Mali: ¿el principio del fin de la intervención francesa?

Atalayar_Soldados francéses en Mali

PHOTO/REUTERS  -   Soldados francéses en Mali

Este año ha empezado de manera trágica para el Ejército francés en Mali: en un espacio de cinco días (28 de diciembre-2 de enero) cinco militares murieron en dos emboscadas con explosivos. La última acción tuvo el triste honor de incluir a la primera mujer caída en combate en la Operación Barkhane. 

En Francia, tales muertes han reavivado el debate sobre la lógica de continuar en Mali, especialmente sobre cuándo se ha de empezar la desescalada. Los hechos y el tiempo corren en contra para mantener la misión. Francia ha perdido a 55 militares -de los cuales 44 en acciones de combate- y la opinión pública está demostrando signos de fatiga: según un sondeo de la revista Le Point, un 51% de los encuestados se opone a la presencia francesa en Mali1. Políticamente, Barkhane puede influir en el futuro del Elíseo: el mes que viene se cumple un año de la reunión del G5 Sahel en Pau, donde Francia se comprometió a aumentar el número de tropas en el terreno, a la vez que exhortaba a los países de la zona a controlar su seguridad por sí mismos. Se espera una reunión en Yamena -capital de Chad- el 15 y 16 de febrero para evaluar lo que se ha logrado. Finalmente, el año que viene hay elecciones presidenciales en Francia y se cumplirán nueve años desde el inicio de la intervención militar de París, a uno del límite de diez años establecido en el 2013 para terminar la misión. El conflicto es impopular entre los votantes de extrema izquierda (Francia Insumisa) y entre la derecha (tanto la moderada como el Frente Nacional). Barkhane puede salir en campaña, especialmente en lo referente a su impacto en mejorar  la seguridad de Francia y en el debate sobre la utilidad de la misión para unas fuerzas armadas implicadas en muchos teatros de operaciones exteriores y en seguridad ciudadana, lo cual supone un gasto de dinero y material considerable. 

¿Por qué se implicó Francia en Mali y por extensión en el Sahel y qué es lo que ha logrado su presencia desde que empezó la Operación Serval -luego Barkhane- en 2013? 

El origen está en Mali, concretamente en el 2012, cuando un levantamiento separatista tuareg fue manipulada por los yihadistas asentados al norte del país. Para finales del 2012, estos se acercaban a la capital Bamako, corriéndose el riesgo de que el país se convirtiera en un estado islámico. Para prevenirlo, Francia -la antigua potencia colonial- intervino militarmente. Se logró parar el avance yihadista y recuperar el terreno perdido. Desde entonces, Francia y actores internacionales como Naciones Unidas y la Unión Europea establecieron misiones en el terreno para estabilizar el país y la región. 

La Operación Barkhane, más que una operación concentrada en Mali, se extiende por el Sahel con bases en Mali, Chad, Burkina Faso y Níger. Dispone de 5.100 soldados en el terreno2 y abundantes medios aéreos y terrestres. Desde su inicio, ha sido una de las misiones a las cuales el Elíseo ha dado importancia, algo que se vio en el 2020 cuando Macron anunció el aumento del número de tropas. También ha copado espacio en los medios de comunicación, no sólo por las muertes, sino también en reportajes en el terreno sobre el día a día de los militares3.

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AFP/ PASCAL GUYOT - Un soldado francés de la operación Barkhane, una misión antiterrorista en el Sahel

¿Ha logrado algo la presencia de Francia? Sí y no.

Por un lado, el fantasma de un califato en la zona ha desaparecido: ninguno de los grandes grupos terroristas presentes en la zona (Al Qaeda en el Magreb Islámico, Estado Islámico del Gran Sahel)4, han vuelto a intentar tomar el control en Mali -el origen de la actual situación-. Actualmente, los grupos terroristas están dispersos en el desierto del Sáhara y divididos en diversas facciones que compaginan combatir contra las misiones internacionales y entre ellos, dificultando la repetición de la situación del 2012-2013. 

También se ha neutralizado a varios líderes de los grupos yihadistas, como ocurrió en junio de 2020 con la muerte de Abdelmalek Droukdel, fundador de Al Qaeda en el Magreb Islámico. 

A pesar de estos logros, la misión no ha logrado erradicar la plaga del terrorismo de la zona. Esta no sólo sigue presente, sino que se ha extendido por los países de la zona, especialmente Burkina Faso y Niger. Esta violencia, además de ser yihadista, también está inspirada en tensiones interétnicas en los países de la zona. En este aspecto, Barkhane, en su lucha contra el terrorismo y su apoyo a los gobiernos locales, ha reforzado antiguas tensiones étnicas y locales existentes antes de la intervención francesa, que han contribuido a degradar la seguridad de los países de la zona, algo que no ocurría en el 2013. Como resultado, la operación puede derivar -si se cumple el plazo de diez años para terminar la misión- en un Sahel más inestable con las tensiones interétnicas antes descritas siendo el caldo de cultivo ideal para ser explotado por los yihadistas, como se vio en Mali. 

