Mohamed VI anuncia la muerte de la Unión del Magreb Árabe y se acerca a Sudáfrica

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Paco Soto

Pie de foto: Dirigentes europeos y africanos en la V Cumbre UA-UE.

El Rey de Marruecos, Mohamed VI, aprovechó su presencia en la V Cumbre que la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE) han organizado en Abiyán -capital de Costa de Marfil- para anunciar la muerte política de la Unión del Magreb Árabe (UMA). La UMA fue creada el 17 de febrero de 1989 en Marrakech por los jefes de Estado de los cinco países del Magreb: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania. En su origen fue un acuerdo de naturaleza comercial, pero los dirigentes magrebíes se fijaron el reto de crear un gran espacio económico y político. El proyecto jamás pudo consolidarse, en gran medida debido a los conflictos entre las dos grandes potencias magrebíes, Argelia y Marruecos, y a su afán por controlar la región. La crisis del Sáhara Occidental ha sido el principal escollo entre Argel y Rabat y un freno a la construcción de la UMA.

La crisis de Libia y la inexistencia de un verdadero Estado en este país es en la actualidad otro problema que impide la existencia de la UMA. Esta entidad ha muerto después de muchos años de agonía. La última reunión de jefes de Estado de la UMA se llevó a cabo en 1994. Por todo ello, el monarca alauita declaró: “Desgraciadamente, la UMA no existe”. Mohamed VI es el primer jefe de Estado del Magreb que reconoce públicamente que la UMA es un instrumento acabado e inservible para hacer frente a los grandes problemas que plantea la globalización al Magreb, como las migraciones, la seguridad de los territorios y la lucha contra el terrorismo yihadista y las redes mafiosas que trafican con drogas, seres humanos y armas en la región.

Adhesión a la CEDEAO

El mensaje de adiós de Mohamed VI a la UMA fue valorado positivamente por muchos dirigentes africanos y europeos. Incluso por los representantes del Magreb, que a grandes rasgos piensan lo mismo que el soberano marroquí, pero nunca se han atrevido a declararlo en público. Marruecos se prepara en este momento para ingresar en otro espacio político y económico de gran relevancia para la UA y la UE: la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO). El acto de adhesión podría llevarse a cabo el próximo 16 de diciembre en una reunión de la CEDEAO en Abuya, capital de Nigeria.

El Reino de Marruecos, que de cara al año 2020 podría incluso abandonar el dírham (moneda nacional) y adoptar una divisa regional, desempeña en la región un importante protagonismo económico a través de sus numerosas inversiones; y también un papel relevante en materia religiosa, por ejemplo, formando imanes musulmanes, y en el ámbito de la lucha contra el terrorismo. El expresidente de Túnez y antiguo opositor a la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, Moncef Marzouki, intentó dar un impulso a la UMA convocando a todos los jefes de Estado del Magreb en 2012. Pero su intento no fue exitoso. El conflicto saharaui fue el principal escollo.

Desde entonces, como señala un medio marroquí, “cada país ha decidido buscar su propia vía”. Marruecos se decanta por la CEDEAO y Túnez por el Mercado Común para África Oriental y Austral (COMESA). En un futuro próximo, según dijo el ministro tunecino de Comercio, Omar Behi, Túnez, en su afán expansionista africano, podría solicitar su adhesión a la CEDEAO. Por su parte, Mauritania, que abandonó la CEDEAO en 2000 para concentrarse en la construcción de la UMA, ha revisado su política africana y el pasado mes de mayo, Nuakchot firmó un acuerdo de libre cambio con África del Oeste con el objetivo puesto el 1 de enero de 2019. Argelia, que no ha renunciado a ser el país dominante e influente en el Magreb, quiere también acercarse al COMESA. Libia es un país prácticamente a la deriva, con un Estado fallido, dividido territorial y tribalmente, golpeado por la violencia terrorista y las poderosas redes de delincuentes, y vigilado de cerca por las potencias occidentales –entre ellas España- debido a que es un gran productor de hidrocarburos que el mundo desarrollado quiere seguir controlando.

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Pie de foto: Los presidentes español y francés, Mariano Rajoy y Emmanuel Macron, en la cumbre de Abiyán.

Nueva estrategia regional

Según ha podido saber Atalayar de fuentes bien informadas y cercanas a Palacio, hacía tiempo que Mohamed VI quería liquidar la UMA, porque era consciente de que esta institución es completamente ineficaz para hacer frente a grandes retos como el de las migraciones y la seguridad y el combate antiyihadista. “Mohamed VI sabía perfectamente que había llegado la hora de acabar con la UMA y apostar por otra estrategia regional, que en el caso de Marruecos es la CEDEAO, una intensa actividad en la UA y una sólida alianza con la UE”, indicó un alto funcionario de Asuntos Exteriores. Las relaciones entre África y Europa son básicas para Rabat, y así lo verbalizó Mohamed VI en la quinta cumbre UA-UE de Abiyán. “Nuestras agrupaciones regionales podrían haber sido más eficaces frente a esta situación. Y podemos pensar que si la UMA hubiera existido realmente, seríamos más fuertes frente al desafío” de las migraciones”, manifestó el monarca marroquí.

