Ola de apoyo en Rusia al periodista de investigación detenido Ivan Golunov

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Alex Erquicia 

Pie de foto: El periodista ruso Ivan Golunov durante la audiencia en un tribunal de Moscú el 8 de junio de 2019. AFP/VASILY MAXIMOV

La libertad de expresión es un derecho que no prospera en la Rusia del presidente Vladimir Putin. El periodista de investigación, Ivan Golunov, conocido en todo el país por sus reportajes en los que ha destapado escándalos de corrupción que implicaban a distintas autoridades públicas, es la última víctima de la poca libertad de expresión que existe en el país. 

Son muchas las voces, en especial desde los medios de comunicación del país y otros activistas de la sociedad civil, que aseguran que su detención es una encerrona con una clara motivación política, que los cargos son invenciones, incluyendo pruebas falsas, y que están relacionados con el periodismo de investigación que ejerce de Golunov. 

Periodista del medio independiente Meduza,  Golunov fue detenido el pasado día 6 en el centro de la capital rusa bajo acusación de posesión de droga y de intento de producción ilegal, distribución o transferencia de drogas. El día 8 fue condenado a arresto domiciliario por el tribunal del distrito Nikúlinski de la capital rusa, como medida cautelar. El Código Penal ruso prevé de 10 a 20 años de prisión por el delito del que está acusado Golunov.

Pie de foto: En esta foto tomada el viernes 7 de junio de 2019, colegas y amigos de Ivan Golunov, un periodista que trabajaba para el sitio web independiente Meduza y fue detenido por la policía. AP PHOTO/FRANCESCA EBEL

De esta manera, el tribunal no satisfizo la solicitud de la Fiscalía y la instrucción, que pedían dos meses de prisión preventiva para el acusado. Golunov estará bajo arresto domiciliario hasta el próximo 7 de agosto. Mientras tanto tiene prohibido salir de su apartamento, utilizar el teléfono e internet, por lo que no podrá publicar ninguna de las investigaciones que está desarrollando en estos momentos. Según el medio, Golunov había sido objetivo de amenazas en los últimos meses, supuestamente por una historia en la que estaba trabajando.

Golunov negó que hubiese consumido drogas en su vida, se declaró inocente y dispuesto a cooperar con la investigación a la espera del juicio. Según su abogado, estuvo incomunicado durante 12 horas y fue golpeado repetidamente por la policía. Además aseguró que la droga encontrada no le pertenecía sino que le ha sido colocada durante la detención. "Varias circunstancias que rodean la detención de Iván Golunov causan una gran preocupación", dijo Natalia Zviáguina, responsable de la oficina de Amnistía Internacional en Rusia.

El mismo día de su condena, ya por la tarde, Golunov fue trasladado a un hospital por un probable diagnóstico de conmoción cerebral y fracturas en las costillas durante la detención, que no fue confirmado. Según AI, el caso de Golunov "despierta gran preocupación y parece un método de presión sobre los medios independientes de Rusia".

Pie de foto: En un acto de solidaridad con Golunov, los periódicos Kommersant, Vedomosti y RBK publicaron el 10 de junio la misma primera plana. AFP/YURI KADOBNOV

El medio ha publicado todos los escritos bajo una licencia de Creative Commons para su re-publicación. "Las piezas que Ivan investigó y escribió para Meduza contienen información que es muy importante para la sociedad rusa contemporánea, y las personas sobre las que escribió podrían haber estado involucradas en su persecución", declaraba el medio en su página digital. Entre las investigaciones que más repercusión han tenido se incluye una de cómo los familiares del teniente de alcalde de Moscú ganaron miles de millones en contratos de la ciudad, amasando una fortuna en bienes inmobiliarios. 

En un acto de solidaridad con él, y una muestra inusual de colaboración entre periódicos, los tres principales diarios liberales de Rusia abrieron sus ediciones con la misma del lunes 10 con portadas idénticas, una llamada al editorial conjunto titulado “Soy/somos Ivan Golunov”, en respuesta al arresto y el que piden una investigación transparente. Los tres medios Kommersant, Vedomosti y RBC, están entre los diarios más respetados del país. "Consideramos que las pruebas que fueron presentadas por la acusación para demostrar la culpabilidad de Iván Golunov, no son convincentes y las condiciones que rodean su detención despiertan serias dudas sobre el cumplimiento de la ley durante los procedimientos legales", dijeron en una declaración conjunta los tres grandes diarios.  

En Moscú se ha dado una gran movilización por su liberación y una campaña exigiendo una investigación justa. El presidente del consejo de redacción del periódico ruso Nóvaya Gazeta, Dmitri Murátov, y el jefe de redacción de la emisora de radio Ejo Moskvi, Alexéi Venediktov, expresaron su disposición a presentar avales a favor del periodista.

El editor en jefe del portal Meduza, Iván Kolpakov, a través de una publicación en su página de Facebook ha agradecido a la comunidad periodística el apoyo expresado a su colega y afirmó que su redacción está convencida de que la persecución de Golunov "está relacionada con su trabajo periodístico".

Pie de foto: Una simpatizante del periodista detenido sostiene un cartel que dice: "El periodista Ivan Golunov escribió sobre la corrupción. Lo detuvieron y le pusieron drogas. Exigimos su liberación", en San Petersburgo, Rusia. AP PHOTO/ DIMITRI LOVETSKY

Antes de unirse a Meduza , Ivan Golunov fue corresponsal de Slon.ru (ahora República ), Forbes , Vedomosti, RBC , y el canal de televisión Dozhd .

La libertad de expresión, por tanto, sigue siendo una ilusión en Rusia. "Nos alarman, en los últimos años, los ataques y las amenazas, que generalmente quedan totalmente impunes, así como las investigaciones y enjuiciamientos, por motivos políticos, de periodistas, blogueros y empleados de los medios, en relación con su derecho a la libertad de expresión", dijo Tatiana Bonch-Osmolovskaya, miembro del grupo de iniciativa Asociación por la Libertad de Palabra, según recogió PEN International el año pasado. 

El año pasado, en vísperas de las elecciones presidenciales en las que Vladimir Putin se presentó a la reelección, Reporteros sin Fronteras publicó una carta abierta resumiéndole los desastrosos efectos para la libertad de información de sus años de mandato y urgiéndole a levantar todos los obstáculos que ha impuesto a esta libertad.

Las violaciones a la libertad de prensa en Rusia han sido constantes desde que el presidente ruso, Vladímir Putin, llegó al poder a principios del año 2000. Uno de los casos más sonados fue el asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, que trabajaba para Novaya Gazeta, autora de desgarradores artículos sobre los horrores de la vida en Chechenia y el Cáucaso, en 2006. Ella había llegad a confesar en varias ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del estado.

En tal contexto, Golunov debe de estar celebrando que su nombre no se fuera añadido a la larga lista de periodistas rusos que han muerto en extrañas circunstancias en el país. Aún así, los reporteros incómodos para el Kremlin no dejan de hacer su papel de actuar como cuarto poder. La firme reacción de la prensa y los ciudadanos sorprende al Kremlin que ve como la libertad de expresión importa, y mucho, a los ciudadanos rusos.