Repsol se centra en las energías del futuro con una inversión de 18.300 millones

Repsol reduce se dividendo hasta 0,60 euros en una primera etapa
Repsol se centra en las energías del futuro con una inversión de 18.300 millones

AFP/PIERRE-PHILIPPE MARCOU  -   Repsol se centra en las energías del futuro con una inversión de 18.300 millones

Repsol avanza en su conversión en una empresa energética menos dependiente de los combustibles fósiles, más focalizada en los objetivos energético de Europa y, ahora también, de Estados Unidos. Quiere ser un operador relevante en el mundo de transición energética y en el horizonte posterior. El plan estratégico para el periodo 2021-2025 incluye unas inversiones por 18.300 millones de euros que se enmarcan en una hoja de ruta que cuenta con cuatro pilares: la transformación renovable, la generación de caja que permita financiar las inversiones, una nueva la política de dividendos y la reorganización de la compañía por áreas.

Si bien, la ejecución del plan se hará en dos etapas, la primera está marcada aún por los efectos en la economía de la COVID-19. En esta fase en la que aún persisten las incertidumbres, la compañía que preside Antonio Brufau da prioridad a una estrategia que prima la contención en las inversiones y en la remuneración a los accionistas. No obstante, se desarrollarán proyectos relacionados con la transición energética, entre ellos, las plantas de renovables y las inversiones destinadas a las refinerías de Bilbao y Cartagena.

Repsol quiere, por un lado, cuidar su imagen ante las agencias de rating, su cotización en Bolsa y, al mismo tiempo, no perder oportunidades en el competitivo escenario abierto con la transición energética, desde la generación renovable, los biocombustibles, la captación de CO2 al hidrógeno verde.

El crecimiento a través de nuevos proyectos vendrá después, a partir de 2022. Y de los 18.300 millones de euros de plan de inversiones aprobado por el consejo de administración, un 30% -5.500 millones de euros- se centrarán en proyectos con bajas emisiones de carbono. Repsol proyecta en este negocio una expansión internacional. En el plan, presentado este 26 de noviembre en Londres por Josu Jon Imaz, se fijan nuevos objetivos de reducción de la intensidad de carbono para el conjunto del periodo.

El plan estratégico se autofinanciará en un escenario en el que la cotización del Brent alcance al menos los 50 dólares por barril y el gas Henry Hub los 2,5 dólares/Mbtu. Un panorama en el que la empresa generará caja para remunerar a los accionistas -con el nueva política establecida- y sin aumentar la deuda actual.

La remuneración al accionista es un tema clave, y eran varios los brokers y bancos de negocio que aconsejaban una reducción. Para el periodo 2021-2025 la compañía que dirige Imaz ha fijado un dividendo efectivo, en principio, de 0,60 euros por acción, lo que supone un recorte del 40%.  Si bien irá creciendo hasta los 0,75 euros por título al final del periodo. La empresa destaca que esta retribución en efectivo unida la recompra de acciones implica que la remuneración superará el euro por acción en 2025.

Repsol se organizará en cuatro grandes áreas de negocio (upstream, industrial, cliente y generación baja en emisiones). También crea una unidad de negocio denominada Cliente, que se encargará del suministro multienergético a los consumidores de la Península Ibérica. Y tiene como objetivo incrementar lo relativo a esta división en 1,4 veces, hasta alcanzar los 1.400 millones de euros en 2025.

El negocio de bajas emisiones se espera alcanzar los 7,5 gigavatios (GW) en 2025 y 15 GW en 2030.  El Ebitda del área se deberá multiplicar por ocho frente al resultado de 2019, hasta los 331 millones de euros, mientras que las inversiones alcanzarán los 1.400 millones de euros anuales en 2025, ocho veces superiores a las realizadas en 2019. En línea con declaraciones anteriores baraja la salida a Bolsa del negocio de renovables.

El área industrial contará con una inversión de unos 900 millones, El grupo quiere ser referencia en biocombustibles sostenibles, con una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas en 2025 y más de dos millones en 2030. Y liderar la revolución del hidrógeno renovable en la Península Ibérica para alcanzar una producción equivalente de 400 MW en 2025 y superar los 1,2 GW en 2030.

El negocio de producción y exploración queda marcado por los nuevos tiempos, enfocado en las áreas geográficas clave, priorizando el valor sobre el volumen y reduciendo las emisiones de su cartera de activos. La producción se situará en una media aproximada de 650 mil barriles equivalentes de petróleo diarios. El área generará 4.500 millones de caja libre entre 2021 y 2025, cinco veces más que entre 2016 y 2020.