Qatar o cómo el país del Golfo contrató a ex agentes de la CIA para llevar a cabo “actividades criminales”

El ex presidente de finanzas del Comité Nacional Republicano Elliot Broidy ha acusado a la monarquía del Golfo de orquestar “una red de actividad criminal”
Logo del Mundial de Qatar 2022

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Una nueva acusación de soborno e intimidación por parte del ex presidente de finanzas del Comité Nacional Republicano Elliot Broidy pone en jaque a la FIFA. Broidy ha acusado a Qatar de orquestar “una red de actividad criminal” para sabotear a sus rivales y obtener así la candidatura para organizar la Copa Mundial de la FIFA 2022. El economista republicano sostiene que el país del Golfo contrató a ex agentes de la CIA y de la inteligencia militar de Estados Unidos para organizar “actividades criminales contra él y su negocio”. 

Hace una semana, Elliot Broidy presentó una demanda ante la Corte Federal de Estados Unidos en la que revelaba una serie de pruebas de la “red de actividad criminal” creada por el Gobierno de Qatar y una empresa norteamericana para conseguir el contrato para organizar la Copa Mundial de la FIFA 2022. Según este documento, el país del Golfo pagó a Global Risk Advisors (GRA), una empresa de seguridad privada con sede en Nueva York, más de 100 millones de dólares para “intimidar y silenciar a los funcionarios de la FIFA”. 

Concretamente, la denuncia alega que “los piratas informáticos” reclutados por GRA y pertenecientes a la agencia de seguridad nacional de Estados Unidos o a la agencia central de inteligencia habían atacado a Broidy en represalia “por sus críticas” hacia la monarquía del Golfo. “Global Risk Advisors ofreció a Qatar a algunos de los ex miembros del personal de contrainteligencia mejor capacitados del mundo para ayudar a asegurar la condición de anfitrión de este país”, afirma la denuncia a la que han tenido acceso varios medios estadounidenses como, por ejemplo, el digital Town Hall. “A medida que la controversia fue apareciendo, GRA destacó su capacidad para emplear las aptitudes de la comunidad de inteligencia y las campañas de acción encubierta para neutralizar las voces clave en el creciente coro de críticos que abogaban por que la Copa Mundial de 2022 se reasignara a un país anfitrión diferente”, han asegurado. 

Esta operación fue dirigida, según el documento legal, por el director general de la GRA, Kevin Chalker, ex agente de la CIA y profesor adjunto de Yale. De acuerdo con la información a la que ha tenido acceso Town Hall, Kevin Chalker, fue criticado por “neutralizar” a Theo Zwanziger, el ex presidente de la Asociación Alemana de Fútbol, que en ese momento era miembro del comité ejecutivo de la FIFA, a través de “operaciones encubiertas o del uso de plataformas informáticas”.  Aunque en un principio la empresa americana había pedido a Qatar más de 500 millones de dólares, solo recibió una quinta parte, que fue dirigida a perpetrar este tipo de actividades ilegales, según establece la denuncia. 

Trabajadores en el estadio Al Bayt, construido para el próximo campeonato de fútbol de la Copa Mundial de la FIFA de 2022, durante una gira por el estadio de Al Khor, al norte de Doha (Qatar)
AFP/ GIUSEPPE CACACE - Trabajadores en el estadio Al Bayt, construido para el próximo campeonato de fútbol de la Copa Mundial de la FIFA de 2022, durante una gira por el estadio de Al Khor, al norte de Doha (Qatar)

La demanda presentada por Elliot Broidy también especifica algunas de las tácticas utilizadas para lograr este propósito. Así, supuestamente en diciembre de 2017, se empleó una técnica denominada spear phising para “obtener acceso a los documentos confidenciales del Sr. Broidy para poder manipularlos y difundirlos estratégicamente con el fin de perjudicarle económicamente” prosigue la denuncia. “Chalker celebró el lanzamiento de la campaña de spear phishing esa misma noche, el miércoles 27 de diciembre de 2017, llevando asociados al club Sapphire Gentlemen's en la ciudad de Nueva York”, han criticado. Broidy cree que no fue un incidente aislado, sino que forma parte de una campaña más amplia supervisada por Qatar. 

Según este documento legal, el país del Golfo no trabajaba solo con Global Risk Advisors. Al parecer, Qatar también contrató a Stonington Strategies LLC, una empresa con sede en Delaware, con el fin de aumentar su influencia “en la comunidad republicana, americano-judía y otros partidarios conservadores del presidente de EEUU”.  El memorando de la demanda federal establece que GRA y otras compañías “interceptaron información confidencial y privada” de decenas de personas para favorecer a Qatar. 

“Debido a que estuvo en contacto con la mayoría de los diplomáticos extranjeros con mayor vinculación política que residen en los Estados Unidos, los piratas y espías interceptaron la correspondencia y las comunicaciones del embajador con el objetivo de acceder a información confidencial, especialmente a ciudadanos estadounidenses, incluidos altos funcionarios del gobierno”, reza el documento al que también ha tenido acceso el diario Al Arabiya.  Entre las víctimas de este ataque, según este periódico, destacan James Lammond, gerente de proyectos en el Center for American Progress, un centro de investigación, así como Christine Wood, consultora de Culpeper National Security Solutions, una firma consultora de seguridad y presuntamente ex empleada de la CIA; Ric Stirling, periodista de investigación y defensor abierto del régimen de Assad en Siria o cualquier persona que Qatar pudiera considerar una amenaza para sus intereses. 

La Copa Mundial de Fútbol de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA, por sus siglas en inglés) que se disputará en Qatar en 2022 ha sido centro de polémica durante los últimos meses. Los organizadores de este evento comunicaron la semana pasada la primera muerte por coronavirus entre la plantilla de trabajadores que están construyendo las instalaciones. La sombra de la corrupción ha reaparecido sobre la organización del Mundial de Fútbol durante los últimos meses. El pasado mes de abril una investigación elaborada por Estados Unidos defendía que los ejecutivos de la FIFA Ricardo Teixeira de Brasil, el difunto Nicolás Leoz de Paraguay y un tercer miembro no identificado recibieron dinero a cambio de su apoyo a la candidatura qatarí. Sin embargo, Qatar siempre ha negado estas acusaciones.