Políticamente, la intervención francesa se ha topado, a lo largo de los años con una realidad sociopolítica que dificulta su presencia a ojos de las sociedades locales. 

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AFP/DOMINIQUE FAGET - Soldados franceses del destacamento de la Operación Barkhane en la base francesa en la ciudad norteña de Malí de Gao

A las tensiones interétnicas y sociales presentes en la zona y ya descritas antes, se une la mala gobernanza, abuso de poder y corrupción de las estructuras estatales. Si bien este problema precede a Barkhane, a ojos de los habitantes de la zona, la presencia francesa legitima estas instituciones corruptas. Las protestas contra Barkhane por parte del pueblo de Mali, que luego dieron a las revueltas  protestas contra el gobierno que concluyeron en el golpe de estado de agosto del año pasado ejemplifican este malestar. Esto no parado esta corriente anti-francesa, siendo prueba de ello la decisión de las autoridades malienses de prohibir una manifestación contra las tropas galas el 20 de enero5. Este apoyo a instituciones corruptas quedó de manifiesto con el comportamiento del Elíseo a raíz del golpe: en un principio Francia condenó la asonada y pidió el retorno del control civil sobre el Gobierno. A fecha de hoy, la situación ha cambiado, con el Ejecutivo de transición expresando su agradecimiento a la presencia de tropas extranjeras en la zona6. La impopularidad de la presencia francesa puede dar como resultado que Mali siga siendo un foco de inestabilidad regional si Barkhane termina en el 2023, pues las instituciones seguirán y el golpe demostró el efecto que el clamor popular puede tener como mecha para derribar gobiernos. También aumentará la desconfianza local hacia Francia, lo cual puede complicar la estabilización de estos países, pues muchos habitantes, escépticos hacia París, pueden sentirse más tentados por el yihadismo o sus afinidades étnicas que por las instituciones estatales, percibidas como títeres de Francia. 

El futuro de Barkhane es complicado: las pérdidas militares y la fatiga de la opinión pública con el conflicto están aumentando, algo que puede influir en el escenario político del futuro, con unas elecciones presidenciales en el 2022 como evento principal. Los resultados de la operación son mixtos: si bien no se ha logrado una repetición del escenario de los años 2012-2013 y se ha conseguido matar a los cabecillas de varios grupos terroristas, la presencia francesa, especialmente su apoyo a los corruptos gobiernos locales, ha reavivado antiguas tensiones étnicas que han contribuido a expandir la violencia más allá de Mali. En este país, el origen de todo, este apoyo a las instituciones locales ha dado lugar a un sentimiento anti-francés, con manifestaciones contra la misión. Esta suspicacia continúa aún, a pesar del golpe de Estado de agosto del 2020, debido al reciente apoyo de la junta de transición a la presencia de tropas extranjeras en el terreno (principalmente francesas). 

Tendremos que estar pendientes de los acontecimientos en la zona, tanto si hay más muertos franceses como lo que ocurrirá después de la reunión en Yamena para poder empezar a predecir cuál será el futuro de la presencia francesa en la región.

BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS A PIE DE PÁGINA
  1. ‘’Sahel: la moitié des français opposés à la présence française. ’’, Le Point, 11 de enero de 2021. Disponible en: Sahel : la moitié des Français opposés à la présence française - Le Point
  2.  Los datos sobre la Operación Barkhane provienen de “Dossier de Presse: Opération Barkhane”, Ministère des Armées, septiembre de 2020. Disponible en : Dossier de presse BARKHANE du 28 septembre 2020.pdf
  3.  Véase los siguientes enlaces: Opération Barkhane. "Ils se sont crashés !" Récit exclusif du sauvetage de l'équipage de la Gazelle - YouTube, Reportage : les soldats français au Mali / French soldiers in Mali - Opération Barkhane - YouTube y Vidéo exclusive : Niger, en mission avec les commandos parachutistes - YouTube
  4. Estos dos grupos han sido incluidos por su relevancia franquicias de grupos terroristas con ambiciones internacionales. En la zona operan otros grupos basados en clivajes locales (Etnia, estilos de vida) que ambicionan instaurar un estado islámico en Mali. 
  5.  “Prohíben una manifestación contra la presencia de tropas francesas en Mali.”, Europa Press, 20 de enero de 2021. Disponible en: Prohíben una manifestación contra la presencia de tropas francesas en Malí (europapress.es) 
  6.  “Mali: Le président de transition "renouvelle sa gratitude" aux armées étrangères“, Africa Radio, 19 de enero de 2021 : Disponible en : Mali: le président de transition "renouvelle sa gratitude" aux armées étrangères - Africa Radio