Por qué Emiratos es uno de los países con mejor liderazgo frente a la crisis de la COVID-19

La cifra de fallecidos en el país es de menos de 100 y se han contabilizado 11.380 casos
El príncipe heredero de Dubái, el Jeque Hamdan bin Mohamed al-Maktoum, inspeccionando un hospital de campaña en el World Trade Center de Dubái

AFP/OFICINA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE SHEIKH HAMDAN BIN MOHAMMED AL MAKTOUM  -   El príncipe heredero de Dubái, el Jeque Hamdan bin Mohamed al-Maktoum, inspeccionando un hospital de campaña en el World Trade Center de Dubái

La pandemia actual de coronavirus sigue activa en todo el globo y el número de afectados oficiales supera ya los tres millones y la cifra de personas fallecidas se sitúa ya por encima de las 200.000 personas. En este caos generalizado, Emiratos Árabes Unidos (EAU) está destacando de forma muy positiva en cuanto a su gestión y liderazgo mundial frente a esta nueva enfermedad. De hecho, un reciente informe internacional le sitúa dentro del top 10 de los países con mejor respuesta ante esta crisis.

La COVID-19 ha puesto contra las cuerdas a la mayoría de sistemas sanitarios, incluso los de las grandes potencias como Estados Unidos, el país con más infectados y muertos por el virus. En el viejo continente, en Europa, la incidencia del coronavirus también ha desbordado a los hospitales y centros de salud llevándose por delante multitud de vidas, especialmente en la zona sur; donde países como Italia, España o Francia han superado ya la barrera de los 20.000 muertos.

La situación es bien distinta en algunos puntos del Golfo como es el caso de Emiratos, donde tan solo se han contabilizado 89 muertes a causa del virus y un total de 11.380 casos confirmados. Entonces, ¿cómo ha conseguido este país contener el virus y obtener unas cifras más esperanzadoras? La respuesta puede que se encuentre en no reparar en gastos, hacer más test a la población (especialmente un férreo control a los trabajadores) y llevar a cabo un estricto programa de medidas de prevención.

Un trabajador sanitario toma la temperatura corporal de un conductor dentro de un vehículo en un centro de pruebas de coronavirus
AFP/KARIM SAHIB - Un trabajador sanitario toma la temperatura corporal de un conductor dentro de un vehículo en un centro de pruebas de coronavirus
Repaso de la hoja de ruta del Gobierno de EAU 

Con una sociedad globalizada e interconectada, el virus se ha expandido muy fácilmente en poco tiempo, por ello, controlar la entrada y salida de pasajeros de un país suele es de vital importancia en medio de una pandemia. Las autoridades de EAU lo vieron claro y a principios de marzo los dirigentes del país ya recomendaban no viajar al extranjero, especialmente a Europa, por el riesgo de coronavirus. Además, una vez regresaban al país, el Gobierno impuso controles en los aeropuertos para poder detectar a tiempo posibles casos y ponerles rápidamente en cuarentena.

De hecho, ya a principios del mes de febrero, poco después de que la Agencia WAM confirmara el primer caso de coronavirus en el país, el Gobierno emiratí lanzó una serie de recomendaciones a la población (como el distanciamiento social o la limitación de personas en las reuniones) así como unas directrices a los sanitarios para que se asegurasen de que cualquier caso sospechoso de coronavirus no abandonase el centro bajo ninguna circunstancia. Contener a las personas contagiadas era una máxima del Gobierno para evitar el descontrol y la rápida propagación. 

Un trabajador de la salud comprueba la temperatura corporal de los pasajeros con destino a Frankfurt en el Aeropuerto Internacional de Dubái
AFP/KARIM SAHIB - Un trabajador de la salud comprueba la temperatura corporal de los pasajeros con destino a Frankfurt en el Aeropuerto Internacional de Dubái

Otra de las medidas que probablemente haya sido de las más decisivas y ha ayudado a contener el virus es la suspensión de todos los vuelos durante 15 días. Ningún avión comercial pudo volar en dos semanas desde el día 25 de marzo. En muchos países europeos, e incluso en Estados Unidos, el tráfico aéreo no se ha llegado a parar del todo y la movilidad de personas, aunque en menor medida, sigue en marcha. 

