Rubi, Celades, Abelardo, Guti… la “nueva normalidad” de los entrenadores de perfil bajo

Los clubes contratan entrenadores con más derrotas que victorias
El exentrenador del Valencia, Albert Celades

REUTERS/ALBERT GEA  -   El exentrenador del Valencia, Albert Celades

Después de casi tres meses de parón, la vuelta de la Liga ha dejado el despido de tres entrenadores en Primera y uno en Segunda. 

#ALaCalle

La maquinaria del fútbol ha vuelto bien engrasada. Casi tres meses después la trituradora ya se ha dejado por el camino a tres entrenadores en Primera y a uno en Segunda. De momento, y mientras escribo estas líneas, penden del hilo más titulares de banquillos, el más sonado es el del Barça. El eje Messi-Setién-Sarabia no aguantará hasta la Champions de agosto. Y quién sabe cómo acabará Aguirre en el Leganés después de una temporada para olvidar. 

#MenosAudiencia

Eran once partidos. Nadie habló de once finales porque lo importante era volver, jugar, ilusionar al aficionado y vender a España como un lugar seguro para el turismo. Se cumplieron los objetivos a excepción de que LaLiga ha perdido un 6% de espectadores en televisión. Alrededor de 200.000 personas ya no han vuelto a ver un partido después de la pandemia. 

#AnticyMendoza

Pero los entrenadores siguen siendo ese mal necesario para los presidentes. El chivo expiatorio de los grandes clubes cuando las cosas van mal. El famoso revulsivo para darle la vuelta a las malas rachas. En enero de 1992 Radomir Antic fue despedido por Ramón Mendoza. El Real Madrid era líder, pero no jugaba bien. Leo Beenhakker no fue capaz de arreglar la situación y el Dream Team de Cruyff se llevó esa liga. 

#Exigencias

El fútbol después de la pandemia sigue con los mismos síntomas. Dirigentes impacientes que eligen entrenadores sin experiencia, sin espíritu, sin liderazgo, a los que no les dan tiempo para cultivar nada de eso, pero les exigen como si fueran los Mourinho o Guardiola de antaño. Entrenadores con estadísticas pobres, con más derrotas que victorias que solo les sirven para ver si saben tocar la flauta. Ese es todo el análisis que hay detrás.

#Rubi57

Rubi dejó al Betis fuera del descenso tras 30 partidos. 8 victorias, 10 empates y 12 derrotas. Hasta llegar al Villamarín su trayectoria en Primera era de 95 partidos repartidos entre Levante (31), Sporting (20) y Espanyol (44). Ahora deja el banquillo verdiblanco con un balance histórico de 39 partidos ganados, 57 perdidos y 38 empatados. 

El exentrenador del Real Betis, Rubi
REUTERS/MARCELO DEL POZO - El exentrenador del Real Betis, Rubi
#Abelardo68

Abelardo llegó a un Espanyol muy tocado. Una plantilla competente que había fichado bien en el mercado de invierno pero que tenía enormes lagunas en defensa que ni un portero de la talla de Diego López podían solventar. Su bagaje como entrenador en Primera era de 129 partidos repartidos entre el Sporting (60) y el Alavés (69). Su periplo en el conjunto perico le deja sin empleo y con una tarjeta de visita en la que refleja que, entre Primera, Copa del Rey y Europa League ha ganado 47 partidos, ha empatado 32 y ha perdido 68. 

#Celades14

Albert Celades también ha cesado en el Valencia. Llegó sustituyendo a Marcelino y con la demanda presidencial de incluir en las alineaciones a determinados jugadores. Tuvo cintura para cumplir con todo eso y dar nivel al equipo. Pero la Champions ante el Atalanta y el reinicio de la competición le dejaron sin margen y con el equipo fuera de puestos europeos. Su trayectoria antes de llegar al Valencia era únicamente con España sub-21, es decir, en el fútbol de formación. En total, 36 partidos en 7 años. Sale de la capital del Turia con una tarjeta de 41 partidos entre Primera, Champions, Copa y Supercopa, 15 ganados, 12 empatados y 14 perdidos.  

El exentrenador del Valencia, Albert Celades
REUTERS/SERGIO PEREZ - El exentrenador del Valencia, Albert Celades
#Guti8

José María Gutiérrez era el entrenador llamado a devolver al Almería a Primera. El nuevo rico de Segunda se cargaba al segundo entrenador en apenas 14 partidos para sentar al que una vez llamaron Guti. El que siempre será el 14 del Real Madrid deja un legado en Segunda de 9 victorias, 6 empates y 8 derrotas. Y ningún atisbo de liderar un vestuario. 

#Aguirre141

Ahora queda por saber qué pasará con Vicente Moreno en el Mallorca con un histórico en Primera de 7 victorias, 5 empates y 20 derrotas. Qué hará un mítico como Javier Aguirre que suma 375 partidos en Primera y al que su etapa en el Leganés le está llevando a sumar más derrotas (141) que victorias (138) en su histórico. Un caso curioso el del mexicano que, junto a Mendilibar (392), son los entrenadores en activo que más partidos han disputado en Primera. Les supera Víctor Fernández que paró la cuenta en 544 al dejar el Deportivo y espera seguir sumando si sube al Zaragoza a Primera. 

El entrenador del Leganés, Javier Aguirre
AFP/JAVIER SORIANO - El entrenador del Leganés, Javier Aguirre
#Queiroz

Los banquillos no son para cualquiera. El Atlético estuvo años perdido en el desierto hasta que encontró el oasis de Simeone. En el Real Madrid nombres como López Caro, Luxemburgo, García Remón o Queiroz fueron aniquilados por su poca experiencia y su falta de liderazgo en el vestuario. Sin embargo, Zidane llegó con el carné a medio sacar y siguió escribiendo la historia blanca pero ahora con traje y corbata. 

#Setién72

Los números dan por sentenciado a Quique Setién en el Barça. El que un día fuera espejo de Guardiola se ha visto superado por un vestuario harto de ganar. El desprecio de Messi a Sarabia y al propio Setién en el tiempo muerto ante el Celta firman el finiquito del entrenador. Curioso. El crac sale indemne de una imagen bochornosa que refleja la nula ascendencia del entrenador con la plantilla. Hasta llegar al Barça, Setién había disputado 172 partidos en Primera entre Las Palmas (78) y Betis (94). Su carta de presentación antes de llegar al equipo azulgrana era de 66 partidos ganados, 42 empatados y 72 perdidos.

El entrenador del Barcelona, Quique Setién
REUTERS/ALBERT GEA - El entrenador del Barcelona, Quique Setién
#Sensaciones

Es evidente que los presidentes no tiran de estadísticas para elegir entrenadores. La inexperiencia y los banquillos calientes donde se pierde más que se gana dejan paso a las sensaciones. Al buen juego del Huesca de Rubi o del Sporting de Abelardo cuando subieron a Primera. Del Guti que hacía magia en el Bernabéu o de un Setién que goleó al Barça en el Camp Nou con un Betis heredero del Dream Team. Ninguno es suficiente para un jugador que quiere el listón cada vez más alto. Hasta que llegan tipos con historial como Zidane o Guardiola, líderes a toda costa como Mourinho o directores de orquesta como Klopp. El resto serán destituidos en su “nueva normalidad”.