Marruecos intercepta 210 migrantes irregulares en el Mediterráneo en dos días

Mientras, más de 700 personas han sido rescatadas en la ruta central en la última semana
Migrantes rescatados desembarcando en el puerto de Crinavis, Algeciras

AP/OLMO CALVO  -   Migrantes rescatados desembarcando en el puerto de Crinavis, Algeciras

Fuentes militares consultadas por la agencia marroquí de prensa MAP han informado de que los guardacostas de la Marina Real interceptaron a un total de 210 inmigrantes clandestinos en las noches del 27 y 28 de enero, los cuales intentaban cruzar el Mediterráneo a bordo de pateras.

Los rescatados, entre los que se encontraban ocho marroquíes, “fueron llevados sanos y salvos a los puertos mediterráneos del Reino para los procedimientos habituales”, de acuerdo con las mismas fuentes.

La labor de Marruecos en el desafío migratorio que asola al Mare Nostrum es de una importancia significativa. A finales del año pasado, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) anunció que el país norteafricano había logrado reducir el número de intentos de llegadas ilegales a España en un 33% solo durante el primer trimestre de 2019, en comparación con el mismo periodo del año anterior. En todo el año pasado, según informó el Ministerio del Interior español, la migración irregular se redujo en más de un 54% teniendo en cuenta el año 2018: 26.168 llegadas frente a 57.498, el nivel más bajo registrado en los últimos siete años. En cuanto a las embarcaciones que cruzaron el Mediterráneo, el balance del Ministerio desveló que habían disminuido en un 43,5%, de 2.109 en 2018 a 1.192 el año pasado.  

Por su parte, la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos (DGSN, por sus siglas en francés), en su informe sobre el año 2019, reveló que 27.317 inmigrantes ilegales fueron detenidos por las autoridades, de los cuales 20.141 eran de nacionalidad extranjera. Del mismo modo, también fueron arrestados 505 sospechosos de formar parte de redes de contrabando y fueron desmanteladas 62 redes de tráfico de personas. En diversas operaciones a lo largo del año pasado, se incautaron, asimismo, 3.021 documentos falsos de viaje o identidad.

En esta línea, cabe destacar que la Unión Europa ha reforzado recientemente su programa de cooperación con Marruecos sobre esta materia. De hecho, el pasado 17 de enero, se hizo público que el Reino iba a recibir, con financiación comunitaria, 750 camiones-cisterna y 15 drones de vigilancia, además de la instalación de varios radares y dispositivos de vigilancias en las costas del norte de país. A principios de este mes, la UE también aprobó un paquete de ayuda de 101, 7 millones de euros para apoyar los esfuerzos del Reino en combatir la migración ilegal. 

La noticia de estos rescates ha coincidido en el tiempo con la publicación del último informe del Centro Internacional para el Desarrollo de una Política Migratoria (ICMPD), que asegura que los flujos migratorios a través del Mediterráneo Oriental [Grecia-Turquía] serán “el mayor reto con el que la UE deberá lidiar en 2020”, siempre y cuando se mantengan controladas las rutas central [Italia-Libia] y occidental [España-Marruecos]. El estudio advierte, en esta línea, de que la situación migratoria en la UE depende de Libia, porque es “el principal punto de salida de los demandantes de asilo e inmigrantes irregulares desde países africanos y también de otras regiones”.

De hecho, en la última semana, más de 700 migrantes han sido rescatados en el Mediterráneo Central por tres buques humanitarios pertenecientes a ONGs: Proactiva Open Arms, Médicos Sin Fronteras (MSF) y la alemana Sea Eye. Mientras que a la segunda ya se le ha asignado un puerto, el de Taranto, en la región meridional italiana de la Apulia; las otras dos siguen esperando poder desembarcar en la ribera norte del Mediterráneo. 

El coordinador de MSF a bordo del ‘Ocean Viking’, Aloys Vimard, ha advertido de que “a pesar del invierno, del mal tiempo y de los escasos barcos dedicados específicamente a los rescates, la gente sigue saliendo e intentando utilizar esta travesía mortal”. “Mientras Libia siga en guerra y sea un infierno, ellos seguirán jugándose la vida en su huida”, ha alertado por su parte el fundador de Open Arms, Óscar Camps. 

Entre los migrantes socorridos, hay diversas nacionalidades: fundamentalmente subsaharianos, también se encuentran ciudadanos de otros países como Bangladesh, Somalia y Eritrea. 

En lo que va de 2020, más de 60 personas han fallecido intentando llegar a las costas del sur de Europa, de acuerdo con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (UNHCR, por sus siglas en inglés).