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Marruecos

Panjshir, foco de la resistencia contra el régimen talibán

En la región al noreste de Afganistán se está organizando un movimiento de resistencia que pretende hacer frente a los talibanes; entre los líderes de la formación se encuentra Ahmad Massoud, hijo del famoso “León de Panjshir”
atalayar_La bandera de la Alianza del Norte se iza en el valle de Panjshir, Afganistán

PHOTO/HajiNoorUllah7  -   La bandera de la Alianza del Norte se iza en el valle de Panjshir, Afganistán

Mientras el resto del país está en manos de los talibanes, una provincia a 150 kilómetros del norte de Kabul se ha convertido en el último foco de resistencia contra los insurgentes. El valle de Panjshir, que ya fue un bastión antitalibán entre 1996 y 2001 y que tampoco pudo ser controlado por los soviéticos décadas antes, resiste a la ocupación de los islamistas. “Estamos listos para resistir por segunda vez a los talibanes”; afirmó Abdul Rahman, jefe del Departamento de Economía a EFE. 

La región, situada entre las montañas de Hindu Kush, es conocida por sus defensas naturales. La zona, al igual que el movimiento de resistencia, está liderado por dos conocidas figuras que ya se han convertido en un símbolo contra los talibanes: Amrullah Saleh y Ahmad Massoud.

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AFP/WAKIL KOHSAR - Un combatiente talibán junto a un póster con la imagen del difunto comandante afgano Ahmad Shah Massoud en la plaza de Massoud en Kabul el 16 de agosto de 2021
“Nunca estaré bajo el mismo techo que los talibanes”

Amurallah Saleh se ha autoproclamado presidente del país después de la marcha de Ashraf Ghani. Asimismo, ha apoyado las protestas en ciudades como Jalalabad o Asadabad después de que los talibanes sustituyeran la bandera tricolor afgana por la blanca del Emirato. Saleh cuenta con experiencia política ya que fue ministro del Interior entre 2018 y 2019. Anteriormente, en 2004, ocupó la dirección del Servicio de Inteligencia afgano.

Como otras tantas figuras políticas, Saleh ha sufrido varios intentos de asesinato, donde algunos de sus familiares o amigos resultaron heridos. “Si me matan, le digo a mi familia y amigos que no se quejen porque yo maté a muchos de ellos con orgullo. Por tanto, soy un blanco muy legítimo”, declaró en 2009 a una cadena de televisión estadounidense. 

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AFP/EMMANUEL DUNAND - En esta fotografía de archivo tomada el 16 de agosto de 1997, el comandante afgano Ahmed Shah Massoud (R) gesticula mientras habla con sus comandantes, entre ellos Abdullah Abdullah (C), en la aldea de Jabul-Os-Saraj, a unos 60 km al norte de Kabul

Saleh, de etnia tayika, formó parte de la “Alianza del Norte” que se enfrentó al régimen talibán durante 1996 y 2001. Durante esos años luchó al lado de Ahmad Shah Massoud, conocido como el “León de Panjshir”, un famoso combatiente y estratega de la región. Massoud también se convirtió en una figura clave dentro de la resistencia contra la invasión soviética entre 1979 y 1989. Posteriormente fue ministro de Defensa bajo el mandato de Burhanuddin Rabbani. Massoud murió en un ataque suicida de Al-Qaeda pocos días antes de los atentados del 11 de septiembre. 

“Nunca traicionaré el alma y el legado de mi héroe Ahmad Shah Massoud, el comandante, la leyenda y el guía”, declaró Saleh. “Nunca estaré bajo el mismo techo que los talibanes. Nunca”, añadió el autoproclamado presidente. 

Ahmad Massoud sigue los pasos de su padre 

Saleh cuenta con el apoyo del hijo del León de Panjshir, Ahmad Massoud, de 32 años. Massoud se situó en el foco de resistencia antitalibán después de que se difundiese un vídeo grabado tras la toma de Kabul por parte de los insurgentes. En la grabación, Massoud hace hincapié en la defensa de “la democracia, los derechos humanos, los derechos de la mujer y muchos otros valores que no hemos podido alcanzar durante las pasadas dos décadas”. El hijo del Ahmad Shah Massoud aseguró que se quedaría en Panjshir y se comprometió a fortificar la región. “Somos la primera línea de defensa. Protegeremos a toda Europa y toda la región. Los afganos están luchando no solo por ellos mismos, sino por todos”, agregó.

