Qatar multiplica su deuda como consecuencia del boicot de los países del Golfo

El déficit ha crecido un 25,3% en 2019, según los datos oficiales del Banco Central
El Banco Central de Qatar en Doha

PHOTO/REUTERS  -   El Banco Central de Qatar en Doha

El boicot de los países del Golfo a Qatar le ha ocasionado un agujero sin precedentes en las cuentas públicas. A la tensa situación en la zona del Golfo, se suman la ausencia de relaciones diplomáticas y el corte de las líneas de transporte con Doha decretado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Bahréin y Egipto. Las consecuencias están siendo devastadoras para la economía catarí. Una de las más evidentes es el incremento de la deuda pública un 25,3% en 2019, hasta los 53.880 millones de dólares y que recoge este domingo la versión digital del diario Al-Ain News. 

Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Bahréin y Egipto cortaron relaciones diplomáticas y líneas de transporte con Qatar en junio de 2017. Estos países acusaron al reino de financiar el terrorismo islamista y tener vínculos con los terroristas. Ese mismo año el déficit público de Doha ascendió a los 31.400 millones de dólares y todos los indicadores económicos y sectores financieros empeoraron.

El país no ha sido capaz de revertir la situación durante este tiempo y Qatar se ha visto obligado a tomar medidas extraordinarias ante la falta de liquidez financiera que sufre ante la caída de los ingresos del Gobierno y al aumento de los gastos corrientes. El Banco Central de Qatar tuvo que anunciar en enero una emisión de deuda pública por valor de 164 millones de dólares para apuntalar el sistema financiero y conseguir liquidez para hacer frente a todos sus compromisos, según un comunicado de prensa publicado en la propia página web de la institución. 

Pantalla de información sobre las acciones en la Bolsa de Valores de Qatar en Doha, Qatar
PHOTO/REUTERS - Pantalla de información sobre las acciones en la Bolsa de Valores de Qatar en Doha, Qatar

El Ejecutivo ha tenido que recurrir a financiarse en los mercados de deuda hasta en seis ocasiones en 2019. Además, la Bolsa de Qatar ha perdido hasta 3.000 millones de dólares de su valor de mercado por la fuga masiva de inversores cataríes a Turquía. El déficit de los bancos comerciales que operan en Qatar llegó a alcanzar los 68,5 millones de dólares a finales de mayo de 2019. En los últimos tres años, los bancos cataríes han intensificado el ritmo de los préstamos externos recurriendo a los mercados de deuda para proporcionar liquidez de divisas, en un momento en que estas instituciones han sido testigos de fluctuaciones en la disponibilidad de liquidez después de éxodo de fondos. 

El gobierno de Qatar se ha visto obligado a aumentar los préstamos en el sector bancario interno al emitir instrumentos de deuda casi mensualmente, durante los últimos tres años, para superar la crisis de liquidez y financiar proyectos estancados del sector público. Los depósitos del Gobierno de Qatar cayeron en 2019 a su nivel más bajo desde 2016, afectados por las consecuencias del boicot árabe de Doha. 

Edificio de la Bolsa de Valores de Qatar
PHOTO/AFP - Edificio de la Bolsa de Valores de Qatar

Los depósitos totales del sector público de Qatar ascendieron a 75.000 millones de dólares hasta finales del año pasado, según recoge Al-Ain News. Los bancos más grandes de Qatar se han visto obligados a dejar de pagar dividendos en el corto plazo para mejorar su capital y reservas en efectivo. Los depósitos del sector público disminuyeron en 2019 en comparación con los 77.510 millones de dólares en 2018, mientras que ascendieron a 86.660 millones en 2017 y a 51.120 millones en 2016. 

La falta de liquidez de Doha le ha obligado a ir a los mercados de deuda interna y externa para hacerse con fondos, especialmente divisas, para cumplir con los requisitos de sus pagos a inversores locales y extranjeros. En marzo de 2018, el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmaba que alrededor de 40.000 millones de dólares salieron del mercado de Qatar en forma de depósitos de residentes y extranjeros, lo que llevó a Doha a aumentar su deuda. 

Uno de los principales problemas de la economía catarí es que su sistema productivo está muy enfocado a las reservas de gas natural, al igual que otros países de la zona del Golfo. Una de las notas positivas que se puede destacar de esta crisis es que el boicot al que se ha visto sometido por sus vecinos les ha forzado a diversificar su producción: han invertido en industria agroalimentaria y ahora tratan de formar al capital humano para no quedarse atrás en la revolución tecnológica.