Los talibanes anuncian que ha terminado de elaborarse el acuerdo con Estados Unidos

Los insurgentes han indicado que faltan las consultas finales y que la firma del acuerdo debe hacerse ante “garantes” internacionales
Rueda de prensa talibán

ANADOLU  -   Imagen de rueda de prensa talibán

Los talibanes han asegurado que la elaboración del acuerdo con Estados Unidos para buscar una salida a casi dos décadas de conflicto en Afganistán "ha terminado", después de la octava ronda de negociaciones celebrada en Doha, Qatar, entre los insurgentes y representantes estadounidenses. Aunque se ha señalado que aún se deberán reunir las partes tras unas consultas finales y que la firma de ese documento se hará ante observadores internacionales que garanticen la viabilidad de este. 

"La elaboración del acuerdo ha terminado", afirmó a la agencia de noticias Efe el portavoz talibán Zabihullah Mujahid, tras terminar en la capital qatarí las últimas conversaciones, que ha calificado de “largas y útiles”. Sin embargo, Mujahid resaltó que los negociadores deberán encontrarse con sus superiores "para unas consultas finales y habrá otro encuentro" para debatir posibles enmiendas y que la rúbrica final deberá contar con la presencia de “garantes” internacionales que aporten credibilidad a lo pactado.

El portavoz talibán ya había adelantado en la red social Twitter el fin de la octava ronda de negociaciones en Doha tras diez días de trabajo "tedioso y efectivo". Mientras, el representante estadounidense Zalmay Khalilzad también había confirmado a través de un tuit en su cuenta personal que habían acabado las conversaciones y que se disponía a regresar para "consultar sobre los próximos pasos" a seguir.

Los talibanes siempre han exigido como base de las negociaciones la retirada de las tropas extranjeras de Afganistán. Mientras, el objetivo primordial de EEUU es buscar garantías para que el país asiático no vuelva a ser refugio de terroristas yihadistas. Como primer paso, según informó el lunes la revista estadounidense Newsweek citando fuentes del Pentágono, las tropas de EEUU en suelo afgano habían recibido la orden de limitar todas sus operaciones contra los talibanes y de dejar de colaborar con el Ejército afgano, al tiempo que Washington se proponía reducir a casi la mitad, 6.000 soldados, su presencia en Afganistán. Sin embargo, el comandante de la coalición internacional en Afganistán, el teniente general Austin Scott Miller, negó en un comunicado haber recibido cualquiera de las órdenes que aparecen en ese "artículo impreciso y especulativo". "No hemos recibido esas órdenes ni hemos hecho esos cambios", sentenció Miller.

Las conversaciones se han ido manteniendo entre diversas partes mientras Afganistán ha seguido sufriendo atentados en su territorio durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales del próximo 28 de septiembre. El último más reseñable tuvo lugar el pasado 7 de agosto, cuando los talibanes atacaron, mediante un coche bomba, una comisaría de la Policía afgana en Kabul, dejando 18 muertos y más de 140 heridos. Previamente, otro atentado, a través de la detonación de un explosivo en una bicicleta, acabó con la vida de cinco policías en la capital afgana; y otro, mediante el uso de una mina, segó la vida de 34 personas al oeste de Afganistán. 

Imagen talibanes
AP – Imagen de negociadores talibanes

Estos ataques se sumaron además al materializado el día del inicio de la campaña electoral contra la oficina del candidato electoral a la Vicepresidencia de Afganistán, Amrullah Saleh, que provocó hasta 24 muertes. El jefe del Gobierno, Abdulá Abdulá, ya condenó enérgicamente los últimos atentados, mostrando la firmeza de su Ejecutivo y apelando a los agresores para que elijan la vía negociadora: "Los terroristas quieren interrumpir la campaña electoral de las presidenciales. Estamos determinados a llevar a cabo el proceso democrático y nuestra determinación es inamovible. En vez de ataques terroristas, dejad que resolvamos nuestros asuntos mediante negociaciones”.

A pesar de todo, se espera que un acuerdo con Washington facilite el camino para una negociación directa entre los talibanes, líderes afganos y el Gobierno de la nación. Precisamente, la retirada de tropas norteamericanas de Afganistán es la condición previa indispensable impuesta por los insurgentes talibanes para acceder a conversar directamente con el Ejecutivo afgano respecto a un eventual acuerdo de paz. Qatar ya acogió el mes pasado, durante la séptima ronda de negociaciones, un encuentro directo entre talibanes y miembros del Gobierno, pero estos acudiendo a título personal. 

Como gesto para caminar hacia la paz, el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, ha anunciado recientemente la liberación de 35 presos talibanes que se encontraban encarcelados; todo dentro del marco de la festividad del cordero del Eid al-Adha. Una muestra de que el Gobierno apuesta por la vía de la negociación para acabar con el conflicto afgano. El propio Ghani ya afirmó hace días que “la paz se acerca”.