Poéticas mediterráneas en la Casa Árabe

De la Edad Media a José Ángel Valente, una apuesta por la hermosura del alfabeto árabe, hebreo, griego o latino en castellano
poeticas-2020-2021

 -  

He aquí un desmentido rotundo a quienes, presos del vértigo de nuestro tiempo, preconizan el fin de la poesía, o más concretamente el de la mirada del mundo a través de la belleza ensartada en un puñado de versos. Poéticas Mediterráneas es el fruto del Grupo de Investigación de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid, y de la apuesta de una editorial, Bala Perdida, capaz de provocar el latido de corazones emocionados al encontrarse con la hermosura del alfabeto árabe, hebreo, griego o latino en castellano. 

La Casa Árabe en Madrid acogió la presentación conjunta de las ediciones de 2020 y 2021, impedida la primera por las restricciones motivadas por la pandemia. Una sesión conducida por el poeta iraquí Abdul Hadi Sadoun, y donde él mismo, junto con algunas de las poetas incluidas en la obra, recitaron sus propios versos: Nesrine Khoury, Rosa Cuadrado, Marta López Villar… una pequeña representación de la treintena de escritores que demuestran que el Mediterráneo es un concepto nómada, que se mezcla y enriquece su peregrinar con una solemne parada en Grecia, desde donde se inicia otro sueño: el de Europa. Grecia lo fue con India, con Mesopotamia, con Israel, con Turquía, con ese norte africano, con esas tierras pitagóricas, con el abrazo de España, tocando, con los dedos de agua, Portugal.

 poeticas-mediterraneas-2020

Como afirman los promotores del Grupo de Investigación, el Mediterráneo es un manto tejido de mares de nombres distintos que son el  mismo mar, de inabarcables culturas que han ido trazando senderos capaces de albergar infinitos laberintos. Es el mar de las muchas civilizaciones que salieron al camino allá en el oriente donde, cada día, se despierta el sol.

Marifé Santiago Bolaños, que escribe la introducción del segundo volumen, el correspondiente a 2021, afirma que “Mediterráneo, queremos decir, no es una geografía, sino una mitografía y un símbolo. Y su amor”. Y ella misma se siente emplazada por esta compilación poética a seguir el camino que nos guía hacia un común habitar poblado de la memoria de los caminos; a convivir con ciertas rutas enterradas donde germinó la derrota del exilio… Dice Bolaños que hay un delirio en el relato del dolor, pero también hay abrazos que salvan. Esos abrazos, algunas veces, son versos. Y decirlos en voz alta, enlazar lo que traen y lo que preludian , vuelve a iniciar el tejido en el que se afana la Poesía desde el tiempo sin medida de la necesidad y el porque sí. 

Se incluyen en el volumen correspondiente a 2021 “tres tejedoras del alma que 2020 se llevó a su noche: Iris Zavala, Guadalupe Grande, Kikí Dímula”. 

“Que nadie muera sin amar el mar”, aquel deseo expresado por Zavala es también el homenaje que este libro rinde a su legado.

poeticas-mediterraneas-2021

La propia Marifé Santiago Bolaños auguraba que las “Poéticas Mediterráneas acabarán cuando ya sean el mejor de los recuerdos de días de intensidad intelectual y estética, en un libro”. Helo aquí, porque como lo describe ella misma, un libro es, por si no lo hemos aprendido todavía, el cuerpo inabarcable con que nos ama la Belleza, así con mayúscula. Y las Poéticas Mediterráneas lo soplan en el oído del mundo. 

Cualquiera de los dos volúmenes puede ser examinado y leído al gusto del lector, que se encontrará con las emociones salidas del alma de autores como Rosana Acquaroni, Esther Bendahan, Lea Goldberg, José Manuel Lucía Megías, Stamatis Polenakis, Begonya Pozo, Laura Pugno, Fanny Rubio, Verónica Aranda, María Luisa Balaguer, Aurora Luque, Laia Llobera, Corina Oproae, Marina Patrón Sánchez, Esther Ramón, Amalia Rodríguez, Claudio Rodriguez Fer o Alicia Villar Lecumberri. 

Sí, decididamente la Poesía está más viva que nunca, y los humanos mediterráneos la seguimos necesitando para encontrar la senda de nuestra propia existencia y el sentir que la justifique.  Y, además del latido que provoca en la intimidad su lectura, no está de más que esos sentimientos se impulsen a través de recitales como el celebrado en la Casa Árabe, que contó además con un acompañamiento de lujo: el laudista Hames Bitar, cuya música es la demostración palpable de la fusión entre los muchos mares que  no dejan de ser el mismo Mediterráneo.