Protasevich, el periodista bielorruso crítico con Lukashenko, continúa arrestado

Roman Protasevich ha comparecido en la televisión bielorrusa admitiendo los delitos de los que le acusa el Gobierno
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PHOTO/REUTERS  -   El bloguero y activista de la oposición Roman Protasevich

El 23 de mayo las autoridades bielorrusas, bajo las órdenes de Alexander Lukashenko, desviaron e interceptaron un avión que viajaba de Grecia a Lituania. El Gobierno bielorruso conseguía así su objetivo, detener al periodista y activista Roman Protasevich, que viajaba a bordo junto con su novia, Sofia Sapega. Protasevich es un famoso opositor del régimen que fue arrestado en el momento de aterrizar en Minsk.

Actualmente, Protasevich sigue recluido por las autoridades de Bielorrusia, mientras la oposición del país y su familia denuncian los malos tratos que está sufriendo el periodista. Desde el 23 de mayo, el régimen autoritario de Lukashenko ha permitido en dos ocasiones que Protasevich hable ante las cámaras. La primera comparecencia ocurrió pocos días después de su arresto. En el vídeo difundido por Minsk, el periodista aseguró encontrarse bien y recibir buen trato durante su detención. Asimismo, añade que está “colaborando en la investigación” y admite su “culpabilidad” en la organización de “disturbios masivos en Minsk”. En agosto de 2020 se llevaron a cabo una oleada de protestas en contra Lukashenko, en el poder desde 1994. La oposición denunció fraude electoral en las elecciones que se celebraron en ese mes, por lo que los ciudadanos de Bielorrusia salieron a las calles a manifestarse contra el régimen. Durante la llamada “Marcha por la Libertad” más de 7.000 personas fueron detenidas y torturadas, mientras que Lukashenko, el “último dictador de Europa”, pidió ayuda a Vladimir Putin para controlar el país.

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PHOTO/AP - Manifestación de la oposición para protestar por los resultados oficiales de las elecciones presidenciales en Minsk, Bielorrusia, el domingo 6 de septiembre de 2020

Protasevich dirigió el canal de Telegram Nexta y organizó algunas de las protestas antigubernamentales. Minsk acusa al periodista de “incitar desórdenes públicos”, delito que se castiga con hasta 12 años en prisión. También está incluido en una lista de personas involucradas en “actividades terroristas”.

“No son sus palabras. Está asustado y muy nervioso. Creo que lo han golpeado. Tiene maquillaje en el lado izquierdo del rostro y la nariz, posiblemente rota”, declaró el padre Protasevich respecto al primer vídeo difundido por las autoridades bielorrusas. La líder de la oposición en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya coincide con el padre del periodista y asegura que “está siendo sometido a torturas”. “Dice que le tratan de manera correcta, pero claramente se ve que ha sido golpeado y está deprimido”, agregó Tijanóvskaya. Rupert Colville, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló que “la información obtenida bajo coacción no puede ser usada contra Protasevich en ningún proceso legal”. Asimismo, recordó que esas confesiones están prohibidas por la Convención contra la Tortura.

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PHOTO/AP - La opositora Sviatlana Tsikhanouskaya en una captura de vídeo

Por otra parte, Sofia Sapega, novia de Protasevich y asesora de la opositora Tijanóvskaya, también se encuentra retenida. Sapega, al igual que el periodista, ha comparecido bajo amenaza y ha asegurado ser la editora de un canal de Telegram en el que se publican datos personales de las fuerzas de seguridad que participaron en la represión contra los manifestantes en agosto de 2020. Este acto está considerado un crimen grave en Bielorrusia.

Hace unos días, Protasevich volvió a declarar delante de las cámaras, aunque está vez lo hizo en la televisión estatal de Bielorrusia. Una vez más, reconoció ser culpable de los delitos de los que se le acusa. “Reconozco abiertamente que yo fui uno de los que publicó llamamientos para salir a la calle el día 9 de agosto de 2020”, admitió, bajo claros signos de coacción.

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AFP PHOTO / TELEGRAM CHANNEL NEVOLF - El desvío del vuelo del domingo supuso una dramática escalada, ya que los líderes de la UE acusaron a Minsk de secuestrar esencialmente un vuelo europeo para detener al activista de la oposición Roman Protasevich 

Durante la emisión se puede notar el cansancio en la cara del periodista, además de las marcas de las esposas en las muñecas. “En cuanto me presentaron los documentos y la acusación enseguida admití mi culpa según el artículo 342 del Código Penal, organización de acciones masivas no autorizadas”, añadió. El padre de Protasevich asegura además que “incluso le suministraron algún tipo de psicotrópico”. La opositora Tijanóvskaya volvió a alertar sobre la situación y las torturas a las que posiblemente esté siendo sometido. “Hay que entender que se vio obligado a decir esto”, aseguró la política.

Al final de la entrevista, que duró una hora y media, Protasevich comenzó a llorar mientras se cubría el rostro con las manos, asegurando que en el futuro le gustaría poder casarse y tener hijos.

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AFP/ANDREI STASEVICH - El Presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, presta juramento al cargo durante su ceremonia de investidura en Minsk el 23 de septiembre de 2020

Ante esta delicada situación, la Unión Europea ha decidido cerrar su espacio aéreo a Bielorrusia. Según han explicado fuentes diplomáticas, esta decisión afecta a la empresa nacional Belavia y establece una sanción económica contra el país. Los líderes europeos también están preparando sanciones individuales contra los responsables del desvío del vuelo, que posiblemente se presenten la próxima semana. A estas sanciones también se unirá Estados Unidos, que advierte del peligro de sobrevolar el espacio aéreo bielorruso. Joe Biden ha asegurado que su Administración desarrollará “opciones apropiadas para hacer rendir cuentas a los responsables”