Los talibanes amenazan con violencia las elecciones generales de Afganistán

Los rebeldes talibanes consideran que los comicios están manipulados por potencias extranjeras
Imagen de atentado en Afganistán

 -   Escena de atentado en Afganistán

Los talibanes han amenazado este martes con violencia todo el proceso electoral para las elecciones generales del 28 de septiembre en Afganistán, con el fin de impedir su celebración al considerar que están manipuladas por las potencias extranjeras, mientras continúan las conversaciones de paz en Doha.

"Para prevenir víctimas entre nuestros compatriotas, Dios lo evite, éstos deberán permanecer lejos de reuniones y mítines que podrían ser potenciales objetivos", advirtieron en un comunicado los talibanes. Los insurgentes remarcaron que harán los "máximos esfuerzos" para evitar la celebración de este "ardid" de los "extranjeros", que financian y administran el proceso electoral. "Llamamos a nuestros compatriotas a boicotear este proceso y no participar en ningún mitin", prosiguieron los talibanes. Los insurgentes afirmaron además que el Gobierno de Kabul no controla parte del país por lo que solo un número limitado de votantes podrá participar.

Asimismo, hicieron referencia a las conversaciones de paz con representantes de Estados Unidos, que van por la octava ronda y siguen centradas en la retirada de las tropas internacionales. Estados Unidos y demás países en territorio afgano deben "dedicar sus energías y recursos al fin de la ocupación de Afganistán y el establecimiento de una paz verdadera", subrayaron.

A pesar de las conversaciones, la violencia continúa en todo el país con constantes ataques, incluidos atentados en la capital afgana con decenas de muertos, una situación que la ONU relacionó con el intento de las partes de lograr un mejor posicionamiento a la hora de negociar en los términos más favorables un acuerdo de paz.

La campaña electoral para las elecciones generales de septiembre comenzó el 28 de julio con mítines del presidente, Ashraf Ghani, que busca renovar su mandato, y del jefe del Ejecutivo afgano, Abdulá Abdulá, uno de sus principales rivales. Ese mismo día, un grupo de hombres armados atacó las oficinas en Kabul del compañero de candidatura de Ghani, Amrullah Saleh, que se presenta a vicepresidente, en un asalto de seis horas que causó 24 muertos y 50 heridos.