Putin y Merkel abogan por la reanudación del diálogo en Libia

En las últimas jornada las afueras de Trípoli han sido escenario de duros enfrentamientos armados entre milicias afines al Gobierno sostenido por la ONU en la capital y fuerzas del denominado Ejército Nacional Libio (LNA) bajo el mando del mariscal Hafter
Merkel y Putin

PHOTO/SPUTNIK/MIKHAIL KLIMENNTYEV/KREMLIM via REUTERS  -   La canciller alemana Angela Merkel y el presidente ruso Vladimir Putin.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y la canciller federal alemana, Angela Merkel, subrayaron este lunes la importancia de evitar un mayor agravamiento de la situación en Libia y la necesidad de reanudar el diálogo en el país árabe, informó el Kremlin. Los dos mandatarios abordaron el conflicto libio en el curso de una conversación telefónica que se celebró, según la presidencia rusa, a iniciativa de la parte alemana. "Vladímir Putin confirmó la disposición de Rusia a continuar respaldando los esfuerzos mediadores que realizan Alemania y la ONU", señaló el Kremlin, e indicó que los mandatarios también abordaron la situación en el este de Ucrania tras la cumbre a cuatro en París la semana pasada y el tránsito de gas hacia la Unión Europea.

En los últimos días, las afueras de Trípoli han sido escenario de duros enfrentamientos armados entre milicias afines al Gobierno sostenido por la ONU en la capital (GNA) y fuerzas del denominado Ejército Nacional Libio (LNA) bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter.

El mariscal anunció el pasado jueves una ofensiva "decisiva" sobre Trípoli, único territorio junto a Misrata y la ciudad de Sirte que escapa a su control, para arrebatar la capital al Gobierno respaldado por la ONU. Fuentes vinculadas al GNA aseguraron que sus fuerzas lograron frenar una incursión del LNA en torno a la mezquita de Al Tugara, próxima al antiguo aeropuerto internacional, en desuso desde hace cinco años, pero clave para el control del sur de la capital.

El extrarradio sur de la capital libia es escenario de combates diarios desde que el pasado 4 de abril Hafter le puso cerco pese a la presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de visita oficial en la ciudad, en un claro mensaje a la comunidad internacional. Desde entonces, más de un millar y medio de personas han muerto, más de 5.000 han resultado heridas y más de 100.000 se han visto obligadas a abandonar su hogar y convertirse en desplazados internos. Hafter cuenta con el apoyo de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Rusia y Francia, mientras que al Gobierno reconocido por la ONU lo respaldan militar y políticamente Turquía y Catar.