Preocupación en Venezuela y Turquía por la detención de Álex Saab

El señalado como testaferro del presidente venezolano Nicolás Maduro fue arrestado en la isla de Cabo Verde acusado de supuesto lavado de dinero y Estados Unidos solicita su extradición
La justicia de Cabo Verde decretó este domingo prisión preventiva para el empresario colombiano Álex Saab, acusado de ser testaferro de Nicolás Maduro

PHOTO/ARCHIVO  -   La justicia de Cabo Verde decretó este domingo prisión preventiva para el empresario colombiano Álex Saab, acusado de ser testaferro de Nicolás Maduro

El ciudadano colombiano de ascendencia libanesa Álex Naín Saab Morán, de 48 años, fue detenido en la nación africana de Cabo Verde cuando intentaba salir de la isla con destino a la República Islámica de Irán para negociar acuerdos después de haber sido acusado de lavado de dinero. El señalado como testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es reclamado por Estados Unidos, que solicita la extradición de Saab y eso preocupa a varias naciones como la venezolana y la iraní. 

Saab pretendía salir de la isla caboverdiana para ir a territorio persa con la intención de negociar acuerdos entre ambos países, incluido el intercambio de oro venezolano por gasolina iraní, como apuntó el medio Al-Arabiya.

En Venezuela y Turquía existe preocupación por la posibilidad de que Saab termine ante un tribunal estadounidense ya que es una figura relevante por sus muchos secretos y debido a supuestas operaciones de lavado de dinero vinculadas el régimen chavista y a la relación económica entre Caracas y Ankara a través de compañías falsas con sede en Estambul, según publicó este sitio de internet. 

El nombre del empresario colombiano apareció en los medios cuando la exfiscal venezolana Luisa Ortega le acusó en 2017 de ser uno de los testaferros de Maduro. Saab estuvo relacionado con varias empresas, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar con sobreprecios al régimen de Maduro alimentos y víveres para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) establecidos por el Gobierno chavista.

Fuentes del Gobierno de EEUU indicaron en julio de 2019 que, gracias a los CLAP, que se entregan a los más pobres, el empresario colombiano y tres hijastros de Maduro, al parecer, se lucraron con "cientos de millones de dólares". Además, se presentaron también cargos en julio pasado contra Saab y su mano derecha, Álvaro Enrique Pulido, señalados por blanquear hasta 350 millones de dólares que supuestamente defraudaron a través del sistema de control cambiario en Venezuela.

Según Estados Unidos, entre noviembre de 2011 y septiembre de 2015, Saab y Pulido participaron en una trama para lavar sus ganancias ilícitas y transferirlas desde el país latinoamericano a cuentas bancarias estadounidenses, motivo por el que Washington tiene jurisdicción en el caso.

Por esa razón, Saab y Pulido tienen una causa abierta por conspiración para blanquear dinero desde 2019 en los tribunales federales del distrito sur de Florida, siendo declarados ambos prófugos de la justicia. 

El anuncio de su detención se produjo después de que el pasado día 9 la Fiscalía colombiana impusiera medidas cautelares con fines de extinción de dominio (expropiación) a ocho inmuebles que formarían “parte del patrimonio ilícito que constituyó el empresario Álex Naín Saab Morán a través de operaciones financieras irregulares". “Esta persona es señalada por las agencias internacionales como testaferro de Nicolás Maduro y por encabezar un esquema de corrupción que, en Venezuela, se apoderó de recursos millonarios destinados a la compra de alimentos que llegaron a precios superiores”, señaló la Fiscalía colombiana la semana pasada tras decidir expropiar inmuebles del empresario. Según la propia institución fiscal, esos bienes tienen un valor de 35.000 millones de pesos (unos 9,7 millones de dólares) y están en Barranquilla. 

