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Marruecos anuncia una reforma en el impuesto sobre la renta

El plan elaborado por la Comisión de Hacienda reducirá la carga fiscal para las clases medias como solución al impacto de las últimas crisis mundiales
Reforma de impuestos en Marruecos

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Marruecos continúa reformando su sistema económico para crear un país mejor para los marroquíes. El Gobierno de la nación, a través de la Comisión de Hacienda, acaba de hacer público frente a la Cámara de Consejeros un nuevo plan que promete ser beneficioso para todos los ciudadanos del Reino. El ministro delegado de Presupuestos, Fouzi Lekjaa, ha anunciado que el país alauí se someterá a una reforma sobre el impuesto sobre la renta (ISR).

Se trata de una nueva medida que tiene el objetivo de reducir los efectos de los últimos acontecimientos mundiales. En un principio, se buscará aliviar la presión sobre el poder adquisitivo y de esta manera, las personas con los ingresos más bajos o medios podrán hacer frente a las crisis provocadas.

“Si el objetivo es reducir la carga fiscal solo a los empleados de ingresos bajos y medios, la reflexión debe centrarse en la fórmula ideal para lograr este objetivo”, dijo Lekjaa ante el Parlamento marroquí. 

Fouzi Lekjaa
Fouzi Lekjaa

Esta reforma permitirá que estos marroquíes no tengan que pagar más cada mes. Así, el dinero que se ahorran será aprovechado para otras necesidades, ya que el precio actual de los productos y los recursos no depende totalmente del Ejecutivo alauí. De esta manera, se hará frente a este inconveniente que aliviará la situación económica del Reino. 

Lekjaa promete invertir la curva fiscal antes de fin de año. Esto será incluido posteriormente dentro de una nueva ley de finanzas como respuesta al cansancio fiscal de los marroquíes. Por ello, el Gobierno involucrará a los representantes del país en el proceso de desaceleración de la desgravación fiscal. Estos tendrán que presentar buenas propuestas para hacer realidad este plan antes de octubre de este año. Tendrán el principal objetivo de aumentar el nivel adquisitivo de los ciudadanos para reducir la inflación de la nación.

Este proyecto, según el ministro delegado, se llevará a cabo a través de cuatro vías que prometen ser esenciales para la reducción de los impuestos. La primera será realizar una revisión del tope de gastos deducibles en relación con la función. Estos no podrán superar un umbral de 30.000 dírhams, y aquellas personas con una renta que no alcance esta cifra serán los principales beneficiados del plan.

Reforma Impuesto Renta Marruecos

En segundo lugar, y relacionado con el anterior punto, se fijará en 30.000 dírhams el aumento del tramo exento del impuesto sobre la renta. Después, se pretende examinar los umbrales de suelo y techo en la escala del ISR para conocer las necesidades personales de los marroquíes y saber por dónde tienen que reaccionar para mejorar su situación. Y, por último, el Gobierno recortará del impuesto los tipos impositivos en determinados tramos de la curva económica.

Gracias a este nuevo proyecto, los marroquíes con menos recursos podrán mitigar su situación y sus perspectivas. Los últimos acontecimientos mundiales como la crisis del coronavirus, la guerra entre Ucrania y Rusia y la sequía a comienzos de año, ha provocado que la mayoría de los productos básicos y algunos recursos esenciales para vivir se encarezcan, lo que ha afectado gravemente a aquellas personas que sus rentas son más bajas. 

En el caso de la COVID-19, el paso del virus por el país ha desestabilizado completamente todo el sistema del Reino. Varios sectores se han visto gravemente afectados, como, por ejemplo, el turismo, y ha obligado a aumentar los precios para poder viajar por la nación repercutiendo a las personas que menos recursos tienen. 

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La sequía, en su defecto, ha encarecido la obtención de agua y su acceso a ello, además de que ahora se está necesitando toda la ayuda para paliar los efectos de los últimos incendios que están asolando el norte del país. 

El conflicto ucraniano-ruso, por su parte, ha producido una restricción de productos básicos como el trigo o el encarecimiento de la gasolina como respuesta a las sanciones impuestas por Occidente. Rusia, que controla en gran parte la producción mundial de muchos alimentos, ha reaccionado de esta manera, provocando que los países tengan que buscar alternativas más caras y que no cubren del todo las necesidades, ya que sus recursos son minoritarios respecto a los que tiene Moscú.