Marruecos estudia incluir puertos portugueses en la Operación Paso del Estrecho

El pasado 6 de junio el reino alauí excluyó los puertos españoles y mantuvo las líneas marítimas de Italia y Francia
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AFP/MARCOS MORENO  -   Ferrys con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

La crisis diplomática entre Marruecos y España continúa. El pasado 6 de junio el Gobierno marroquí anunciaba la cancelación de la Operación Paso del Estrecho (OPE), tal y como sucedió el verano pasado. La OPE, o como se conoce en Marruecos, Operación Marhaba (bienvenido en árabe), suele iniciarse a mediados de junio y finalizar en septiembre. Este tránsito de personas supone un aliciente para la economía española, que por segundo año consecutivo se verá gravemente dañada.

Según datos de 2019 la OPE tuvo un balance global de viajes de ida y vuelta de 3.243.045 personas y de 760.215 vehículos, incluidos varios destinos en Argelia. En la operación intervienen 21.000 personas y representa decenas de millones de euros. Los puertos españoles que ofrecen este servicio fueron: Algeciras, Tarifa, Alicante, Almería, Málaga, Motril y Valencia, para la ida, y los puertos de la fase de retorno suelen ser Alhucemas, Argel, Ceuta, Ghazouet, Melilla, Mostaganem, Nador, Orán, Tánger-Med y Tánger-Ville.

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AFP/MARCOS MORENO - Automóviles, esperan para embarcar en los ferris con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

Asimismo, las empresas que se verán afectadas por la decisión de Marruecos son Balearia, Transmediterránea, Intershiping, FSR y AML (Africa Morocco Link). Mientras Marruecos evita usar los puertos españoles mantiene, sin embargo, abiertas algunas líneas marítimas desde los puertos de Marsella (Francia) y de Génova (Italia), además de la línea entre Sète (Francia) y Nador (noreste de Marruecos). El país norteafricano argumenta que se trata de una decisión exclusivamente de carácter sanitario. 

Actualmente, Marruecos exige que los pasajeros presenten una PCR negativa antes de embarcar, y además deberán realizar otra prueba a bordo, lo que implica que los barcos que cubran estos trayectos deben estar equipados con laboratorios que permitan realizar test PCR. El Gobierno alauí argumenta que para trayectos cortos, como son los que unen a España con Marruecos, no es factible equipar los barcos con laboratorios ya que no contarían con el tiempo suficiente para examinar a todos los pasajeros.

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AFP/FADEL SENNA - El rey marroquí Mohamed VI

La decisión por parte del Gobierno marroquí de suspender la Operación Paso del Estrecho a parte de suponer un duro golpe para el sur de la península que se nutre en gran medida del flujo de viajeros durante la época de verano también supuso un varapalo para los miles de migrantes marroquíes que tenían pensado volver a su país para la temporada estival. El Gobierno de Marruecos, ante el descontento generalizado, estudia ampliar las líneas marítimas e incluir entre ellas una nueva que cubra el trayecto entre el puerto portugués de Portimao (sur) y el marroquí de Tánger Med, según recoge la agencia oficial de noticias MAP.

Una vez más se evita la negociación con el Gobierno español. El reino alauí prioriza al país vecino en un intento de facilitar el retorno de los emigrantes marroquíes y por el momento se sigue sin contemplar la inclusión de líneas que vengan desde puertos españoles. De llegar a un acuerdo con el Gobierno portugués esta línea se sumaría a las de Francia e Italia ya programadas para este año, con una capacidad inicial de 20.000 pasajeros y 5.000 vehículos por semana.

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AFP/JORGE GUERRERO - Vista general del puerto marítimo español de Ceuta, en la costa norte de África

Desde el Gobierno marroquí se espera que la capacidad total de estas líneas ascienda alrededor de 48.000 pasajeros y más de 15.000 vehículos por semana. Calculando un total de aproximadamente 650.000 pasajeros y 180.000 vehículos entre el 15 de junio al 15 de septiembre. Asimismo, y con el fin de abaratar el coste de estos viajes por barco, el Gobierno ha impuesto a las navieras unos "precios de referencia" de 995 euros para una familia de cuatro personas en viaje de ida y vuelta, en los trayectos de larga distancia, y de 450 euros en los de media distancia.