Mientras, por su parte, el empresario colombiano Álex Saab plantea una estrategia de apelación contra su prisión preventiva en la República de Cabo Verde, según confirmó a la agencia Efe su abogado, José Manuel Pinto Monteiro. El recurso se interpondrá ante el Tribunal de Apelaciones de la isla de San Vicente, afirmó Pinto sobre su cliente, para quien la Justicia caboverdiana decretó el domingo prisión preventiva tras ser detenido el pasado viernes en este país insular de África occidental.

Saab fue arrestado en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de Sal (el más importante de Cabo Verde), en respuesta a una petición de Estados Unidos cursada a través de una alerta roja de la Interpol por los citados delitos de blanqueo de dinero.

Hasán Rohaní, presidente de Irán
AFP/LUDOVIC MARIN - El presidente de Irán, Hasán Rohaní

El empresario viajaba en un avión privado que solicitó autorización para poder aterrizar en la isla de Sal con el objetivo de repostar combustible. "Esto es relevante porque es alguien con estatus diplomático, que estaba en una misión de servicio y cuyo avión se detuvo en Cabo Verde sólo para repostar. Esta es la pieza clave en todo el proceso. No fue suficiente invocar la alerta roja de Interpol por arresto. Hay otros intereses en juego que están siendo analizados por la defensa", alegó el abogado.

El letrado se refirió a los comentarios sobre si el actual Gobierno de Cabo Verde no tiene buenas relaciones con el régimen de Nicolás Maduro y si esto ha influido en su decisión. "No sé si fue eso lo que pesó. Pero ciertamente pesó sobre el hecho de dar prioridad en todo a Estados Unidos", subrayó el abogado, que tildó de "decisión sorprendente" la autorización otorgada por el Ejecutivo caboverdiano a la Procuraduría General de la República para proceder a la detención de Saab.

El siguiente paso, apuntó, es "esperar con tranquilidad" la petición de extradición de Washington y "revisar la documentación en la que Estados Unidos se basa en la extradición, ver qué delitos se le atribuyen al señor Álex Saab, y luego contestar".

Pinto cree que todavía hay "un largo camino por recorrer teniendo en cuenta los posibles recursos legales", primero ante el Tribunal de Apelaciones, luego ante el Tribunal Supremo de Justicia y, finalmente, ante el Tribunal Constitucional.

Por lo tanto, el abogado vaticinó un período de "no menos de cinco o seis meses" para el resultado del proceso, y agregó que está "permanentemente en contacto" con una comisión de abogados que ayudan al colombiano en Estados Unidos, Rusia y Turquía.

Según la legislación de Cabo Verde, Estados Unidos tienen 18 días (a partir de este pasado domingo) para presentar una solicitud de extradición, según explicó el procurador general de la República, José Landim. "Cabo Verde no tiene un acuerdo bilateral de extradición con Estados Unidos, pero está vinculado a las convenciones de las Naciones Unidas que le obligan a cumplir con la solicitud, si se hace", reseñó Landim. 

El fiscal remarcó que, respecto a una eventual extradición, "nada está garantizado", pues la solicitud puede ser denegada por los tribunales de Cabo Verde, que ya han actuado así en el pasado en respuesta a solicitudes de otros países, especialmente europeos.

La detención del empresario colombiano genera inquietud en las altas esferas de Venezuela, por este presunto vínculo con operaciones financieras ligadas a la Administración Maduro, y también en Turquía. Saab ha sido clave en la relación económica entre Caracas y Ankara en los últimos años. Así, a través del mecanismo denominado ‘oro por alimentos’ movilizó cientos de millones de dólares.

Saab obviamente maneja información crítica sobre mandatarios venezolanos y, ante eso, el régimen de Nicolás Maduro aumenta la presión para evitar la extradición a Estados Unidos. El Ejecutivo chavista emitió un comunicado el sábado pasado para exigir la liberación de Saab, indicando que el empresario colombiano tiene nacionalidad venezolana y que viajaba en calidad de “agente” de su Gobierno. Este argumento apela a una supuesta función revestida de “inmunidad diplomática”.

