Marruecos destinará casi 11.000 millones de euros al suministro de agua potable en los próximos años

El país magrebí ha presentado un plan de preservación de sus recursos hídricos frente a las sequías crecientes y el impacto de la crisis climática
Tres mujeres caminan con su burro llevando recipientes de plástico con agua a sus casas a las afueras de Azrou, en Marruecos

PHOTO/REUTERS  -   Tres mujeres caminan con su burro llevando recipientes de plástico con agua a sus casas a las afueras de Azrou, en Marruecos

Marruecos planea destinar casi 11.000 millones de euros al mantenimiento del suministro de agua potable entre 2020 y 2027 ante el crecimiento de la demanda, como ha informado la agencia estatal MapNews este martes. El programa previsto para los próximos siete años incluirá la construcción de diferentes presas, la mejora del consumo del agua, la preservación de los recursos hídricos y el aumento del suministro en las zonas rurales del país y busca hacer frente a los efectos de la sequía y el cambio climático en el país magrebí. 

El primer ministro del Gobierno marroquí, Saad Eddine El Othmani, ha anunciado este jueves que su Ejecutivo va a centrar sus esfuerzos en la movilización de recursos financieros con vistas a implantar el Programa de prioridad nacional para el suministro de agua potable y el riego 2020-2027. Esta iniciativa de irrigación nacional, considerada “vital” por el Ejecutivo, busca incrementar el número de grandes presas en el país de 145 a 179, que junto con otras 20 programadas para 2027, buscan aumentar la capacidad de aprovisionamiento de agua dulce desde los 18.000 millones de metro cúbicos actuales hasta alcanzar la cifra de 27.000 millones. Se espera que la demanda de agua en los próximos años aumente especialmente en el norte del país, debido a la creciente expansión urbana y al desarrollo industrial.

Mujeres marroquíes llenando contenedores con agua de una manguera, en Zagora, en el sureste de Marruecos
PHOTO/AP - Mujeres marroquíes llenando contenedores con agua de una manguera, en Zagora, en el sureste de Marruecos

El Othmani ha subrayado los ejes sobre los que este plan estratégico se sustenta para no solo mejorar el suministro de agua potable (se prevén res grandes plantas desaladoras) , sino también reforzar su ahorro. Por ejemplo, en la agricultura, en los espacios verdes o los campos de golf. “La solidaridad y la participación de todos los interesados, así como de la sociedad civil y del ciudadano, son necesarios”, ha remarcado el jefe del Gobierno, según ha recogido la agencia estatal marroquí. 

La crisis climática ha comenzado a tener consecuencias en el norte de África, cuyo clima es mayoritariamente semiárido. Marruecos es el 22º país con mayor escasez de agua del mundo, según la clasificación realizada por el Instituto de Recursos Mundiales. Este plan estratégico ha sido anunciado tras varios años en los que Marruecos ha vivido diferentes sequías e inundaciones repentinas en ciertas zonas del país y que han tenido un impacto negativo en la producción agrícola. El Banco Central de Marruecos ha disminuido sus pronósticos de crecimiento económico a 2,7 puntos porcentuales para 2019 (mientras que en 2018 fue del 3%) debido en parte a la falta de lluvia que causó la caída de 49% en la producción de cereales en 2019 al compararlo con las cifras de producción del año anterior. 

Residentes de la ciudad sureña marroquí de Zagora esperando para llenar los contenedores con agua de un pozo público
PHOTO/AP - Residentes de la ciudad sureña marroquí de Zagora esperando para llenar los contenedores con agua de un pozo público

Parte de la escena política marroquí ha reivindicado que la dimensión ambiental se contemple en el nuevo plan de desarrollo que se abre en el país magrebí. Así lo ha afirmado este jueves el secretario general del Partido de la Izquierda Verde (PGV) Mohamed Fares durante la reunión de la Comisión Especial sobre el Modelo de Desarrollo. El nuevo modelo de desarrollo “debe tener en cuenta la dimensión ecológica e interesarse por las personas que desean garantizar el éxito de cualquier proyecto de desarrollo”, ha afirmado Fares. Especialmente, el PGV han reivindicado el papel de la implementación efectiva de las políticas territoriales en los planes de desarrollo que permita tener en cuenta el impacto en el medio ambiente. 

La preocupación por el cambio climático y el aumento de sequías e inundaciones ha comenzado a crecer en Marruecos, después de los episodios climáticos violentos que se desarrollaron el pasado verano. Especialmente sonado fue el caso de la muerte de siete personas a finales del mes de agosto cuando un río se desbordó al sur del país e inundó un campo de futbol donde se estaba jugando un partido de fútbol. Entre las víctimas se encontraba un joven de 17 años y seis mayores. Del mismo modo, a finales del mes de julio, 15 personas perdieron la vida por el deslizamiento de tierra causado por estas lluvias repentinas en una carretera al sur de Marrakech. 

Pueblo de Bouskoura en las afueras de Casablanca
PHOTO/REUTERS - Pueblo de Bouskoura en las afueras de Casablanca

En 2008, las autoridades de Marruecos lanzaron el plan Maroc Vert, que busca hacer del sector agrícola marroquí una base para el desarrollo socioeconómico del país y que este permita reducir los niveles de pobreza, así como comenzar a vislumbrar nuevas perspectivas energéticas que incluyan la obtención de electricidad mediante las renovables. Sin embargo, el cambio podría suponer un desafío para este plan de desarrollo debido a la bajada de rendimiento en los principales cultivos y su vulnerabilidad. Según las proyecciones de la organización ambiental MosaiccMaroc, existe una expectativa de un aumento de las temperaturas y la variabilidad de las precipitaciones en los próximos años: la temperatura media podría aumentar de 1,1 a 1,6 grados centígrados para 2030, de 2,3 a 2,9 en 2050 y más de 4 para 2080. Del mismo modo las precipitaciones podrían disminuir un 14% en 2030, hasta un 30% en 2050 y más del 35% para 2080.