Se agrava la crisis política en Somalia

Las elecciones presidenciales están programadas para el 8 de febrero
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REUTERS/FEISAL OMARAR  -   El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Farmajo

El pasado 25 de enero las fuerzas de la región de Jubalandia se enfrentaron a las tropas del Ejército somalí cerca de la frontera con Kenia, donde perdieron la vida 11 civiles. Somalia ha acusado a Kenia de estar detrás de estos ataques, asegurando que las fuerzas de seguridad de Jubalandia estaban “entrenadas, mandadas y apoyadas por el país vecino”. La crisis diplomática entre Kenia y Somalia se ha agravado en los últimos meses. El 15 de diciembre, Somalia, que acusa a Kenia de injerir constantemente en sus asuntos internos, sobre todo en la provincia de Jubalandia, rompió definitivamente las relaciones diplomáticas con la nación keniata. 

Las relaciones entre estos dos países se han deteriorado desde que el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, invitó al presidente de Somalilandia, Muse Bihi, a su país el pasado diciembre. Esta visita fue considerada como otro intento de injerencia similar al de la región de Jubalandia. Somalia ha pedido a la organización regional de la Autoridad de Desarrollo Intergubernamental (IGAD) que investigue la presunta interferencia de Kenia en Jubalandia; sin embargo, tras las investigaciones llevadas acabo en enero, la IGAD ha decidido que no se ha producido la injerencia de la que acusa Somalia al país vecino. Esta decisión ha derivado en que el Estado somalí, el pasado miércoles 27 de enero, haya amenazado con marcharse de este bloque regional. El ministro de Exteriores de Somalia, en declaraciones tras conocer el resultado, ha señalado que la “investigación de la IGAD ha sido injusta e imparcial y que se buscaba exonerar a Kenia”. 

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REUTERS/FEISAL OMAR - Personal de mantenimiento de la paz de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) en un vehículo blindado en Mogadiscio

Somalia y Kenia mantienen una relación estrecha en varios ámbitos. Por un lado, en el ámbito de la seguridad, las tropas de AMISOM, misión de mantenimiento de la paz de la Unión Africana para colaborar en la lucha contra el terrorismo, tiene alrededor de 3.500 soldados provenientes de Kenia. Tras el resultado de la investigación de IGAD, el Gobierno federal emitió un comunicado en el que asegura que ya no tiene confianza en las fuerzas keniatas parte de la misión AMISOM. Desde que Estados Unidos decidió abandonar el terreno, la lucha contra el terrorismo, sobre todo en la provincia de Jubalandia, depende aun más de AMISOM. Por otro lado, al menos 3.000 estudiantes cruzan de Somalia a Kenia para recibir su educación, a ellos hay que sumarles también los 8.000 trabajadores transfronterizos. Además, de acuerdo con el portavoz del Gobierno, hay 270.000 refugiados somalíes en campos de refugiados en Kenia de los que aproximadamente 80.000 viven en ciudades y realizan sus negocios. 

Somalia tiene tres regiones autónomas, dos en el norte, Puntlandia y Somalilandia y una en el sur, Jubalandia. Las tres regiones mantienen una compleja relación con el Gobierno central. Las elecciones presidenciales deberían haberse llevado acabo el pasado año, pero, debido a la crisis sanitaria, la plaga de langostas y la violencia de Al-Shabaab, se retrasaron a 2021. Para poder celebrar las elecciones legislativas y presidenciales, el pasado 17 de septiembre, las autoridades regionales y la central, llevaron acabo un acuerdo en el que se estipulaba cómo se organizarían los comicios para que las elecciones se produzcan con todas las garantías necesarias. Este acuerdo imponía que las elecciones parlamentarias deberían haberse celebrado en octubre y en diciembre. Las elecciones presidenciales en principio se van a celebrar el 8 de febrero, pero durante las últimas semanas se ha dudado de que se puedan celebrar a tiempo puesto que parte del proceso para garantizar el buen desarrollo de las elecciones, como la elección de los miembros del comité electoral, todavía no se había producido, a menos de dos semanas de la fecha de celebración de las elecciones. 

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PHOTO/REUTERS - Soldados de las Fuerzas Armadas de Somalia

A pesar de que la Comunidad Internacional haya intentado que estas elecciones se celebren bajo el sistema de una persona un voto, el sistema de estas elecciones será, al igual que en las anteriores, mediante un sufragio indirecto, en el que se escogen a unos representantes, normalmente basados en las estructuras de poder de los clanes. Tras la presión internacional de la semana pasada, Puntlandia y Jubalandia han nominado a los ocho miembros del comité electoral. El pasado 30 de enero el presidente de Somalia decidió convocar reuniones del 1 al 3 de febrero con los líderes regionales, por segunda vez en seis meses, para asegurar el correcto desarrollo de las elecciones del 8 de febrero. El 5 de febrero informará del resultado de esas conversaciones a las Cámaras del Parlamento. Desde que Jubalandia y Puntlandia nominaron al comité electoral la semana pasada parece que vuelve a haber esperanza de que se produzcan las elecciones; aun así, habrá que esperar al 5 de febrero para ver si realmente se llevarán acabo y bajo qué garantías.