Como muchos otros gobiernos, el emiratí también ha confinado a su población junto con un toque de queda nocturno. Nadie puede salir del domicilio salvo para comprar o acudir al hospital y siempre hacerlo de forma individual. En algunas ciudades como Dubái se llegó incluso a emitir la orden de permanencia en el domicilio 24 horas y solo se podía abandonar con una autorización previa.

Del mismo modo, la desinfección de superficies ha centrado gran parte del programa del Gobierno, pues se lleva a cabo todos los días en múltiples áreas metropolitanas durante la noche, cuando impera el toque de queda y se puede realizar de forma óptima. 

Un trabajador de laboratorio maneja una muestra biológica en un centro de pruebas de coronavirus COVID-19 en el distrito de al-Khawaneej, Dubái
AFP/KARIM SAHIB - Un trabajador de laboratorio maneja una muestra biológica en un centro de pruebas de coronavirus COVID-19 en el distrito de al-Khawaneej, Dubái

La actitud y disposición de la población civil en el país ha sido ejemplar no solo cumpliendo las normas dictadas, sino en materia de voluntariado, pues un gran número se apuntó para participar en las labores de desinfección de las diferentes ciudades y contribuir así a ayudar a la nación en un momento crucial. 

Test, test y más test

Para muchos expertos, la clave de la contención del virus se encuentra en la realización de análisis masivos a la población de forma que se pueda tener controlados los casos confirmados y evitar así su propagación. Por ello, el Gobierno de EAU ha realizado miles de test tanto a trabajadores como a la población.

Los últimos datos (de finales del mes de marzo) situaban al país como el segundo que más pruebas del coronavirus había realizado, por encima de los 200.000 test, cifra que equivale a 22.900 pruebas por millón de habitantes. Unos números nada despreciables para un país que, recordamos, tiene menos de 10 millones de habitantes (en comparación a los más de 40 de España, por ejemplo). Además, para facilitar el acceso a las pruebas diagnósticas a un mayor número de personas, el Gobierno creó una unidad móvil de realización de test rápidos que permitía realizar pruebas diagnósticas sin que los usuarios tuvieran que bajarse siquiera del vehículo. Hasta el mismísimo Mohamed bin Zayed al-Nahyan, el príncipe heredero, acudió a este punto para someterse a la prueba y comprobar así si estaba contagiado.

Los voluntarios de salud pasan por una cámara de esterilización instalada para desinfectar a los residentes que entran y salen de la zona de Naif, Dubái
AFP/KARIM SAHIB - Los voluntarios de salud pasan por una cámara de esterilización instalada para desinfectar a los residentes que entran y salen de la zona de Naif, Dubái

También la aerolínea Emirates, la principal del país, está realizando ya a todos sus pasajeros un test rápido antes de subirse al avión cuyos resultados se obtienen en diez minutos. De esta forma pretenden controlar desde el minuto uno la situación de todos los pasajeros para evitar la expansión del virus. Una medida pionera que está siendo analizada por otras compañías y podría implementarse como algo más generalizado en el sector.
EAU se encuentra en el ‘top 10’ de los países con mejor respuesta frente al coronavirus tanto a nivel nacional como internacional

El índice 'Global Response to Infectious Diseases' (GRID), elaborado por el Instituto de Contadores de Gestión Certificados de Australia, sitúa a EAU entre los 10 que mejor respuesta y liderazgo están teniendo en la actual crisis mundial.

Toneladas de equipo médico y kits de pruebas de coronavirus proporcionados por la Organización Mundial de la Salud se muestran en el aeropuerto internacional de al-Maktoum en Dubái
AFP/KARIM SAHIB - Toneladas de equipo médico y kits de pruebas de coronavirus proporcionados por la Organización Mundial de la Salud se muestran en el aeropuerto internacional de al-Maktoum en Dubái

Cabría esperar que las principales potencias actuales como Estados Unidos, Europa o China lideraran todos los rankings de gestión; pero ha sido prácticamente, al contrario, pues no solo son los lugares donde el virus ha generado más caos; sino que su liderazgo no se encuentra entre los más ejemplares. Este estudio, realizado por el doctor Chris D’Souza, sitúa a Nueva Zelanda a la cabeza de la lista seguida de países como Taiwán, EAU o Australia.

