Reapertura en el Golfo: el turismo vuelve a Dubái el 7 de julio y los comercios retoman su actividad en Arabia Saudí

Los turistas que viajen a Emiratos deberán presentar una prueba del test PCR para demostrar que están libres de coronavirus
Personas pasean en el paseo marítimo de la ciudad de Jeddah (Arabia Saudí) el 21 de junio

AFP/AMER HILABI  -   Personas pasean en el paseo marítimo de la ciudad de Jeddah (Arabia Saudí) el 21 de junio

El Golfo estrena esta semana nueva normalidad tras la pandemia. Arabia Saudí ha puesto fin este domingo al toque de queda y ha reabierto las mezquitas de la ciudad sagrada de La Meca. El país avanza hasta la última fase de su desescalada, que arrancó el pasado 28 de mayo, con la reapertura de algunos comercios. Todas las actividades económicas y comerciales se han vuelto a poner en marcha, hay libre circulación entre provincias y el 75% de los empleados públicos han vuelto a sus puestos de trabajo. Por su parte, el emirato de Dubái, centro económico de Emiratos, ha anunciado este domingo que aceptarán turistas a partir del próximo 7 de julio, aunque cada viajero deberá presentar una prueba PCR para demostrar que está libre de coronavirus. También será obligatoria la descarga de una aplicación móvil y tener un seguro sanitario válido. 

Los turistas deberán presentar la prueba 96 horas antes de la fecha de salida de su viaje a Dubái o someterse a un test PCR en el aeropuerto de la ciudad. Las aerolíneas de Emiratos pueden rechazar en el embarque de salida a aquellos turistas que presenten síntomas de coronavirus. Si el test PCR es positivo, el viajero deberá someterse a una cuarentena de 14 días financiada con su bolsillo. 

Distancia social
AFP/KARIM SAHIB - Los transeúntes guardan la distancia de seguridad mientras disfrutan de un espectáculo de agua en una fuente de Dubái el pasado 5 de junio

Los residentes que quedaron atrapados en el extranjero tras el estallido de la pandemia a finales de marzo podrán ahora regresar a Emiratos, siempre y cuando se sometan a las pruebas de la COVID-19. Dubái es uno de los principales nodos de conexión entre Asia, África, Oriente Medio y Europa y sus conexiones aéreas han estado interrumpidas desde mediados de marzo a causa de la pandemia. Hasta el momento, el país ha sufrido 44.925 casos de coronavirus y 302 fallecidos, según cifras de la Organización Mundial de la Salud. 

El emirato de Abu Dhabi, el más grande y pujante de la federación de Emiratos Árabes, también ha anunciado este lunes un alivio a las restricciones entre sus ciudades para todos los residentes a partir de este martes. A pesar de ello, ha ampliado las restricciones de entrada en el emirato para los no residentes. 

“No es una vuelta a la vida normal”

Los portavoces de los ministerios de Salud, Interior y Trabajo saudíes han asegurado que la reapertura que se inicia esta semana no es en ningún caso un regreso a la vida normal, puesto que el virus no ha desaparecido. El reino del desierto ha registrado en las últimas 24 horas un aumento de casos y ha tenido 4.000 nuevos contagios. 

Aunque las otras 90.000 mezquitas del país ya acogían a los fieles desde el pasado 31 de mayo, en La Meca no reabrieron hasta este domingo. En las cerca de 1.500 mezquitas que han reabierto sus puertas tras casi tres meses cerradas en se ha decretado el uso obligatorio de la mascarilla y pantallas electrónicas para concienciar a los fieles. También será obligatorio mantener la distancia social durante los rezos en la ciudad sagrada y los fieles deberán portar sus propias alfombras. 

Costa de Dubái
AP/JON GAMBRELL - Práctica de kayak en la costa de Dubái tras la autorización del Gobierno a realizar deportes en grupo

Los restaurantes y cafés también han vuelto a abrir sus puertas para el comercio interior. Gimnasios, barberías y salones de belleza también reciben de nuevo a clientes. El movimiento del tráfico en las grandes ciudades, como Jeddah o Riad, ha sido normal, sin atascos, según los residentes consultados por el diario Arab News. “Me alegro de que se hayan acabado las restricciones. Quiero ir a muchos sitios a partir de ahora, aunque sé que debo hacerlo con cuidado”, ha explicado Saja al-Humayani a Arab News. “He estado en Al-Tahliyah y los restaurantes y los cafés se han llenado desde esta madrugada”, ha asegurado Abrar Azzouz. 

Iyaa Al-Shammri, propietaria de una tienda de ropa en Riad, esperaba la desescalada como agua de mayo. “Hemos pasado por muchas dificultades durante el toque de queda, no teníamos clientes. Hemos dejado de pagar el alquiler, las facturas y los salarios de los empleados”, ha lamentado en declaraciones a Arab News. 

A pesar del entusiasmo por recuperar algo de normalidad tras la pandemia, aún hay personas que tienen miedo y que prefieren esperar un poco más para realizar actividades en el exterior. Muna Abdullah es una de ellas. Aún no ha hecho planes para salir, aunque sí que va a trabajar. “La gente se comporta como si hubiéramos vuelto a la normalidad, pero aún tenemos que tener cuidado”, ha explicado en declaraciones a Arab News. Las autoridades han preparado una batería de directrices que son obligatorias. Aquellos que no las respeten se enfrentan a una multa. 

Poco a poco, los saudíes tratan de recuperar su vida de antes de la llegada de la COVID-19, pero las autoridades han alertado de que la pandemia aún no ha terminado y la amenaza de una segunda oleada está muy presente. Han pedido responsabilidad a los ciudadanos para evitar los futuros rebrotes.