Ministro argelino: situación del sur es "casi normal" tras disturbios por gas

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D.A. /Agencias

Pie de foto: El ministro argelino del Interior y Colectividades Locales, Tayeb Belaiz, en una comparecencia ante los medios de comunicación.

El ministro argelino del Interior y Colectividades Locales, Tayeb Belaiz, calificó hoy de "casi normal" la situación en la ciudad meridional de Ain Salah, escenario desde hace varios meses de manifestaciones y disturbios contra la exploración del gas de esquisto.

En una sesión plenaria de la Asamblea Popular Nacional (Parlamento) dedicada a las preguntas orales, Belaiz encomió a las autoridades a movilizarse para solucionar la situación en la ciudad meridional.

El ministro añadió que "actualmente se trata de una operación de evaluación" que el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, apoya "al no afectar a la seguridad de las personas ni al medioambiente" de esa región.

"Creed que la primera cosa que hago cada mañana es interesarme por la situación en la ciudad", aseguró Belaiz.

El presidente argelino afirmó el 19 de marzo que su país persistirá en la exploración del gas de esquisto en el sur, operaciones de exploración que han sido realizadas en el "respeto de los intereses de los ciudadanos, de la ecología y de la integridad geológica de algunas zonas territoriales", según su propia opinión.

El pasado domingo, miles de argelinos se manifestaron de forma pacífica en las ciudades meridionales de Ain Saleh y Tamanraset en contra de la exploración del gas de esquisto, que incluye técnicas de hidrofacturación ("fracking").

Las marchas en contra de la exploración de este gas en la localidad de Ain Salah, situada a 1.260 kilómetros al sur de Argel, son habituales y se amplían por el sur de Argelia desde finales de diciembre pasado.

Los habitantes de Tamanraset y de Ain Saleh, los más activos, creen que el método de extracción supone una grave amenaza medioambiental.

Disturbios en marzo

Hace un mes, al menos 40 policías argelinos resultaron heridos de gravedad durante los enfrentamientos que estallaron tras una manifestación en la ciudad meridional de Ain Saleh contra el proyecto para la explotación de gas de esquisto, que exige técnicas de fractura hidráulica ("fracking").

Según un comunicado del Ministerio de Interior citado por la agencia estatal APS, los disturbios causaron sendos incendios en la sede del municipio y en la residencia del alcalde de la localidad, situada a 1.300 kilómetros al sur de Argel.

"La ciudad de Ain Saleh sufrió este 1 de marzo incidentes relacionados con el orden público, iniciados por un grupo de jóvenes que protestaban contra las operaciones de exploración del gas de esquisto en esta región", indicó la nota.

El Ministerio confirmó que "a pesar de estos actos", las fuerzas de seguridad fueron capaces de "contener la situación y establecer la calma en la ciudad".

Desde finales de diciembre pasado, los habitantes de la región meridional argelina de Tamanraset, así como de la localidad de Ain Saleh, protestan en contra de la explotación de gas de esquisto, para exigir la detención de las obras ya que consideran que su método de extracción supone una amenaza medioambiental y la contaminación de las aguas subterráneas.

El pasado 21 de enero, el primer ministro argelino, Abdelmalek Selal, negó que su país hubiera comenzado los trabajos para extraer este gas, un recurso no convencional obtenido a través de la fractura hidráulica "fracking", técnica denunciada como peligrosa para el planeta por los organizaciones de defensa del medioambiente, pero insistió en que los planes para hacerlo siguen en pie.

Argelia ocupa la cuarta posición mundial en términos de reservas recuperables de gas de esquisto, después de Estados Unidos, China y Argentina.