Para Souza, una de las claves que los verdaderos líderes deben tener en momentos tan complejos como la crisis actual es no solo pensar en el bien de la nación, sino en el bien común; “pensar más allá de sus propias fronteras” y “fomentando uniones globales”. 

Precisamente en estos dos puntos EAU ha estado trabajando de lleno desde que comenzó la crisis. No solo se ha preocupado de la salud de su población ejecutando planes sanitarios y económicos; sino ha sido uno de los países que más ayuda ha enviado al exterior como compromiso con la solidaridad necesaria a nivel mundial. 

Miembros del personal de enfermería muestran signos de victoria
AFP/KARIM SAHIB - Miembros del personal de enfermería muestran signos de victoria

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) han elogiado la ayuda prestada por EAU, pues ha supuesto el 85% de la respuesta médica mundial para hacer frente al coronavirus. La Ciudad Humanitaria de Dubái se ha coronado como uno de los centros de gestión de la ayuda humanitaria más importante de esta pandemia por número de operaciones y productos enviados a las zonas donde más se necesitan.

La OMS ha distribuido desde este centro más de un millón de guantes, mascarillas, 100.000 batas quirúrgicas y material de laboratorio a más de 64 países. Un centro de operaciones que ha sido y está siendo fundamental para la lucha contra el coronavirus. 

Las personas que llevan máscaras para protegerse contra el coronavirus abandonan el centro comercial de Dubái
AFP/KARIM SAHIB - Las personas que llevan máscaras para protegerse contra el coronavirus abandonan el centro comercial de Dubái
Solidaridad en tiempos difíciles

Con esta crisis todavía fuera de control, la mayoría de Gobiernos están sumidos en solucionar cuanto antes los estragos que el coronavirus está provocando en sus países y la solidaridad internacional se ha puesto en un segundo plano. Es más, se han producido varios casos de países que requisaban cargamentos de material sanitario que otros habían comprado y estaban a la espera de recibir. 

Por ello, es en tiempos difíciles cuando se comprueba quien apuesta de verdad por el bien común y la solidaridad entre naciones. El Gobierno emiratí ha sacado tiempo y recursos para poner su granito de arena y enviar toneladas de ayuda en forma de material sanitario a diferentes países para facilitarles un poco la lucha contra la COVID-19. A diferencia de otras naciones que también han aportado donando material e incluso personal, las aportaciones de EAU no han tenido tanto eco en la prensa, pero cabe destacar que han sido cientos de toneladas donadas a lugares clave de la pandemia. 

Italia, Colombia, Irán o Pakistán, entre otros, son algunos de los lugares donde EAU ha enviado guantes, mascarillas y demás material sanitario para que los profesionales de la salud, la primera línea y más fundamental en esta lucha, puedan trabajar más seguros.

En definitiva, el liderazgo de Emiratos en la crisis del coronavirus ha destacado en dos frentes: por un lado, en la toma rápida de decisiones y la ejecución de medidas contundentes; y por otro, en su implicación en la respuesta médica internacional facilitando la logística y recursos necesarios para el envío de material sanitario urgente. Una hoja de ruta nacional e internacional que le ha valido ser reconocido como una de las 10 naciones con mejor liderazgo y respuesta en la lucha contra el coronavirus.

La crisis sigue muy activa y, aunque algunos países están comenzando ya con la desescalada del confinamiento y otras medidas -entre los que se encuentra EAU- el camino por recorrer todavía no ha acabado y es necesario seguir actuando con cautela y no bajar la guardia. Las medidas de distanciamiento social y el uso de mascarillas han llegado a todos los rincones para quedarse durante un tiempo prolongado.