATAR'S MOFA - Foto publicada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar el 26 de febrero de 2019, muestra a funcionarios qataríes participando en una reunión entre el enviado especial de EEUU, Zalmai Khalizad, acompañado por su delegación, y Sher Mohammad Abbas Stanikzai acompañado por la delegación talibán, en Doha
Sin presencia militar en tres años

La tregua temporal es muy específica. Se aplica en todo el país e incluye las fuerzas del gobierno afgano. Si tiene éxito, marcará los primeros pasos hacia un acuerdo para poner fin a la guerra de 19 años en Afganistán, donde permanecen alrededor de 13.000 tropas estadounidenses. Se espera que el primer paso sea reducir el nivel actual de estas tropas a 8.600. Esto, según el Departamento de Estados norteamericano, se llevaría a cabo en un total de 135 días, donde Washington reduciría su presencia y exigiría una retirada completa dentro de tres a cinco años.

Ahora queda ver cuál será la posición del actual Gobierno afgano, si tendrá un papel de socio pleno para la consecución de la paz, un tema que durante mucho tiempo ha sido un punto conflictivo, ya que los talibanes no reconocen a la autoridad de Kabul. “Las negociaciones entre afganos comenzarán poco después (del 29 de febrero) y se basarán en este paso fundamental para lograr un alto el fuego integral y permanente y la futura hoja de ruta política para Afganistán”, ha dicho Pompeo sobre las negociaciones bilaterales entre los talibanes y el gobierno afgano.

Cabe recordar que la situación política en el país asiático es complicada. El presidente afgano, Ashraf Ghani, ganó las elecciones nacionales en septiembre de 2019, con un resultado muy ajustado y con problemas en la publicación de los resultados, por lo que su principal rival político, Abdullah Abdullahm impugnó los resultados y anunció que estaba formando su propia administración. La Comisión Electoral Independiente de Afganistán anunció que Ghani había logrado la mayoría de los votos. 

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani
REUTERS/OMAR SOBHANI - El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani
¿El Vietnam del siglo XXI?

En septiembre, los líderes de los Estados Unidos y los talibanes estaban cerca de un acuerdo, pero el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, suspendió las negociaciones secretas después de que un ataque talibán mató a un miembro del servicio estadounidense en Kabul. Sucesivamente, durante dieciocho años, los lideres estadounidenses han propuesto promesas radicales para la retirada de las fuerzas estadounidense, pero todas han acabo en fracasos y reveses.

Cuando Estados Unidos entró en guerra por primera vez en Afganistán después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el entonces presidente George W. Bush, prometió desmantelar las operaciones terroristas y anular el control de los talibanes. Ahora, los talibanes han ganado terreno y controlan o disputan gran parte del país, a pesar de miles de millones de dólares de inversión de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN. 

Los talibanes surgieron en Afganistán en 1994 como un grupo reaccionario que combina grupos de miembros de la tribu pastún con ‘muyahidines’ que habían luchado años antes contra la invasión de la extinga Unión Soviética. En 1996, los talibanes tomaron el control de Afganistán y el grupo declaró el país un emirato islámico. Hasta la invasión de la OTAN en 2001, gobernaron el país. Tras esta derrota, los talibanes se reagruparon al otro lado de la frontera con Pakistán, donde han liderado la insurgencia contra el gobierno de Kabul y la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, lideradas por Estados Unidos.

El pasado mes de diciembre, The Washington Post hizo públicas miles de páginas de entrevistas a diferentes protagonistas como militares, diplomáticos, cooperantes y oficiales afganos, que demostraron las mentiras de la versión oficial durante los casi veinte años de conflicto. Según el Departamento de Estado y el de Defensa norteamericano y la Agencia para el Desarrollo Internacional, más de 775.000 efectivos estadounidenses han sido desplegados en Afganistán desde 2001 y más de 2.300 han fallecido. La misión de la ONU para Afganistán, la UNAMA, cifra en 32.000 civiles muertos y unos 60.000 heridos desde que se comenzaron a registrar sistemáticamente las bajas no militares en 2009.