Como en la práctica la UMA no existe, Mohamed VI lamentó que “los flujos migratorios, que a veces alimentan conflictos regionales, estén en manos de diversas redes de traficantes que manejan desde estupefacientes hasta redes terroristas”. El caso de Marruecos es peculiar, porque por su situación geográfica es una tierra de emigración pero también de inmigración, sobre todo subsahariana. “Nuestros socios europeos y magrebíes lo saben”, señaló Mohamed VI. Por cierto, el presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, anunció que se ha puesto en marcha la propuesta del presidente francés, Emmanuel Macron, de evacuar urgentemente a miles de migrantes que se encuentran prácticamente secuestrados en Libia y algunos de ellos reducidos a esclavos.

Soluciones eficaces

El Rey marroquí puso de relieve que las migraciones se asocian a “la pobreza, la precariedad, la inestabilidad e incluso la muerte”. Por ello, apeló a los gobernantes africanos y europeos a “entender las causas profundas del fenómeno migratorio” y a buscar “soluciones eficaces” económicas, sociales y políticas para acabar con este dramático problema. “No nos tapemos la cara”, destacó el Rey. En este sentido, dijo a los dirigentes europeos que su política de inmigración “tiene que evolucionar”, porque “la inmigración es una cuestión de debate y de intercambio constructivo”. Los principales dirigentes europeos valoraron positivamente el papel que desempeña Marruecos en el ámbito de la inmigración y la seguridad y el antiterrorismo.

En este sentido, los presidentes de España y Francia, Mariano Rajoy y Emmanuel Macron, tuvieron términos elogiosos para con Marruecos. Rajoy calificó la cooperación entre Madrid y Rabat de “verdadero modelo de asociación entre los dos continentes”, según la agencia Efe. Además, consideró que “la estrecha colaboración en el frente migratorio entre Marruecos y España solo puede ser calificada de excelente”, y es una “cooperación fructuosa”. También saludó la estrecha colaboración con Argelia, Mauritania y Senegal. Por su parte, Macron ensalzó la cooperación antiterrorista entre París y Rabat, porque “es hora de cerrar el paso al extremismo religioso, no dejarle ningún espacio y combatirlo en todas partes, en las escuelas, en las universidades, de todas las maneras”. “Tenemos que erradicar la financiación del extremismo”, dijo Macron.

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Pie de foto: El Rey de Marruecos, Mohamed VI, charla con el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma.
Reunión con Jacob Zuma

Otra victoria política que se apuntó Marruecos en la cumbre de Abiyán fue su acercamiento a África del Sur, principal potencia económica del continente y aliado incondicional del Frente Polisario. Mohamed VI se reunió con el jefe del Estado sudafricano, Jacob Zuma, en un ambiente “cálido” y con ganas de “buen entendimiento”, según la agencia MAP. Ambos mandatarios se pusieron de acuerdo para seguir trabajando juntos a favor de un partenariado entre ambos Estados y por la estabilidad política y económica del continente. A nadie se le escapa que el acercamiento a África del Sur por parte de Mohamed VI es un intento del Rey por limar asperezas entre ambos países y tratar de explicar la posición marroquí sobre el conflicto saharaui a los dirigentes sudafricanos. Es una estrategia complicada y arriesgada, porque África del Sur es abiertamente pro Polisario. Ahora bien, según fuentes diplomáticas marroquíes, “Rabat no ha hecho más que empezar en su política de acercamiento al gigante sudafricano. El Polisario y Argelia están cada vez más debilitados políticamente, y estamos convencidos de que con tiempo y mucha paciencia convenceremos a los dirigentes africanos que nuestra defensa del Sáhara, en el marco de una amplia autonomía del territorio bajo soberanía marroquí, es la mejor solución para todos”. En su acercamiento a África del Sur, el Rey estuvo acompañado por dos altas personalidades, su amigo íntimo y exconsejero de Interior, Fouad Ali El Imma, y el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita.

Se abre una nueva etapa

La mayoría de los medios marroquíes valoraron positivamente el trabajo de la delegación marroquí conducida por el monarca y su reunión con el líder sudafricano. Según el diario ‘Al Massae’, “el rey ha puesto fin a decenios de animosidad con África del Sur”. La agencia MAP recalcó “la franqueza” y “el buen entendimiento” en el encuentro entre los dos jefes de Estado. ‘Assabah’ celebró que “se ha abierto una nueva página en las relaciones con África del Sur” y la reunión entre Mohamed VI y Jacob Zuma es “un tortazo a Argelia y el Polisario”. El experto en geoestrategia Cherkaoui Roudani, citado por el rotativo ‘Assabah’, se mostró convencido de que la reunión entre los máximos dirigentes marroquí y sudafricano “desembocará en una transformación estructural de la UA”. ‘Al Ahdath Al Maghribia’ tildó de “victoria” el encuentro de Mohamed VI con Jacob Zuma, y también con el presidente de Angola João Lourenço, favorable a las tesis de Argelia y el Polisario, aunque cada vez menos.