Miembros del Congreso de EEUU piden que Al Jazeera sea tratado como un agente extranjero y no como un medio de comunicación

Abogan que esta agencia qatarí actúa como una herramienta de propaganda estatal
Logotipo de Al-Jazeera en Doha, Qatar

AP/KAMRAN JEBREILI  -   Logotipo de Al-Jazeera en Doha, Qatar

Al Jazeera como agente extranjero y no como medio de comunicación. Esta es la exigencia que representantes del Congreso de Estados Unidos han hecho al Departamento de Justicia. En una carta al departamento, los legisladores del Senado y de la Cámara de Representantes citaron varios ejemplos de actividades en las que la agencia de noticias qatarí estaba estrechamente ligada con las prioridades del gobierno de Qatar.

La Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), de 2019 requiere que los medios extranjeros con sede en Estados Unidos se registren en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), una agencia gubernamental independiente del país norteamericano. Esta Comisión está supervisada por el Congreso estadounidense y es la responsable de implementar y hacer cumplir las leyes y regulaciones de comunicación del país.

La NDDA requiere que los medios extranjeros proporcionen un informe semestral sobre sus relaciones con sus directores extranjeros. Entre los firmantes para esta petición está el congresista Leen Zelden y los senadores Marco Rubio, Tom Cotton y Ted Cruz, todos ellos republicanos.

El emir de Qatar Tamim bin Hamad.
PHOTO/IRANIAN PRESIDENCY - El Emir de Qatar Tamim bin Hamad

Desde 2017, el congresista Zelden, el senador Rubio y otros miembros del Congreso han estado pidiendo al máximo órgano de la justicia estadounidense, que se compromete con la aplicación de la ley de registro de Agentes extranjeros con Al Jazeera, igual que se hizo con el canal turco ‘TRT’, después de que se comprobara que se había involucrado en actividades políticas de apoyo al régimen turco.

Al Jazeera, propiedad de Qatar ha sido acusado de haber trabajado como agente de propaganda para el emir del país, Tamim bin Hamad, y el resto de la familia gobernante en Doha.

Según los diputados, el medio de noticias qatarí, que ahora esta supervisada por el jeque Hamd bin Thamer, cumplía con todas las condiciones para que se registrara como medio de comunicación financiado por una agencia gubernamental extranjera, pero no cumplió con tres plazos consecutivos para presentar los informes a la Comisión Federal de Comunicaciones.