Turquía también podría estar tratando de evitar que sea enviado ante la justicia norteamericana ya que Saab, entre las innumerables operaciones de lavado que realizó para el régimen venezolano, también ha sido clave en la construcción de un nexo financiero entre Venezuela y Turquía a través de sus empresas ficticias radicadas en Estambul, según publicó el medio Ahval News.

Esta publicación apuntó que los dos regímenes “han establecido un mecanismo denominado ‘oro por alimentos’”. Desde el 2018, el oro venezolano ha sido enviado a la nación euroasiática presidida por Recep Tayyip Erdogan para su refinamiento, con un valor estimado en unos 900 millones de dólares.

Recep Tayyip Erdogan, presidente Turquía, Nicolás Maduro, presidente Venezuela
AP/ADRIANA CUBILLOS - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, junto al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, tras una conferencia de prensa conjunta en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el lunes 3 de diciembre de 2018

En contraprestación, la nación euroasiática se convirtió en un importante proveedor de alimentos básicos, como pasta, aceite de girasol, harina de trigo, lentejas rojas y leche en polvo para el país caribeño, que padece un grave problema de desabastecimiento y una profundísima crisis económica. 

Ahval News recordó que la compañía Mulberry Proje Yatirim, establecida en Estambul en 2017 por los socios de Saab, se convirtió en la principal intermediaria de las importaciones de alimentos al comprar productos de Turquía en nombre de clientes venezolanos y venderlos en el país latinoamericano.

En el marco de la presión ejercida por EEUU sobre el régimen de Nicolás Maduro, incluido el bloqueo de activos venezolanos en territorio estadounidense (destacando los ligados con el petróleo), en julio de 2019 el Tesoro de Estados Unidos sancionó a Mulberry por su participación en la sofisticada red de Saab que blanqueó millones de dólares en beneficios de contratos sobrevalorados vinculados al programa de subsidios de alimentos de Venezuela.

El Gobierno estadounidense de Donald Trump asegura que los principales beneficiarios son altos funcionarios del régimen venezolanos y miembros del Ejército. Aunque la mirada está puesta también en algunos personajes relevantes de Turquía. Como el caso de Reza Zarrab, un comerciante de oro turco-iraní que se encuentra detenido tras ser acusado en Estados Unidos en 2016 por su participación en un enorme plan de blanqueo de dinero que violaba las sanciones impuestas por Washington a Irán que tienen que ver con la salida de EEUU del pacto nuclear que se firmó con la República Islámica de Irán en 2015 y del que se denunció incumplimientos de varios términos por parte del régimen de los ayatolás. 

Zarrab, que en un principio se declaró inocente, decidió cooperar con la justicia norteamericana y se convirtió en testigo del Gobierno de Estados Unidos. Admitió su participación en el plan multimillonario de oro por petróleo, y en su testimonio afloraron los nombres de varios exministros turcos.

No obstante, el hecho de que los medios de comunicación otomanos estén cada vez más bajo el control del régimen de Erdogan hace que prácticamente se desconozcan los hechos de corrupción en los que están involucrados los funcionarios públicos. 

Otro dato que aportó Ahval News para reflejar el estrecho vínculo entre Caracas y Ankara es que el régimen venezolano contrató recientemente a Ámsterdam and Partners LLP, un bufete de abogados estadounidense que también representa a Turquía, en un esfuerzo por combatir las duras sanciones económicas impuestas por Washington. Extremo que fue publicado en febrero pasado por la agencia The Associated Press.

Desde 2015, ese bufete de abogados viene ayudando al régimen de Erdogan en la búsqueda de la extradición del clérigo islámico Fethullah Gülen, a quien Turquía acusa de ser el autor intelectual de un fallido golpe militar el 15 de julio de 2016.

El pasado mes de mayo también se dio a conocer que Álex Saab había sido designado por Maduro para impulsar un acuerdo de intercambio de oro por aditivos de combustible con Irán. El empresario colombiano ayudó a negociar el acuerdo de Irán con el ministro de Petróleo venezolano, Tareck El Aissami, según informó en su momento Bloomberg.