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Luis Felipe López Álvarez: “No hay dinero que pague la vida, los voluntarios españoles van a Ucrania por ideales y por experiencia vital”

El profesor de Derecho Administrativo de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) pasó por los micrófonos del programa ‘De cara al mundo’ y analizó la situación de los voluntarios en territorio ucraniano
Luis Felipe López Álvarez

 -   Luis Felipe López Álvarez

La llegada a Ucrania de cientos de voluntarios que van allí a combatir ante la invasión del Ejército ruso es una realidad que muchas veces no es merecidamente tratada por los medios de comunicación. La forma de contactar con las autoridades ucranianas, la manera de integrarse y la misma presencia española en Ucrania son cuestiones de las que habla Luis Felipe López Álvarez, profesor de Derecho Administrativo en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y capitán reservista voluntario del Ejército español, en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid con Javier Fernández Arribas.

En primer lugar, dar las condolencias por el fallecimiento del voluntario español en Ucrania, ¿qué ha ocurrido?

Ha ocurrido lo normal en estas circunstancias. No existe por parte española y no se ha organizado absolutamente nada con respecto al envío de personal voluntario militar para luchar. Yo creo que tampoco se va a realizar oficialmente el envío de personal voluntario para participar en labores de rescate o de socorro, tipo Cruz Roja. Entonces son cosas que son tristes, pero que cabe esperar. 

La reserva voluntaria española, en lo que yo conozco estas cosas, asume ese riesgo, pero no es normal que suceda: se tiene que producir un accidente fatal, imprevisto y descontrolado para que sucedan este tipo de cosas.

Por lo que sé, se ha organizado la asistencia de estos voluntarios para luchar en las Fuerzas Armadas de Ucrania, pero ha sido estrictamente organizado desde Ucrania y a base de las embajadas. Entonces, cualquiera de los oyentes puede buscar en Internet “cómo hacerse voluntario para luchar en Ucrania” y ve cómo por medio de los consulados y de las embajadas de Ucrania en los diversos países de la Unión Europea y del resto del mundo, se puede acceder. Uno va para allá, muestra su disposición, lleva su DNI, le hacen una pequeña entrevista en la propia embajada y le indican el tipo de material que deben de llevar.

Es significativo que a veces se pregunta si se lleva material como chalecos antibalas o material de protección. Me llamaba la atención que se dice si se tiene ropa militar que se lleve, con lo cual, se ve que es una llamada desesperada por parte de Ucrania para que la gente pueda ir para allá.

Si uno decide alistarse, lo hace voluntariamente por su cuenta y riesgo. España no le suministra absolutamente nada, cosa que también tiene su lógica porque de alguna manera ayudar al envío de tropas allí supondría tomar partido, y, en principio, España está integrada en la OTAN y existe una unidad de acción. Con lo cual, era de esperar que antes o después sucediesen lamentablemente estas cosas.

Sí, nosotros en nuestra experiencia hemos conocido varios casos. En Bosnia había la participación institucional de España dentro de Naciones Unidas, pero también había algunos voluntarios que se alistaban para, por ejemplo, poder participar en la defensa de Sarajevo. En ese sentido, la labor y la aportación de estos voluntarios españoles, que además tienen experiencia en Irak, en Afganistán o en el Líbano, es muy apreciada en este tipo de conflictos.

Sí, se trata de personal no tanto reservista, sino profesional. Yo, como tal, me considero un privilegiado, mi unidad actual es el escuadrón de zapadores paracaidistas del Ejército del Aire, una unidad de operaciones especiales. Y allí, cuando tenemos posibilidad de operar, la verdad que es una gozada. Primero por la acogida que realizan nuestros propios compañeros de la unidad, los que son estrictamente militares, y luego por ver el nivel, la percepción y el alto grado de instrucción que tienen. También, y por referencia a mis compañeros, conozco cómo ha funcionado el mando de operaciones especiales del Ejército de Tierra, especialmente los Boinas Verdes, que tienen una preparación que es valorada en todo el mundo. 