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PHOTO/AFP - Combinación de imágenes que muestra al entonces líder de la oposición afgana Ahmad Shah Massoud (R) el 5 de abril de 2001 en Estrasburgo, y a su hijo Ahmad Massoud el 25 de agosto de 2019 en Kabul

Massoud ha pedido apoyo armamentístico a Estados Unidos para hacer frente a los talibanes. “Estados Unidos aún puede ser un gran arsenal de la democracia”, ha afirmado en una columna de opinión del periódico The Washington Post. “Escribo desde el valle de Panjshir hoy, listo para seguir los pasos de mi padre, con combatientes muyahidines preparados para pelear nuevamente contra los talibanes”, anuncia. En el artículo también informa de que “bajo control talibán, Afganistán se convertirá sin duda en el epicentro del terrorismo radical islamista”. “Aquí se incubarán nuevamente planes contra la democracia”, advierte. 

No es la primera vez que Massoud alerta sobre la brutalidad de los talibanes y su falta de respeto por los derechos humanos. En el medio británico Sky News aseguró que “no han cambiado, ni quieren la paz ni la formación de un gobierno justo y moderado”. Los talibanes, desde que llegaron al poder en Kabul, se han mostrado de una manera más “moderada” cara a la comunidad internacional. Prometieron una “amnistía general” y aseguraron que las mujeres tendrán derechos “en el marco de la ley islámica”, incluso dejaron que una mujer entrevistase a un talibán. No obstante, muchas mujeres y hombres no creen las promesas de los talibanes. Los traductores u otros ciudadanos que han colaborado con las tropas de la OTAN aseguran que están escondidos de los insurgentes ante las represalias que pueden enfrentar por trabajar con extranjeros.

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REUTERS/YANNIS BEHRAKIS - Una mujer afgana con el tradicional burka camina por el arcén de una carretera mientras un APC (vehículo blindado de transporte de personal) de la Alianza del Norte, que lleva combatientes y la bandera afgana, se dirige a una nueva posición en las afueras de Jabal us Seraj, a unos 60 km al norte de la capital afgana, Kabul, el 4 de noviembre de 2001

El hijo del famoso combatiente ha continuado pidiendo apoyo internacional para resistir a los talibanes: “Me he dirigido a todos ustedes, en Francia, Europa, en América, en el mundo árabe y en otras partes. ¿Vendrán queridos amigos de la libertad a ayudarnos una vez más como en el pasado? Confiamos en ustedes, a pesar de que la traición de algunos ha sido muy grande”.

Massoud se refiere a varios países que ya han reconocido la victoria talibán y que ya han anunciado que iniciarán conversaciones con ellos, como por ejemplo China. La Unión Europea, por su parte, también ha reconocido que los talibanes “han ganado la guerra”, tal y como declaró Josep Borrell, Alto Representante de Asuntos Exteriores. Por lo tanto, Borrell considera que “hay que hablar con los talibanes”. Sergei Lavrov, ministro de Exteriores ruso ya ha reconocido la existencia de este movimiento de resistencia. Para Lavrov, esta facción hace imprescindible un diálogo nacional que implique a todas las formaciones políticas y movimiento sociales. 

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AFP/SHAH MARAI - Esta foto de archivo tomada el 13 de noviembre de 2001 muestra a las fuerzas de seguridad del grupo Alianza del Norte entrando en Kabul, durante la caída del régimen talibán
La resistencia afgana, sola ante los talibanes

Durante la invasión estadounidense de 2001 para derrocar al régimen talibán, Estados Unidos colaboró con la Alianza del Norte. Incluso formó militarmente a señores de la guerra como Abdul Rachid Dostum, que también ha sido una figura importante durante las últimas semanas al defender la región norteña de Mazar-i-Sharif, hasta que cayó en manos talibán.

Sin embargo, parece que no se repetirá la historia y el movimiento de resistencia afgano tendrá que combatir solo. Joe Biden, al igual que otros mandatarios occidentales, no tienen intención de oponerse al nuevo Gobierno. Biden, en concreto, aseguró que los afganos deben “luchar por sí mismos”.