Más de una veintena de yihadistas abatidos en el Sahel por las fuerzas francesas

Las tropas galas desplegadas en Barkhane continúan con el hostigamiento a los grupos yihadistas en la región de las tres fronteras
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AFP/DOMINIQUE FAGET  -   Soldados franceses del destacamento de la Operación Barkhane en la base francesa en la ciudad norteña de Malí de Gao

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia ha vuelto a anunciar una serie de operaciones contra lo que denomina GAT, los Grupos Armados Terroristas, que están presentes en la región del Sahel. Se avecinan cambios en lo que a la lucha contra el yihadismo en esta región se refiere, pero, mientras se producen, la operación Barkhane trata de seguir cosechando éxitos en sus operaciones contra el terrorismo, especialmente en la región de Liptako-Gourma.

Durante el pasado fin de semana, las fuerzas francesas llevaron a cabo varias operaciones en las que fueron abatidos más de una veintena de yihadistas, junto a la destrucción de un alto número de motocicletas de las que suelen ser utilizadas para sus movimientos en esta región desértica.

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AFP/ PASCAL GUYOT - Un helicóptero Eurocopter Tiger (Eurocopter EC665 Tigre) aterriza en el aeropuerto de Mopti, en Sevare

El primer ataque se produjo en las inmediaciones de la localidad de Boulikessi en la frontera maliense con Burkina Faso, donde la inteligencia francesa descubrió un movimiento de una treintena de motocicletas. Varios helicópteros Tigre atacaron al grupo, abatiendo al menos a 10 yihadistas y destruyendo varias decenas de sus vehículos. Durante ese mismo día, un dron MQ-9 Reaper del Ejército francés, atacó un vehículo que transportaba también a varios yihadistas y que se dirigía a la localidad de N'Daki.

Finalmente, el domingo, aunque esta vez en Burkina Faso, un nuevo grupo de yihadistas fue detectado por las fuerzas francesas, que tras un ataque terrestre con apoyo también de medios aéreos, se neutralizó al menos a otra decena de terroristas abatidos y con una gran cantidad de material incautado.

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AFP/ PASCAL GUYOT - Un soldado francés de la operación Barkhane, una misión antiterrorista en el Sahel, patrulla mientras un helicóptero Eurocopter Tiger (Eurocopter EC665 Tigre) opera un vuelo táctico en Mali

Francia demuestra una vez más que la presencia francesa en la región del Sahel es clave en la lucha contra el terrorismo, tanto por medios y capacidades como por experiencia. Sin embargo, el rechazo social en Mali a la presencia francesa sigue creciendo y, ahora también, lo hace en la sociedad francesa, que ha acogido con estupor la muerte de cinco militares y otros tantos heridos en apenas un par de semanas.

El país galo se enfrenta a un creciente rechazo en la sociedad a la presencia en el Sahel o, al menos, a una presencia tan importante y costosa en términos económicos y humanos. Precisamente por eso, tanto Macron como Florece Parly, la ministra de Defensa, han anunciado que los éxitos de los últimos meses contra varias piezas clave de la jerarquía de los grupos terroristas del Sahel permiten la retirada de los 600 efectivos con los que se fortaleció la operación hace justo un año, a raíz de la cumbre de Pau.

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REUTERS/BENOIT TESSIER - Soldados franceses patrullan en un vehículo blindado todoterreno BvS10 en la región de Gourma durante la Operación Barkhane en Ndaki, Mali

De esta forma Barkhane volvería a los 4.500 efectivos previos, aunque esta cifra podría verse también reducida progresivamente. Gracias a la Task Force Takuba, Francia empieza a contar con más apoyo sobre el terreno, lo que le permite compartir una parte importante del trabajo sobre el terreno. Otros países como Reino Unido, Dinamarca, Alemania o España ya apoyaban la labor de los franceses de una forma u otra, pero sólo Estonia contribuía hasta ahora también con medios humanos. En su caso, los militares estonios llevaban a cabo la tarea de Force Protection en una de las bases francesas, aunque se han integrado ahora también en las labores de acompañamiento que realiza la Task Force Takuba con las Fuerzas Armadas malienses.

De la misma forma que Estonia, según ha informado la ministra Parly, los contingentes de la República Checa y de Suecia, este último de alrededor de 150 efectivos y tres helicópteros, se encuentran ya sobre el terreno. A ellos se sumarán a lo largo de los próximos meses un contingente italiano de un tamaño importante, con hasta 200 efectivos y 8 helicópteros, pero también se esperan apoyos griegos, portugueses, húngaros e, incluso, ucranianos.

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AFP/ PHILIPPE DESMAZES - Vista general de la base del ejército francés en Gao, en el norte de Malí, durante la operación Barkhane

Esta progresiva llegada de medios humanos y materiales de países europeos, permitirá a Francia reducir su presencia y, con ello, su coste económico y humano. Sin embargo, París seguirá ostentando el liderazgo de la presencia en el Sahel. En paralelo, la EUTM-Mali se encuentra en proceso de ampliar sus capacidades y los lugares de actuación, siendo capaz ahora de trasladarse a otros puntos de la región, incluso de fuera de Mali, para atender a las necesidades formativas del resto de países del Sahel.

Igualmente, no se debe de perder de vista la cumbre del próximo mes que tendrá lugar en Djamena, en Níger, donde los líderes del G5-Sahel, junto a Francia, debatirán sobre la ampliación del rol que desempeña en la actualidad la Fuerza Conjunta del G5, unos 5.000 efectivos, y que se espera que vaya ganando mayor protagonismo en la lucha contra el terrorismo en paralelo a la reducción del peso que lleva Francia, permitiendo que sean los propios países del Sahel los que se encarguen de velar por sus amenazas.