Qatar y Turquía podrían estar reclutando a más de 5.000 somalíes para luchar en la guerra de Libia

En la reciente visita del ministro de Defensa turco a tierras qataríes se podría haber acordado que Doha se haga cargo de esta operación
Tropas leales al GNA en Trípoli, Libia, el 6 de julio de 2020

PHOTO/REUTERS  -   Tropas leales al GNA en Trípoli, Libia, el 6 de julio de 2020

Qatar y Turquía podrían estar seleccionando a más de 5.000 mercenarios procedentes de Somalia para luchar en la guerra civil de Libia y planean también el envío de oficiales provenientes de este país de África oriental de cara a seguir apoyando al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA, por sus siglas en inglés) del primer ministro Fayez Sarraj en su lucha contra el Ejército Nacional libio (LNA, por sus siglas en inglés) del mariscal Jalifa Haftar. 

Los medios de comunicación Somali Guardian y Al-Ain News informaron sobre este plan turco-qatarí para seguir interfiriendo en el conflicto bélico libio. Según los datos revelados, el eje formado por la monarquía del Golfo y el país euroasiático habría reclutado a estos elementos a cambio de cantidades de dinero y de la opción de obtener la ciudadanía qatarí. Con estos reclamos, los efectivos somalíes terminaron convirtiéndose en soldados a sueldo enviados para su entrenamiento a campamentos en Eritrea, con el objetivo final de aterrizar en Libia para batallar en el frente al lado del GNA, radicado en la capital Trípoli y reconocido internacionalmente por la Organización de Naciones Unidas (ONU) desde 2016.

El choque armado en el país norteafricano se ha convertido en un tablero de juego en el que participan diversos actores internacionales con intereses sobre el territorio libio debido a su posición geoestratégica en el Mediterráneo y a sus recursos, principalmente el petróleo. El Gobierno de Trípoli de Fayez Sarraj recibe el citado sustento de Turquía y Qatar, y de Italia también; mientras, el LNA de Jalifa Haftar, asociado con el otro Ejecutivo oriental de Tobruk, es apoyado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto (estos tres, rivales reconocidos de Qatar), Francia y Rusia. 

Como apuntó el sitio web Somali Guardian, citado por Al-Ain News, este plan turco-qatarí para llevar mercenarios somalíes a Libia se concretó tras la visita del ministro de Defensa otomano, Hulusi Akar, a Qatar; en la cual se definió que Doha se haría cargo de la misión. 

Desde Somalia se habla de posibles engaños y promesas monetarias y de ciudadanía qatarí para estos somalíes cuyo destino es combatir en el marco del conflicto bélico libio, según recogieron Somali Guardian y Al-Ain News. 

Recientemente, también se conoció que otros 2.000 somalíes podrían haber llegado ya a Libia para luchar junto a las milicias afiliadas al GNA, de acuerdo con la información publicada por el digital Sky News. 

Según las fuentes a las que ha tenido acceso Sky News, muchos de los somalíes que ahora engrosan las filas del GNA cuentan con la ciudadanía qatarí. Además, un informe publicado hace un año revela que varios oficiales de inteligencia somalíes recibieron capacitación en Doha, de acuerdo con el diario mencionado anteriormente. En las últimas semanas, las especulaciones de que Ankara podría reemplazar a los mercenarios sirios que envía a la nación norteafricana por personas procedentes de otras nacionalidades como Somalia, no han hecho más que crecer. 

En los últimos años, Turquía ha extendido sus tentáculos en Somalia con la firma de acuerdos en varios campos, lo que ha permitido a la nación euroasiática ampliar su influencia en esta región. En octubre de 2017, el país presidido por Recep Tayyip Erdogan anunció su decisión de establecer una segunda base militar fuera del territorio turco y el lugar escogido fue Somalia. Esta base se encuentra tan solo a dos kilómetros al sur de la capital del país, Mogadiscio, y tiene un área de aproximadamente 400 hectáreas. 

Turquía ya había destinado a Libia a mercenarios a sueldo de origen sirio y de otras nacionalidades para luchar junto al GNA. Según diversos medios, muchos de ellos estarían adscritos a grupos ligados en el pasado a entidades terroristas yihadistas como Daesh y Al-Qaeda.