Qatar busca fondos para aumentar sus reservas de efectivo ante la caída de precios de la energía

El sector energético se ve comprometido por la crisis del coronavirus
Distrito financiero de Doha

PHOTO/AP  -   Distrito financiero de Doha

El fondo soberano de Qatar, vehículo de inversión de propiedad estatal qatarí, está comprometiendo parte de sus inversiones de capital más importantes en Europa de cara a lograr un préstamo de 7.000 millones de euros (7.600 millones de dólares) para que el país pueda reforzar sus reservas de efectivo de manera preventiva ante el descenso acusado de los precios de la energía derivado de la actual crisis que se vive en todo el mundo por la propagación de la enfermedad COVID-19.

La pandemia del coronavirus viene provocando en las últimas semanas una importante ralentización de la actividad económica e industrial y eso afecta, claro está, a los precios del sector energético, que están por los suelos ante la caída de la demanda en sectores como el petróleo, originada por el parón actual derivado de las medidas de distanciamiento social y confinamiento aplicadas por los gobiernos de todo el mundo para evitar la expansión de la COVID-19; escenario que provoca, por ejemplo, que no haya desplazamientos con coches o aviones y no se coloquen productos energéticos como los diversos carburantes existentes. Cabe reseñar en este punto que Qatar es el principal exportador de gas natural licuado, importante combustible en la actualidad, y una nación cuya economía también depende en parte del petróleo, actualmente sacudido por una bajada de precios generalizada a causa de la escasez de demanda. La monarquía del Golfo, dirigida por el emir Tamim bin Hamad al-Thani, se ha visto afectada por este descenso abrupto de los precios, teniendo en cuenta también que la mayoría de los precios del gas están estrechamente ligados al costo del crudo, que cayó más del 50% en marzo.

Bajo este panorama de acuciante necesidad de reservas en efectivo, la Autoridad de Inversiones de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés) está negociando con bancos como JPMorgan Chase & Co y UBS Group AG de cara a la obtención de un préstamo de margen respaldado por algunos de sus grupos empresariales de acciones, según han filtrado diversas fuentes y de lo que se hizo eco el medio especializado en información financiera Bloomberg. El acuerdo podría representar una de las mayores operaciones de este tipo en Oriente Medio. 

Sede de JPMorgan Chase & Company en Nueva York
AFP/EMMANUEL DUNAND - Sede de JPMorgan Chase & Company en Nueva York

Las condiciones del préstamo todavía no son de dominio público porque se están ultimando los detalles y, por lo tanto, no hay explicaciones oficiales por parte de los protagonistas. En cualquier caso, bancos como el estadounidense y suizo citados anteriormente siempre están interesados en este tipo de operaciones de préstamo de fondos a clientes con grandes recursos y respaldo financiero, como es Qatar. En este caso las entidades bancarias dejarían dinero al Estado qatarí con algunas de las inversiones de la nación árabe en el continente europeo como garantía si llegase el poco probable caso de que no se pudiese devolver parte de la suma prestada y sus intereses. La competencia entre instituciones financieras en este tipo de casos tiene que ver con los intereses y comisiones que se pueden llegar a cobrar por la operación en cuestión. Aunque también estas operaciones conllevan sus riesgos si hay errores contables o de estimación de cálculo. 

El fondo estatal de Qatar maneja casi 300.000 millones de dólares en activos y ocupa el puesto 11º a nivel mundial, según el Instituto del Fondo de Riqueza Soberana; gracias a participaciones en compañías europeas relevante como London Stock Exchange Group Plc, Volkswagen AG y Glencore Plc.

Sucursal del banco suizo UBS en Zúrich
PHOTO/REUTERS - Sucursal del banco suizo UBS en Zúrich

A pesar de todo, hay que advertir respecto a la viabilidad de esta operación de préstamo que algunas de las inversiones en acciones europeas de la Autoridad de Inversiones de Qatar se han visto también sacudidas por la pandemia, ya que el cese de actividad económica ha provocado una paralización importante de la economía en Europa y muchas empresas se han visto obligadas a llevar a cabo recortes ante la caída de beneficios. En este sentido, hay que destacar, por ejemplo, que las acciones de Glencore han caído un 39% este año, mientras que las acciones de Volkswagen han bajado también un 30%. Razón por la cual estas inversiones accionariales de Qatar tienen menos valor actualmente a la hora de ofrecerlas como garantía en la petición de un préstamo a bancos internacionales para obtener los deseados activos y fondos. 

Algunos expertos se han pronunciado tras este caso de Qatar. "Esto forma parte de una tendencia más amplia de los fondos de riqueza soberana de la región que exploran el uso del apalancamiento o los préstamos en sus operaciones para acumular rendimientos", señaló Ayham Kamel, jefe de Oriente Medio y Norte de África de la consultora Eurasia Group. "Hay cierta reticencia a liquidar los activos inmediatamente en la crisis, ya que los gobiernos temen que esto envíe una señal negativa y socave el valor de sus participaciones", explicó. 
Por su parte, Qatar se constituye como uno de los países más ricos del mundo en cuanto a ingresos per cápita y consiguió obtener 10.000 millones de dólares en una reciente venta de bonos realizada en abril que atrajo alrededor de 45.000 millones de dólares en pedidos. 

Bolsa de Valores de Qatar en Doha
PHOTO/REUTERS - Bolsa de valores de Qatar en Doha

Junto al golpe actual que padece el sector energético y que amenaza seriamente el negocio de petróleo y gas del país árabe, hay que sumar el embargo al que está sometido Qatar por parte de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto desde 2017. Estas naciones vecinas rompieron lazos diplomáticos y económicos con el Estado qatarí tras acusarle de sustentar el terrorismo integrista islámico transfronterizo, algo que fue negado por las propias autoridades de esta monarquía del Golfo. Las finanzas del país se han visto seriamente afectadas desde entonces y Qatar tuvo que reaccionar buscando nuevos socios comerciales como Irán y Turquía, algo que no gustó al grupo de países socios de Estados Unidos y Arabia Saudí. Tras estas sanciones, la QIA tuvo que inyectar miles de millones de dólares en los bancos locales para afrontar la difícil situación. 

Precisamente, la QIA se encuentra entre los fondos de riqueza del Golfo que han acumulado activos de más de dos billones de dólares como colchón para cuando se agote el petróleo o bajen los ingresos. Estos fondos podrían contemplar ahora un descenso de más de 300.000 millones de dólares este año debido a la agitación del mercado por la crisis del coronavirus, según el Instituto de Finanzas Internacionales.