MSF rechaza el "nuevo Moria" y pide acelerar las resoluciones de asilo

La ONG internacional alerta del deterioro de la salud de los pacientes que duermen en la calle
Medicos Sin Fronteras Moria

MSF  -   El campamento de Moria se quemó hasta los cimientos después de que los incendios se iniciaran en la noche del 9 de septiembre. Aproximadamente 12.000 hombres, mujeres y niños evacuaron el campo y están en la calle

Hace una semana que el campo de refugiados de Moria ardía por completo calcinando tiendas y pertenencias de todos los refugiados que esperan, a las puertas de Europa, una resolución de asilo internacional.

Tras el incendio, las autoridades han comenzado a trasladar a cientos de personas a un nuevo Moria en una operación policial iniciada ayer por la mañana. La agencia EFE informaba ayer que casi la mitad de los refugiados de Moria se encontraban reinstalados ya en el nuevo campo que todavía está en construcción. 

Por su parte, Médicos Sin Fronteras (MSF), que trabaja en el terreno atendiendo a los refugiados, manifiesta su rechazo a la instalación de un nuevo campo y solicita a los estados europeos que evacúen todas las personas de Lesbos y de las otras islas griegas.

La atención médica en Moria pasa a un segundo plano

Durante el traslado de un campo a otro, durante varias horas, la ONG denuncia que no pudieron acceder a la clínica donde miles de personas duermen a la intemperie. “Es preocupante que una operación policial se haya convertido en una prioridad sobre la prestación de atención médica a una población en peligro", declaraba Stefano Argenziano, coordinador de Operaciones de MSF. 

Finalmente, los equipos médicos han podido abrir la clínica y reanudar las consultas médicas de servicios esenciales. Entre el 12 y 16 de septiembre, los equipos de MSF han llevado a cabo 508 consultas en la clínica recién creada. Entre los pacientes, hombres, mujeres y niños vulnerables, los equipos han visto heridas por trauma, enfermedades de la piel, problemas obstétricos y patologías crónicas.

“La situación era mala ya en Moria y es peor ahora. Los pacientes que teníamos en seguimiento han empeorado. Por ejemplo, hemos atendido a pacientes de salud mental que habían sufrido ataques de pánico en el pasado y que, en estos días, han padecido episodios más intensos y más difíciles de calmar. Hemos visto niños con epilepsia que han sufrido convulsiones durante estos días en la calle, a mujeres con embarazos de riesgo y que no tienen su medicación. Es el caso de embarazadas con diabetes que duermen al raso, sin comida, sin agua y sin insulina”, explica Francisca Bohle Carbonell, responsable de enfermería de MSF en Lesbos.

Atalayar Moria
MSF - Este bebé tiene 10 días de vida. Desde el incendio de Moria ha inhalado humo, gas lacrimógeno y ha dormido en la calle sin tienda de campaña durante 4 días
Rechazo frontal al nuevo campo de refugiados

Tras los incendios de Moria los días 9 y 10 de septiembre, miles de personas se han visto obligadas a dormir en las calles casi sin asistencia, sin instalaciones de higiene y saneamiento.

Las autoridades griegas y europeas están tratando de impedir que las personas se dispersen en Lesbos. Para ello han iniciado la construcción de un nuevo campo y han afirmado que solo aquellas personas que decidan registrarse en el nuevo centro tendrán acceso a algún tipo de servicio y a los procedimientos de asilo. 

“Lo que la gente pide, lo que esta gente necesita, es no ser encerrada en otro campo. Esta gente necesita ser evacuada y llevada a un lugar seguro en Grecia o en otros países europeos”, explica Carbonell.

Desde Médicos Sin Fronteras solicitan la creación de nuevas políticas migratorias comenzando con la evacuación de todas las personas en Lesbos y las otras islas griegas. “Si construyen un nuevo centro de contención al estilo de lo que era Moria, volveremos a enfrentarnos a una nueva crisis y a los daños en la salud física y mental que venimos viendo desde hace cinco años”, advierte Raquel González, responsable de Relaciones Externas de MSF.

Moria Médicos Sin Fronteras
MSF - Esta mujer que ha estado en la calle durante 4 días fue golpeada por una piedra mientras el caos continúa cerca de Moria 
Una crisis de acogida

Después de cinco años desde las restricciones migratorias acordadas con Turquía, las condiciones de acogida inhumanas y los procedimientos de asilo en constante cambio han conducido a un desastre de gestión que está provocando un “sufrimiento inmenso”, denuncia MSF. “En todo este tiempo, en el terreno solo hemos visto más padecimiento humano, una rutina de humillaciones, xenofobia, violencia y condiciones indignas de vida”, recalca Raquel. 

Los nuevos campos deben ser centros de tránsito o previos a la reubicación, no instalaciones cerradas orientadas al confinamiento y la disuasión como han venido siendo los hotspots (centros de identificación y registro) en las islas del Egeo. 

“Hoy, por las cifras de llegadas a Europa, no podemos hablar de que exista una crisis de refugiados ni de inmigración — insiste la responsable de Relaciones Externas de MSF—. Lo que siempre ha habido es una crisis en la respuesta europea, que ha olvidado en esta la inclusión de elementos básicos de protección y un trato digno para estas personas.”

Varios países y comunidades de Europa han expresado su voluntad de acoger a personas en busca de seguridad. “Ha llegado el momento de que los países de la UE reconozcan el fracaso de las políticas de disuasión y dejen de utilizar la inmigración en sus cálculos políticos a corto plazo. Ya basta”.

Hoy mismo, más de una treintena de ONG se concentrarán ante la sede de la Unión Europea en Madrid para reclamar al Gobierno español que comparta la responsabilidad de acogida y apoyo a los solicitantes de asilo que se encontraban en el campo de refugiados de Moria (Grecia).

En un comunicado, estas organizaciones sociales, que rechazan la creación de un nuevo campo de refugiados, consideran que la UE debe abordar "un plan urgente e inmediato" de reubicación de estas personas, "muchas de ellas menores de edad y grupos de riesgo", que han de ser trasladadas a un lugar seguro.