Más oportunidades para la mujer en Marruecos por el modelo de familia nuclear

Un informe oficial pasa revista a la evolución demográfica de Marruecos en las últimas décadas
Jóvenes marroquíes pasean por una calle de Rabat

AFP/FADEL SENNA  -   Jóvenes marroquíes pasean por una calle de Rabat

La familia marroquí ha sufrido una transición, por factores demográficos y económicos, para pasar de su forma tradicional al modelo nuclear, lo que ha supuesto mayores oportunidades para las mujeres, según un informe oficial divulgado este viernes en Rabat. El estudio, presentado por el organismo estadístico marroquí Alto Comisariado del Plan (HCP, en sus siglas en francés), señala como el gran cambio demográfico de los últimos sesenta años la disminución de la mortalidad, al aumentar la esperanza de vida de 47 a 76,6 años entre 1962 y 2020.

En paralelo, se ha registrado una caída de la natalidad, al pasar de 7,2 a 2,2 niños por mujer en ese mismo período de tiempo. Los cambios se deben, según el documento, a la mejora de las condiciones de vida y de los servicios de salud y al retraso a la hora de casarse (de 17,3 años para las mujeres y 24 años para los hombres en 1960 hasta los 25,7 años para las mujeres y 31,3 años para los hombres en 2014), así como al incremento del uso de métodos anticonceptivos (del 19% en 1979 al 71% en 2018).

Además, pesan factores indirectos en la disminución de la natalidad, como el avance de la escolarización y la actividad laboral de la mujer, así como la transición económica que convirtió al hijo en una carga en lugar de ser una inversión, como sucede en el modelo de producción agrícola tradicional. El porcentaje de familias nucleares (padres más hijos solteros) ha crecido del 51,5 por ciento en 1982 al 65,1 por ciento en 2014, en paralelo al número familias residentes en el medio urbano, que suponen dos terceras partes en la actualidad.

Marruecos optó, desde su independencia en 1956, por la integración en el mercado mundial y por políticas liberales a nivel interno, lo que permitió el paso de una economía familiar agrícola a una economía moderna. El desarrollo del sector servicios y del industrial permitieron una mayor participación de la mujer en el mercado laboral y la contribución femenina al mundo del trabajo ha pasado del 27% en 1991 al 36% en 2017.

Esa independencia económica de las mujeres les ha permitido tener más libertad y mayor formación, que sean más reivindicativas a la hora de defender sus derechos y que participen de forma activa en la vida pública, además de encabezar, por libre elección o por obligación, a 1,2 millones de familias marroquíes (16,7%).