PUBLICIDAD

Iberdrola

Protestas en Irán: dos comisarías incendiadas y al menos 17 muertos

Las mujeres iraníes continúan exigiendo libertad y justicia tras la muerte de Mahsa Amini a manos de la policía de la moral, brigada que EE. UU. ha optado por sancionar tras el asesinato de la joven
iran-protestas-mujeres

PHOTO/FILE  -   Las protestas lideradas por mujeres se han extendido e intensificado en distintos puntos del país al grito de “justicia, libertad y no al hiyab obligatorio”

La ira desatada tras el asesinato de Mahsa Amini, una joven de 22 años detenida por llevar mal colocado el velo, continúa recorriendo las calles de Irán. Desde el Kurdistán iraní -lugar de procedencia de Amini- las protestas lideradas por mujeres se han extendido e intensificado en distintos puntos del país al grito de “justicia, libertad y no al hiyab obligatorio”.

Los manifestantes también expresan su rechazo hacia las autoridades coreando “muerte al dictador”, en referencia al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei; así como “Mojtaba, esperamos que mueras antes de convertirte en el líder supremo”.

Como muestra de ese rechazo a las leyes misóginas del país, las mujeres iraníes se han quitado sus velos -algo prohibido en el país- e incluso les han prendido fuego. “El hiyab obligatorio es el principal pilar de un régimen de apartheid de género”, escribe la activista iraní Masih Alinejad en Twitter.

Las llamas se han extendido a dos comisarías, a un banco y a varios vehículos de las fuerzas de seguridad. “Moriremos, moriremos, pero recuperaremos Irán”, gritaban los manifestantes cerca del fuego, según muestra un vídeo difundido en las redes sociales. De acuerdo con medios locales, la cifra de muertos ha ascendido a 17, incluyendo tres miembros de la fuerza paramilitar Basich -dependiente de la Guardia Revolucionaria Islámica- que habrían sido apuñalados por los manifestantes.

Además de las muertes, hay cientos de heridos. Las fuerzas de seguridad responden con violencia a las protestas, utilizando gases lacrimógenos y cañones de agua. “Lanzaban gases lacrimógenos, nos ardían los ojos. Tratábamos de huir, pero me acorralaron y me golpearon mientras me llamaban prostituta”, narra una mujer de Rasht a la BBC. Amnistía Internacional ha denunciado que la policía también usa perdigones metálicos contra los manifestantes.

La Guardia Revolucionaria Islámica ha pedido a la Justicia iraní que persiga a “quienes difunden noticias y rumores falsos” sobre la muerte de Amini. Las autoridades defienden que la joven de 22 años murió de forma natural. El Gobierno optado por restringir el acceso a internet, bloqueando redes sociales como Instagram y WhatsApp.

“Por decisión de las autoridades, ya no es posible acceder a Instagram en Irán desde anoche (miércoles), y el acceso a WhatsApp también está interrumpido”, informó la agencia de noticias Fars. Estas medidas se tomaron por “acciones contrarrevolucionarias contra la seguridad nacional a través de estas redes sociales”, añade la agencia.

Las protestas se expanden internacionalmente y EE. UU. sanciona a la policía de la moral

El rechazo a la muerte de Amini ha cruzado fronteras. Mujeres iraníes en el extranjero se han manifestado en países como Líbano o Turquía, donde una chica se cortó el pelo en señal de protesta delante del consulado iraní de Estambul.

“La lucha de las mujeres iraníes por la libertad es nuestra propia lucha. ¡Viva nuestra solidaridad internacional!”, rezaba una pancarta en la protesta cerca del consulado, recoge AFP. Otras mujeres turcas también se cortaron en pelo en señal de solidaridad con las iraníes. “Las mujeres que resisten en Irán nunca caminarán solas”, subrayan.

Las protestas también han llegado la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde estos días se celebra la 77º cumbre de la Asamblea General, en la que ha participado el presidente iraní, Ebrahim Raisi. “Raisi no merece un asiento en la ONU y no es el presidente del pueblo de Irán. Raisi es un asesino en masa”, señala la activista Raha Heshmatikhah a The Times of Israel. “Es horrible y poco ético que una institución como la ONU dé la bienvenida y permita que Raisi tome asiento”, añade.

Los manifestantes también portaron fotos de Amini y protestaron contra la obligatoriedad del velo. “No le estamos pidiendo a Biden que nos traiga la democracia. La gente de Irán es lo suficientemente valiente. No queremos que nos salven, queremos que dejen de salvar al régimen”, declaró Masih Alinejad.

En este sentido, la Administración de Biden ha optado por sancionar a la policía de la moral, responsable de la muerte de Amini. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, ha definido el asesinato como “otro acto de brutalidad de las fuerzas de seguridad del régimen iraní contra su propio pueblo”. Igualmente, Yellen ha señalado que esta medida demuestra “el claro compromiso de la Administración Biden-Harris de defender los derechos humanos y los derechos de las mujeres en Irán y en todo el mundo”.

Además de brigada iraní, Washington ha sancionado a siete jefes de organizaciones de seguridad por “emplear la violencia para reprimir a manifestantes pacíficos y miembros de la sociedad civil iraní, disidentes políticos, activistas por los derechos de las mujeres y miembros de la comunidad bahá'í iraní”.

Esperanzas de cambio

Las actuales protestas de Irán son las peores que vive el país desde las revueltas de 2019 por la subida del precio de la gasolina que dejaron 1.500 muertos, según Reuters. Tal y como afirma Mahmoud Amiry-Moghaddam, director de la ONG Iran Human Rights -citado por AFP-, el asesinato de Amini “ha sido probablemente la última gota que ha colmado el vaso”. “Podría ser el comienzo de un gran cambio”, augura.

Azadeh Kian, profesora de sociología especializada en Irán en la Universidad París Cité, subraya que estas protestas “no tienen precedentes” porque están lideradas por mujeres. Kian recuerda que las crisis económicas, el desempleo y la situación política han sido las principales causas de las manifestaciones en los últimos años. Pero, esta vez, “estamos escuchando protestas no solo contra la situación general del país, sino también por los derechos de las mujeres. Es un cambio importante”, agrega.

Las mujeres lideran las protestas y los hombres, en muchos casos, las apoyan. “Mientras ondeábamos nuestros velos al aire, me sentí muy emocionada de estar rodeada y protegida por hombres. Es genial sentir esta unidad. Espero que el mundo nos apoye”, explica una manifestante de Isfahán al periodista Ali Hamedeani de la BBC.