Reabierto el principal puerto de Irak tras una semana de cierre por protestas

Um Qasr, situado en la provincia sureña de Basora, había sido escenario de choques entre manifestantes y Policía
Puerto de Um Qasr

 -   Puerto de Um Qasr, el principal de Irak

El principal puerto de Irak, Um Qasr, situado en la provincia meridional de Basora, ha sido reabierto después de una semana de bloqueo por las protestas que están sacudiendo el país. Los disturbios han afectado a instalaciones fundamentales para la economía y la exportación de petróleo.

La agencia de noticias estatal iraquí INA ha informado de que el puerto ha vuelto a funcionar este jueves, 7 de noviembre, de "forma normal". Según la misma fuente, el tráfico en las carreteras que llevan a él fluye sin problema, después de que los manifestantes hubiesen bloqueado repetidamente la entrada y salida de vehículos. Los manifestantes se han enfrentado en varias ocasiones a las fuerzas de seguridad a lo largo de esta semana y la anterior. Las protestas han impedido la actividad, pues el acceso de los empleados y la entrada y salida de camiones ha sido poco menos que imposible.

Um Qasr ha sido, de hecho, escenario de violentos combates. El pasado 2 de noviembre, 120 personas resultaron heridas por los choques en la ciudad. La Policía empleó gases lacrimógenos y fuego real para dispersar las concentraciones que bloqueaban el puerto, según ha publicado la Comisión de Derechos Humanos iraquí. Este organismo pidió entonces a los manifestantes mantenerse alejados de las instalaciones vitales del país, sobre todo de aquellas por las que pasan "los principales recursos del pueblo iraquí", en una referencia bastante clara al crudo.

El bloqueo económico y los destrozos causados por las protestas, así como el parón de la actividad en muchos sectores, han ocasionado pérdidas económicas de 6.000 millones de dólares, tal y como ha informado este miércoles Abdelkarim Jalaf, portavoz del comandante de las Fuerzas Armadas y primer ministro Adel Abdelmahdi.

La actual ola de movilizaciones comenzó el pasado 25 de octubre y en ella han muerto un centenar de personas. Previamente, a principios de ese mes, se registró un primer estallido a en el que fallecieron casi 160 personas en poco más de una semana. Desde entonces, miles de iraquíes han resultado heridos.

Las manifestaciones se han concentrado en la capital, Bagdad, y en las regiones del sur del país, ricas en petróleo y de población predominantemente chií, la comunidad religiosa mayoritaria en Irak. Los principales motivos del descontento popular son la falta de oportunidades económicas y de servicios públicos básicos, que los ciudadanos achacan en gran medida a la corrupción y la mala gestión de los dirigentes políticos.