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Marruecos

Marruecos prolonga dos semanas el toque de queda

La campaña de vacunación sigue detenida a la espera de la llegada de las primeras dosis
Una mujer camina por una calle vacía durante el toque de queda de la víspera de Año Nuevo impuesto para evitar las reuniones y la propagación del coronavirus en Rabat, Marruecos, el jueves 31 de diciembre de 2020

PHOTO/AP  -   Una mujer camina por una calle vacía durante el toque de queda de la víspera de Año Nuevo impuesto para evitar las reuniones y la propagación del coronavirus en Rabat, Marruecos, el jueves 31 de diciembre de 2020

Marruecos ha extendido dos semanas más el toque de queda establecido en todo el país por la crisis de la COVID-19. La decisión busca paliar el recrudecimiento de la situación, así como frenar la expansión de la nueva variante del virus británica, según el comunicado de prensa publicado por el Gobierno.

Este nuevo toque de queda, impuesto el pasado martes 19 de enero, tendrá vigencia hasta el próximo 2 de febrero. Los ciudadanos marroquíes no podrán salir de sus casas entre las 21.00 y las 06.00 horas. El Ejecutivo establece, además, el cierre de restaurantes, tiendas, supermercados y otros comercios a partir de las 20.00 horas. 

La medida fue tomada “siguiendo las recomendaciones de la Comisión Científica y Técnica sobre la necesidad de mantener las medidas y procedimientos necesarios para luchar contra la COVID-19”, según las autoridades. Y es que Marruecos registra unos 461.000 casos desde el mes de marzo. 437.000 se han recuperado, mientras que 8.011 personas han fallecido. 

El toque de queda lleva impuesto en Marruecos desde el pasado 23 de diciembre. En principio, el Gobierno fijó una duración máxima de tres semanas, sin embargo, la incidencia se mantiene. Por lo que el primer ministro, Saad-Eddine El Othmani, anunció que el estado de emergencia sanitaria durará hasta el próximo 10 de febrero a las 18.00 horas.

“El Ministerio de Salud informa a todos los ciudadanos de que el sistema de monitoreo epidemiológico registró el primer caso confirmado de la cepa mutada del coronavirus descubierto recientemente en Reino Unido”. Así anunciaba el ministro de Salud, Khalid Ait Taleb, la detección del primer contagio causado por la variante británica el pasado lunes.

Tras dar a conocer la noticia, el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció la suspensión de vuelos con cuatro Estados. Los viajeros procedentes de Australia, Brasil, Irlanda y Nueva Zelanda no podrán ingresar al país. Los vuelos procedentes de Reino Unido, donde se detectó la variante, llevan suspendidos desde finales de diciembre. 

Un miembro de las Fuerzas Auxiliares del Ministerio del Interior de Marruecos patrulla en un barrio, haciendo cumplir el cierre reimpuesto debido a la pandemia de coronavirus COVID-19 en la ciudad vieja de la capital, Rabat
AFP/FADEL SENNA - Un miembro de las Fuerzas Auxiliares del Ministerio del Interior de Marruecos patrulla en un barrio, haciendo cumplir el cierre reimpuesto debido a la pandemia de coronavirus COVID-19 en la ciudad vieja de la capital, Rabat
A la espera de las primeras dosis

Las autoridades anunciaron el pasado mes de diciembre el encargo de 66 millones de dosis de las vacunas británicas de Oxford-AstraZeneca y la china de Sinopharm. El Ejecutivo anunció, además, del lanzamiento de una campaña de vacunación gratuita dirigida a 25 millones de personas, aproximadamente el 80% de su población.

Sin embargo, El Othmani declaró ayer en sede parlamentaria que “Marruecos aún no ha recibido ninguna”. 

Después de semanas de espera, el primer ministro defendió el martes el trabajo de su Ejecutivo, y dirigió las críticas a los programas de suministros.

“La mayoría de los países se quejan de esta escasez”, expresó El Othmani. Posteriormente añadiría que los países ricos “estaban pagando hasta cinco veces más dinero” para acceder antes a las vacunas, y que “era natural que los países productores las usaran en casa” antes de exportarlas.

El pasado lunes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el mundo se enfrentaba a un “fracaso moral catastrófico” para compartir vacunas. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, así lo afirmaba: « Este enfoque de ‘yo primero’  no solo deja en riesgo a las personas más pobres y vulnerables del mundo, sino que también es contraproducente”. E instó a los países y fabricantes a distribuir las dosis de manera más equitativa posible.

Hasta el momento, ningún país africano ha podido iniciar todavía un programa de vacunación masiva, pues tan solo Guinea tiene ha recibido varias dosis de la vacuna: un total de 25 unidades de Sputnik V, cedidas por Rusia. Por lo que el continente se muestra incapaz de plantar cara al virus.

Marruecos, que participó en ensayos clínicos de la vacuna china Sinopharm junto a otros Estados africanos, sigue sin recibir vacunas en medio de una nueva ola, una incidencia en ascenso y un toque de queda en continua extensión.