Marruecos aprueba con Nigeria la ejecución de un gasoducto “sur-sur”

Se espera que este proyecto mejore la influencia regional de Rabat y apoye el desarrollo energético del continente africano
Atalayar_Gasoducto Marruecos

AFP/ PHILIP OJISUA  -   Fotografia de archivo, el presidente nigeriano Muhammadu Buhari (R) estrecha la mano del rey de Marruecos Mohamed VI a su llegada al palacio presidencial en Abuja, el 2 de diciembre de 2016

El director general de la Corporación Nacional de Petróleo de Nigeria, Yusuf Osman, ha anunciado que el Gobierno federal estaría preparándose para construir un gasoducto que una Nigeria y Marruecos. Esta construcción ya fue anunciada en el 2016, cuando se completó el estudio de viabilidad para la construcción del canal. Con este levantamiento se pretende que el gasoducto suministre de gas al menos a 15 países del África occidental y reduzca la quema de gas en Nigeria, con el objetivo de diversificar los recursos energéticos en el país.

Representantes de ambos países firmaron un acuerdo inicial en el que se establecían las bases del futuro proyecto. En este sentido, el ministro de Exteriores de Nigeria, Geoffrey Onyeama, anunció la asociación con el gobierno marroquí en una rueda de prensa que tuvo lugar en Abuya, la capital. 

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REUTERS/AFOLABI SOTUNDE - Campo de combustión de gas en Ughelli, Estado del Delta, Nigeria

Por su parte, el rey de Marruecos, Mohamed VI, junto con el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, han reiterado su determinación común para seguir progresando y cooperando en proyectos energéticos. Según informó un comunicado lanzado desde la Casa Real marroquí, “durante esta reunión, los dos jefes de Estado se felicitaron por el impulso positivo de las relaciones bilaterales en todos los ámbitos desde la visita real a Nigeria en diciembre de 2016 y la del presidente Buhari al Reino en junio de 2018”.

En este mismo encuentro, Buhari agradeció al reino alauí “su apoyo solidario en la lucha conta el terrorismo y el extremismo violento, especialmente a través de la formación de los imanes nigerianos en el Instituto Mohamed VI”, medida que países europeos como Alemania han ejecutado con el fin de reducir la influencia de imanes extranjeros que puedan expandir ideas radicales en el país. 

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PHOTO/REUTERS - El  gasoducto que une España, Marruecos y Argelia, que se estableció en virtud de un acuerdo firmado entre las partes interesadas por un período de 25 años, vence el próximo noviembre

Con la aprobación de este proyecto, Marruecos pretende continuar expandiendo su influencia en la región y fomentar lo que se denomina “cooperación sur-sur” con el fin de favorecer el desarrollo del continente en términos tanto energéticos como económicos. Con esta intención, el continente africano ya dispondría de dos gasoductos transnacionales relevantes, el West African Gas Pipeline y el gasoducto Nigeria-Marruecos, de 5.660 kilómetros de longitud y con un presupuesto de 25.000 millones de dólares.

De acuerdo con la revista, le Courrier d´Atlas, a través de este megaproyecto se “optimizará el coste del transporte del gas que actualmente se transporta tras su transformación en gas natural licuado (GNL)” y tendrá “un impacto muy positivo en los otros países afectados por el proyecto” ya que podrán “disponer de una energía limpia que pueda invertirse en centrales eléctricas y así reducir sus déficits energéticos que frenan su desarrollo socioeconómico”. 

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REUTERS/AFOLABI SOTUNDE - Un oficial de policía se encuentra cerca de un camión de gas durante la presentación del Programa Nacional de Expansión de Gas, en Abuja, Nigeria 1 de diciembre de 2020

Del mismo modo, el gasoducto entre Marruecos y Nigeria permitirá que la producción de fertilizantes para la agricultura se pueda producir a costes competitivos, contribuyendo así al aumento de este sector económico en el continente.

El gas como estrategia geopolítica

La ejecución del nuevo canal pretende competir con el gasoducto Nord Stream 2 que consigue duplicar el abastecimiento de gas entre Rusia y Alemania. En esta línea, el Nord Stream 2 no ha estado exento de polémicas ya que, desde Washington, se ha calificado como un “riesgo para la seguridad geopolítica”.

Sin embargo, Estados Unidos junto con otros países europeos están apoyando otras vías energéticas para frenar el dominio que Rusia tendría en este mercado, tanto a nivel europeo como mundial. Así, desde la agencia estadounidense Newslook se ha confirmado que el proyecto nigeriano-marroquí responderá a los intereses europeos y estadounidenses y beneficiará a 30 millones de habitantes africanos. 

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PHOTO/REUTERS - El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari

Junto a esto, la habilitación del gasoducto no se limitará solamente a generar beneficios económicos y sociales. El establecimiento de esta red pretende frenar al gigante ruso y limitar su poder y su influencia en un sector energético del que Alemania importa el 30% del gas y el petróleo. Ahora, contando con el gasoducto nigeriano como alternativa, Rusia puede perder parte importante de su poder en un sector oligárquico del que, hasta el momento, era un claro líder.

El exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, Norman Roll, ha considerado que el nuevo viaducto tendrá un importante papel para Estados Unidos, Europa y África ya que Marruecos se está erigiendo como un socio económico y político estable que puede suponer y afectar en el statu quo establecido en la zona con un nuevo país competitivo, esta vez proveniente de Oriente. 

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PHOTO/REUTERS - El gasoducto Marruecos-Nigeria romperá la idea de Argelia de establecer un proyecto de gasoducto transahariano entre Argelia y Nigeria.

Por otro lado, Mohamed VI, ha decidido frenar la negociación para renovar el gasoducto con España, que vencería este año. Esta licencia se habría establecido con el objetivo de trasladar gas argelino a la península ibérica. Sin embargo, la actual crisis diplomática que atraviesa España y Marruecos parece evidenciar sus consecuencias a medio y a largo plazo. El acuerdo, que se espera que finalice este noviembre, no contará con una renovación.

El gasoducto unía los yacimientos de gas de Hassi R´Miel, ubicado en el Sáhara argelino, con el estrecho de Gibraltar, atravesando Marruecos. El proyecto funciona desde el año 1996 y parece que, a raíz de la crisis diplomática, llegará a su fin este mismo año. Mientras tanto, Argelia ya ha inaugurado un nuevo gasoducto en Beni Saf, capaz de suplir las pérdidas que se ocasionaría con el fin del contrato marroquí-español.  

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PHOTO/ARCHIVO - Tramo del Gasoducto Maghreb-Europa a su paso por  Marruecos

Los expertos continúan coincidiendo de forma unánime en que el beneficio económico, comercial y social seguirá prevaleciendo en todos los países por los que se espera que pase el nuevo gasoducto, siendo estos Benín, Togo, Ghana, Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bissau, Gambia, Senegal y Mauritania. De esta forma, el proyecto escenifica las sólidas relaciones diplomáticas que mantiene Marruecos con los países de África occidental.

Por su parte, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental ha celebrado el gasoducto marroquí-nigeriano tras afirmar que la iniciativa conseguirá “la superioridad de inversión mutua y cooperación económica entre los países”, al fomentar el desarrollo de sectores económicos que serían estratégicos y prioritarios.