Qatar confirma la primera muerte por coronavirus entre los trabajadores de la Copa del Mundo 2022

Los contagios entre los empleados del torneo han superado el millar
Trabajadores en el estadio Al Bayt, construido para el próximo campeonato de fútbol de la Copa Mundial de la FIFA de 2022, durante una gira por el estadio de Al Khor, al norte de Doha (Qatar)

AFP/ GIUSEPPE CACACE  -   Trabajadores en el estadio Al Bayt, construido para el próximo campeonato de fútbol de la Copa Mundial de la FIFA de 2022, durante una gira por el estadio de Al Khor, al norte de Doha (Qatar)

Los organizadores de la Copa del Mundo 2020, que se celebrará en Qatar, han comunicado que se ha producido la primera muerte por coronavirus entre la plantilla de trabajadores que están construyendo las instalaciones. Además, los contagios por COVID-19 han alcanzado un nuevo máximo entre los empleados con 1.102 casos confirmados, de los cuales 121 son infecciones activas. 

Según ha informado el diario local Doha News, el fallecido es un ingeniero de unos 50 años que no tenía patologías previas. Posteriormente, el comité organizador ha confirmado la noticia: “Lamentablemente, el 11 de junio de 2020, un ingeniero especialista de 51 años empleado por el contratista Conspel murió trágicamente después de contraer la COVID-19”, han hecho público en un comunicado. “Había trabajado en proyectos del Comité Supremo para la Entrega y el Legado (Supreme Committee for Delivery and Legacy) desde 2019 y no tenía problemas de salud subyacentes. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a su familia y amigos”, se puede leer en la nota. Por el momento, se desconoce su nacionalidad.

Qatar informaba el pasado 15 de abril de los primeros casos de coronavirus entre los trabajadores de la Copa Mundial de la FIFA 2022. Eran apenas cinco contagios en tres proyectos de estadios. Desde entonces, los casos han crecido hasta superar el millar, a pesar de las medidas adoptadas por Doha para frenar la propagación de la enfermedad, como conceder la baja a los trabajadores de alto riesgo, pero manteniéndoles el salario completo; la realización de controles de temperatura dos veces días o la imposición de reglas de distanciamiento social en los comedores y en el transporte del personal. 

Trabajadores
AFP/ GIUSEPPE CACACE - Trabajadores de la construcción de pie junto a los pozos de ventilación en el césped del campo del nuevo estadio al-Bayt de Qatar en la capital, Doha, que acogerá los partidos de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2022

Sin embargo, cabe recordar, en este punto, que la construcción de las infraestructuras del torneo ha continuado durante toda la crisis del coronavirus, incluso en su pico más álgido registrado entre los meses abril y mayo, e incluso también cuando la actividad económica no esencial fue paralizada por las autoridades para doblegar la curva. El comercio minorista, las mezquitas, los parques y los restaurantes habían cerrado mientras seguían las obras para la Copa del Mundo, lo que podría haber provocado el incremento masivo en el número de contagios en estos dos meses

Además, según reveló el medio Al-Ain al inicio de la pandemia, cientos de trabajadores han quedado confinados dentro de los recintos industriales, en una especie de campamentos superpoblados. A muchos de ellos se les ha obligado a firmar un permiso no remunerado, de modo que el Estado solamente les cubre el alojamiento y la manutención. No obstante, se encuentran en una situación que deja mucho que desear. Allí, las condiciones de vida distan mucho de ser dignas. En ocasiones, ocho o diez obreros malviven en una sola habitación sin electricidad y, lo que es más grave, sin acceso a agua corriente. El hacinamiento de los trabajadores en los campamentos también constituye, por tanto, un entorno francamente propicio para la expansión del patógeno.

La pandemia global agrava la situación de una mano de obra que ya se encontraba en un estado de desprotección flagrante, especialmente, en el caso de los trabajadores extranjeros. Según datos de un informe al que tuvo acceso el diario británico The Guardian, hasta mediados del mes de marzo habían muerto 34 trabajadores en las obras para el Mundial. Los extranjeros representan el 90% de la población de total de Qatar de 2,78 millones de personas.