Polémica por la extensión del mandato de Farmajo en Somalia

El pasado 8 de febrero se terminó el mandato del presidente somalí, y se deberían haber celebrado unas elecciones
El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed AP/JEROME DELAY

AP/JEROME DELAY  -   El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed

El pasado 12 de abril, la Cámara Baja del Parlamento somalí (Cámara del Pueblo) aprobó la extensión del mandato del presidente Mohamed Abdullahi Mohamed, más conocido como “Farmajo”. De los 275 parlamentarios que tiene la cámara solo 153 estuvieron presentes para la votación (tres en contra y una abstención). Sin embargo, para que la decisión fuese aprobada debería haber necesitado la validación del Senado, que no ha sido consultado. 

El jefe de la Policía de Mogadiscio, Sadak Omar Mohamed, ha sido cesado este pasado lunes por intentar evitar que se celebrase una sesión parlamentaria, pese al fin del mandato del presidente. El exjefe de la Policía de la capital indicó a la prensa que no autorizaría la reunión a causa del fin de la presidencia, apelando al primer ministro a asumir el control.

Los legisladores somalíes de la cámara baja del parlamento levantan la mano para votar la prórroga del mandato del presidente Mohamed Abdullahi Mohamed por otros dos años para que el país se prepare para las elecciones directas, en Mogadiscio, Somalia, el 12 de abril de 2021 REUTERS/FAISAL OMAR
REUTERS/FAISAL OMAR-Los legisladores somalíes de la cámara baja del parlamento levantan la mano para votar la prórroga del mandato del presidente Mohamed Abdullahi Mohamed

El pasado 8 de febrero se terminó el mandato de Farmajo, y se deberían haber celebrado unas elecciones, tal y como se indicaba en el acuerdo establecido el 17 de septiembre de 2020, en el que las autoridades somalíes se comprometieron a llevar a cabo unas elecciones indirectas. Días antes de la fecha de finalización del mandato, se convocaron reuniones urgentes con los líderes regionales para intentar llegar, sin éxito, a un acuerdo que permitiese la celebración de los comicios. El presidente intentó proponerse como candidato interino, pero el Parlamento no lo aprobó, argumentando que era anticonstitucional la ampliación de su Gobierno, aunque fuese de manera temporal. Ese impedimento legal que fue utilizado en febrero no ha desaparecido, pero tras dos meses sin Gobierno y con pocas expectativas de llegar a un acuerdo entre las autoridades federales, la oposición y el Gobierno central, la mitad de los parlamentarios han decidido otorgar la prórroga de dos años. La semana pasada fue la cuarta y última vez que las partes se reunieron para llegar a un acuerdo sobre las elecciones, pero, tras finalizar la reunión, no se había llegado a un consenso y tampoco se había decidido ninguna fecha para continuar las negociaciones. De acuerdo con el ministro de Información, Osman Dubbe, la intransigencia de las autoridades federales de Jubalandia y Puntlandia es lo que ha imposibilitado llegar a un acuerdo. El diciembre pasado Somalia rompió relaciones diplomáticas con Kenia, por su presunta injerencia en los asuntos locales de Jubalandia. 

El acuerdo del pasado 17 de septiembre disponía que la celebración de las elecciones se basaría en el sistema de los delegados nominados por las autoridades tribales y los ancianos. Estos 14.000 delegados que representan los intereses de distintos clanes de todo el país escogen a los 275 miembros de la Cámara Baja del Parlamento. A pesar de ese consenso, las partes no están de acuerdo en tres puntos principales: los miembros de la comisión electoral, el lugar de los comicios en algunos estados federales y los preparativos de seguridad para evitar ataques de Al-Shabaab. 

Miembros del parlamento somalí asisten al discurso del primer ministro Mohamed Hussein Roble en Mogadiscio, Somalia, el 10 de febrero de 2021 REUTERS/FAISAL OMAR
REUTERS/FAISAL OMAR-Miembros del parlamento somalí asisten al discurso del primer ministro Mohamed Hussein Roble en Mogadiscio, Somalia, el 10 de febrero de 2021

En un comunicado conjunto, la ONU, la Unión Africana, Ia IGAD (Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo) y la Unión Europea urgen a los líderes somalíes en llegar a un acuerdo que permita la celebración de unas elecciones inclusivas, expresando su preocupación por la seguridad, paz, estabilidad y prosperidad de Somalia. La Comunidad Internacional está en contra de la extensión del mandato de Farmajo así como de llevar a cabo elecciones parciales. En los informes de Naciones Unidas se destaca el hecho de que dos de los cinco estados federales que componen Somalia no reconocen el mandato extendido del presidente. Teniendo a la Comunidad Internacional en contra, el ministro de Asuntos Exteriores, Mohamed Abdirizak, escribió al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado viernes protestando por la injerencia internacional en los asuntos internos de Somalia. 

Independientemente de si Farmajo continua como presidente en Somalia durante los próximos dos años, los preparativos para la celebración de las elecciones deben empezar cuanto antes y para ello, las autoridades regionales, los líderes de la oposición y el Gobierno, deben continuar la negociación sobre la reforma del sistema electoral. Teniendo en cuenta las experiencias previas de este último año, y el no reconocimiento del mandato extendido de Farmajo como presidente para algunas autoridades locales y regionales, parece ser que las partes han llegado a un verdadero estancamiento en las negociaciones. A parte de la crisis de seguridad protagonizada principalmente por el grupo yihadista de Al-Shabaab, el Gobierno de Somalia y la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Sanitarios, alertan del empeoramiento de la sequía en todo el país. Se esperan que la temporada de precipitaciones (de abril a junio) sea por debajo del promedio. Más de 116.000 somalíes se han desplazado desde octubre de 2020 por la falta de agua y 1,6 millones de personas sufren actualmente de inseguridad alimentaria aguda.