Marruecos abre sus fronteras al turismo internacional

Los vuelos internacionales volverán a operar con normalidad ante la mejora de la evolución epidemiológica en el país
Plaza Jemma el-Fnaa de Marrakech PHOTO/AP

PHOTO/AP  -   Plaza de Jemma el-Fnaa en Marrakech

El país alauí ha decidido abrir sus fronteras tras anunciar la reanudación de los vuelos internacionales a partir del 15 de junio. Los turistas tendrán acceso al territorio marroquí siempre que presenten un certificado de vacunación y una PCR negativa que se haya realizado 48 horas antes de la entrada.

Los países que se verán afectados por estas medidas son todos los países de la Unión Europea a excepción de Lituania, además de Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, China, Rusia y cualquier país que pertenezca a la ONU que no este en la lista B del Ministerio de Sanidad de Marruecos. Esta lista hace alusión a aquellos países que experimenten “una dispersión de variantes o la ausencia de estadísticas precisas” de la COVID-19, según las autoridades.

Además de presentar una PCR negativa, los turistas tendrán que guardar 10 días de cuarentena. Estas medidas responden a las férreas decisiones tomadas por Marruecos con el fin de controlar la pandemia. En este sentido, Marruecos ha planeado alcanzar la inmunidad colectiva del 80% de la población tras lanzar el pasado mes de enero una masiva campaña de vacunación que ya ha afectado a casi 6 millones de marroquíes. En Marruecos ha optado por emplear las vacunas de Astrazeneca junto con la vacuna china Sinopharm. 

El pasado enero, Rabat decidió cerrar su espacio aéreo para tratar de controlar la expansión de la pandemia de la COVID-19 y sus nuevas variantes. Por esta razón la aerolínea marroquí Royal Air Moroc (RAM) solo operaba hacia destinos específicos entre los que se encontraban Túnez, Mauritania, Senegal, Costa de Marfil, Estados Unidos y Canadá. 

Esta reapertura al turismo internacional coincide con la crisis diplomática que están atravesando en la actualidad Marruecos y España en relación con la postura de España sobre la cuestión del Sáhara Occidental. La entrada del líder del Frente Polisario Brahim Ghali a España, detonó una crisis bilateral entre ambos países que aun no cuenta con una solución tangible sobre la mesa.