Los turcochipriotas eligen presidente bajo la alargada sombra de Turquía

Mustafá Akinci y Ersin Tatar se enfrentan el domingo en la segunda vuelta electoral que marcará la relación entre la República Turca del Norte de Chipre y el país euroasiático
Cordillera Kyrenia al norte de la dividida capital chipriota, Nicosia, con las banderas de Turquía y la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), sólo reconocida por Turquía

AFP/AMIR MAKAR  -   Cordillera Kyrenia al norte de la dividida capital chipriota, Nicosia, con las banderas de Turquía y la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), sólo reconocida por Turquía

La República Turca del Norte de Chipre (RTNC), solamente reconocida por Turquía, celebra este domingo comicios para elegir presidente entre Mustafá Akinci, de tendencia federalista, y Ersin Tatar, ganador de la primera vuelta y alineado con el máximo dirigente turco Recep Tayyip Erdogan.

La próxima jornada llega la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que el actual presidente, Mustafá Akinci, defensor de una solución federal para la isla, se mide con el nacionalista Ersin Tatar, el favorito de Turquía, país patrocinador que reconoce en solitario a la RTNC, y candidato que promociona una solución de dos Estados para la confrontación entre turcochipriotas y grecochipriotas, vigente desde la invasión turca de la isla de Chipre que dividió el norte y el sur en 1974.

Durante la primera ronda electoral de la pasada semana, Ersin Tatar, líder del Partido de Unidad Nacional (PUN), fue el más votado con el 32,35% de los sufragios, seguido de Mustafá Akinci, que compareció a las elecciones como independiente y que logró el 29,84% de los votos. 

En tercer lugar, se posicionó el líder de centroizquierda del Partido Turco Republicano (CTP), Tufan Erhürman, con un 21,68%, quien esta semana anunció su apoyo a Akinci para la segunda vuelta, lo que podría suponer, de confirmarse el apoyo de sus adeptos al representante federalista, un golpe para Recep Tayyip Erdogan, que podría perder apoyos en un país artificial que solo resiste por el sustento otomano. 

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan
PHOTO/AP - El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan

Estos últimos comicios contaron con la participación más baja desde 2015, pues solo acudieron a ejercer su derecho al voto un 54,72%. Tanto la campaña electoral como la jornada de votación se vieron afectadas por la pandemia de coronavirus que, de hecho, retrasó esta la cita electoral prevista inicialmente hace medio año.

Erhürman aseguró que comparte "principios" con Akinci, incluso sobre "una solución federal para el problema de Chipre", según se recogió en un comunicado del CTP. Por otra parte, Tatar, hasta ahora primer ministro de la RTNC, además de por el PUN será respaldado por el partido del Renacimiento, cuyo candidato en la primera vuelta obtuvo sólo el 5,36%.

Ahora queda por dilucidarse una disputa entre dos modelos planteados para el norte de la isla chipriota. Lo que decidan los casi 200.000 electores llamados a las urnas mañana determinará la relación de esta comunidad con Turquía, que ha controlado militar y económicamente a la RTNC durante décadas. Chipre sigue dividida en dos zonas desde la invasión turca del norte de la isla en 1974, una controlada por los turcochipriotas al norte y otra dominada por los chipriotas ligados a Grecia en el sur. 

Por un lado, Mustafá Akinci es un gran defensor de la federación como solución a la división de Chipre, quiere romper con la fuerte dependencia de Turquía y durante su mandato ha tenido varios choques políticos con Erdogan, quien, a su vez, atraviesa por problemas internos en el país debido a la fuerte crisis económica que atraviesa Turquía, con una fuerte inflación y devaluación de la lira turca, y que se enfrenta a cada vez más problemas políticos por la pérdida de apoyos, manifestada en la pasada derrota de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en las pasadas elecciones municipales, en las que perdió el control de importantes ciudades como Estambul y Ankara, que pasaron a manos del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP). Una situación ante la que se ha desatado una fuerte purga del Estado turco en diversos estamentos que ha llevado a la detención de miembros del Ejército y de militantes opositores acusados de apoyar a la etnia kurda y al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización considerada terrorista por Turquía, y señalados también por vínculos con el clérigo Fethullah Gülen, al que se acusa desde el oficialismo de haber llevado a cabo el golpe de Estado de 2016. 

En este contexto, la semana pasada, Akinci aseguró que él y su familia fueron amenazados por el Gobierno turco para que no se presentase a la reelección.

Mientras, Tatar, patrocinado por Turquía, es defensor de la creación de dos Estados independientes y goza de gran apoyo en Ankara, donde acudió el 6 de octubre para anunciar junto a Erdogan la apertura de parte de la playa del barrio fantasma de Varosha. El anuncio desató protestas nacionales e internacionales, pues viola las resoluciones de la ONU, y ha sido visto como una injerencia otomana en las elecciones turcochipriotas. El candidato del PUN ha venido defendiendo su propuesta de dos Estados, el del norte turcochipriota y el del sur grecochipriota, que podría constituirse como confederación, solución que entiende como mejor ante una federación, la cual se ha venido negociando sin éxito durante décadas.

Akinci, por su parte, mantuvo que la mejor solución es una federación bicomunal, con igualdad política entre ambas comunidades, y señaló que la mejor opción es que los ciudadanos oriundos de la isla, tanto los grecochipriotas como los turcochipriotas, y los llegados desde Turquía (el norte de la isla se ha venido poblando con ciudadanos turcos durante los últimos años), puedan convivir "feliz y pacíficamente".

Las tropas turcas reabrieron parcialmente el balneario chipriota de Varosha, cerrado desde que sus habitantes grecochipriotas huyeron en 1974
AFP/BIROL BEBEK - Las tropas turcas reabrieron parcialmente el balneario chipriota de Varosha, cerrado desde que sus habitantes grecochipriotas huyeron en 1974

Según analistas políticos locales, la autonomía de los turcochipriotas respecto a Turquía es de momento imposible y ahora los electores tienen que decidir por uno de los dos candidatos presidenciales teniendo en cuenta la fuerte dependencia económica que existe respecto a la nación otomana, algo que provoca que no interese una confrontación entre la RTNC y Ankara. 

El componente religioso es muy importante también. De todos es sabido el fuerte islamismo que defiende Recep Tayyip Erdogan, mientras que muchos turcochipriotas defienden el laicismo y rechazan un posible proceso islamizador por parte de Turquía. 

Otro factor determinante según los expertos será la participación, que en la primera vuelta se reveló muy baja con un récord de abstención. Sólo votó el 54,72%, que los analistas atribuyen a la indiferencia y la pandemia de la COVID-19.

Veremos qué sucede este domingo en unas elecciones que son vistas como un paso clave para la posible reanudación de los esfuerzos por reunificar Chipre y como un referéndum sobre cómo se quiere desarrollar el vínculo entre la República Turca del Norte de Chipre y la propia Turquía.