Marruecos inaugura las relaciones diplomáticas del Gobierno transitorio maliense

El rey Mohammed VI de Marruecos ha enviado a Mali al ministro de Exteriores Nasser Bourita para presentarse ante las nuevas autoridades transitorias del país
Nasser Bourita

PHOTO/AP  -   El ministro marroquí de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, Nasser Bourita.

Tras el golpe de Estado en Mali el pasado 18 de agosto y la salida del expresidente Ibrahim Boubacar Keita hacia Emiratos unidos, la junta militar que dio el golpe de Estado ha conformado un nuevo Gobierno transitorio con las especificaciones que solicitaba la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO).

El presidente transitorio de Mali, Ba N’Daou, a principio de esta semana nombró a su vez al primer ministro al extitular de Exteriores Moctar Ouane, que ya ha empezado a recibir visitas diplomáticas y a preparar la transición del Gobierno hacia un nuevo paradigma en Mali.

El primer diplomático en visitar el país ha sido el ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita. Esta rapidez en el envío de un ministro por parte del rey alauí parece indicar el interés de Marruecos por tener alguna influencia en el país saheliano, según informa la agencia de noticias EFE.

Además de entrevistarse con el presidente y el primer ministro, Bourita fue recibido por el líder del golpe militar Assimi Goita que, durante la expulsión de Keita, se autoproclamó jefe de Estado interino y ahora es vicepresidente interino. También se ha reunido con el influyente imán Mahmoud Dicko, una de las figuras más respetadas en el país.

Con este viaje, Marruecos trata de ganar cierto terreno en una África subsahariana donde, tradicionalmente, la potencia regional más influyente ha sido Argelia, país que acogió en 2014 los Acuerdos de Argel, que supusieron la paz entre las autoridades de Bamako y los independentistas tuaregs del noreste del país.

Marruecos ha tratado de compensar el peso de Argelia en el Sahel con la "diplomacia religiosa" -jugando la carta de las tradicionales relaciones entre las cofradías religiosas sufíes de Marruecos y de estos países- y con la creciente penetración económica de empresas marroquíes en estos países.

Ouane Mali
AFP/ RAVEENDRAN - El nuevo primer ministro de Malí Moctar Ouane
La CEDEAO todavía no levanta las sanciones

Los presidentes de los países miembros de la CEDEAO volverán a reunirse para discutir las "zonas grises" de la transición en Mali y, por el momento, no levantan las sanciones impuestas tras el golpe de Estado contra Keita.

"Los líderes militares tienen aún que satisfacer todas las demandas de la CEDEAO de que un civil sea vicepresidente", dijo la Presidencia nigeriana en un comunicado. El actual vicepresidente es el líder del golpe de Estado, el militar Assimi Goita. Y esta circunstancia no parece convencer a los presidentes de la CEDEAO.

Las sanciones "se levantarán cuando nombren a un primer ministro civil", recordó el pasado viernes el presidente de la Comisión de la CEDEAO, Jean-Claude Kassi Brou, a través de un comunicado.
Sin embargo, la Presidencia nigeriana ve "zonas grises" en el hecho de que se haya nombrado vicepresidente a uno de los líderes del golpe del pasado 18 de agosto, el coronel Assimi Goita, quien ha encabezado durante el mes transcurrido desde el levantamiento el organismo creado por los golpistas con el nombre de Consejo Nacional para la Salvación del Pueblo.

Según la Presidencia nigeriana, el presidente de la CEDEAO, el jefe de Estado de Ghana, Nana Akufo-Addo, escribirá de forma oficial a los líderes de África occidental "para determinar los próximos pasos".

El levantamiento de sanciones era muy esperado y parecía inminente, ya que el expresidente nigeriano Goodluck Jonathan, que ha actuado como mediador para la crisis, dijo la semana pasada que "somos optimistas en que este evento marcará el comienzo a la vuelta a la normalidad en Mali".

La CEDEAO, organización regional muy implicada en la transición en Mali, exige que tanto el presidente como el primer ministro sean civiles y que la transición no supere los dieciocho meses, como condiciones para levantar la batería de sanciones económicas y financieras impuestas a este país y activar su membresía en el organismo, ahora congelada.