Entonces, estas personas van teniendo disponibilidad, por ejemplo, porque están de vacaciones o porque piden una suspensión temporal y se les permite, porque los militares profesionales tienen que comunicar si salen al extranjero y se tiene que autorizar, sobre todo, cuando van a este tipo de misiones. Esas personas están yendo por su cuenta y riesgo. Es cierto que llevan el bagaje del Ejército español y de cómo se hacen las cosas, que se hacen muy bien, y para las fuerzas que están combatiendo allí es un lujo.

Sobre estas personas siempre recae ese calificativo peyorativo de mercenarios, que van por dinero, y demás. Yo creo que, en la mayoría de los casos, al menos por las personas que he conocido, no se trata de eso, sino que son personas voluntarias que saben y entienden que la defensa tiene un alto coste y que alguien tiene que hacerlo. Y por tanto es muy loable que el que vayan para allá y que aporten su profesionalidad y su conocimiento en ayuda a estas causas que son nobles y justas. 

Eso mismo le iba a preguntar, si hay una vocación de unos valores, unos sistemas o unos valores o se hace más por dinero o por otras cosas, pero ¿deberían tener algún tipo de España o España se debe a la disciplina dentro de la Alianza Atlántica y no puede interferir en ese sentido?

Yo creo que efectivamente no es tanto por dinero, porque es lo de menos y porque no hay dinero que pague la vida, y muchas personas que van para allá, además, no tienen cargas familiares, porque lo normal es que no las tengan. Si se plantea como una oportunidad de ir y solucionar la vida a mi familia pues bueno, pero normalmente no se da eso, ni se paga.

Las organizaciones mercenarias van por otro lado, están perfectamente organizadas y tienen sus empleos equiparados a los militares y a sus empresas. Yo conozco personal así, personal muy bueno y a esos sí que les importa el dinero, pero en última instancia prima más el idealismo, la defensa de una serie de valores que se entienden nobles y de no querer quedarse en su casa, algo parecido a lo que nos pasa a los reservistas voluntarios, pero en un caso mucho más concreto y asumiendo mayores riesgos, y quizás por la defensa de una sociedad que no es la tuya. Luego, también muchos van por la experiencia vital, de vivir algo nuevo y que a lo mejor solo sucede una vez en la vida. Yo he visto estos dos tipos de motivaciones, y además en casi en los mismos términos de igualdad. La mitad va por ideales, y la otra mitad, casi en la mayoría, se trata de militares profesionales para adquirir experiencia en el combate.

En cuanto a si España debería ir, es un asunto complicado, porque España en la OTAN no tiene más remedio que obedecer a lo que se nos dice. Luego, por otra parte, como dijo el JEMAD en el Congreso hace unos años, las Fuerzas Armadas españolas estamos muy limitadas de medios. Entonces, tampoco puedes animar a la gente porque no los puedes amparar ni dotar absolutamente de nada. Me refiero en concreto al envío de material que se realizó, que hubo muchas críticas porque se envió material defectuoso. Al final se ha enviado material que se tenía que enviar en perfectas condiciones, pero lo que se ha enviado es muy poco, en concreto los C-90, que es algo como los antiguos bazucas que se utilizaban en la Segunda Guerra Mundial contra los carros de combate. Esa arma es bastante efectiva y ha sido muy bien valorada. Pero nuestras Fuerzas Armadas están muy limitadas desde el punto de vista operacional, tenemos unos medios muy escasos, y, como digo, ya lo advirtió el JEMAD en el Congreso al decir que o nos lo tomamos en serio o aquí lo podemos pasar mal. Y aquí tenemos unas amenazas que yo creo que no se van a materializar, porque por mucho que se diga y por mucho que se amenace, los ataques que se reciben son ataques de guerra asimétricas como se suele decir, el salto de la valla por personas jóvenes y demás, que son circunstancias en las que las Fuerzas Armadas y las autoridades ordinarias no deben intervenir porque efectivamente es cuando generas un problema. Desde el punto de vista de la amenaza del sur el tema es ese, problemas más sociales, diplomáticos y policiales.