Se cancela temporalmente la línea de Sète entre Francia y Marruecos 

Desde hace varios días, varios marroquíes que viven en Europa están atrapados en Sète sin ninguna información sobre sus viajes con Intershipping
AFP/MARCOS MORENO  -   Ferrys con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

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La decisión por parte del Gobierno marroquí de suspender la Operación Paso del Estrecho, aparte de suponer un duro golpe para el sur de la península que se nutre en gran medida del flujo de viajeros durante la época de verano, también supuso un varapalo para los miles de migrantes marroquíes que tenían pensado volver a su país para la temporada estival. El Gobierno de Marruecos, ante el descontento generalizado, procedió a la apertura de algunas líneas marítimas desde los puertos de Marsella (Francia) y de Génova (Italia), además de la línea entre Sète (Francia) y Nador (noreste de Marruecos). El país norteafricano argumenta que se trata de una decisión exclusivamente de carácter sanitario.

Sin embargo, en plena Operación Paso del Estrecho, las autoridades francesas decidieron de manera cautelar suspender los viajes con la empresa Intershipping encargada de gestionar la Operción Marhaba. El barco de Intershipping que debía salir del puerto francés de Sète, fue bloqueado por las autoridades francesas debido a la falta de pago de las cuotas pendientes de combustible adeudadas por la empresa. Asimismo, la compañía redujo el número de billetes que había ofertados en un inicio, generando el enfado de muchos de los clientes, a pesar de que estos ya hubiesen abonado el importe de los billetes por lo que cientos de ciudadanos provenientes de Bélgica, Francia e incluso España quedaron varados en el puerto de Sète, sin mucha asistencia ni de la naviera ni de las autoridades portuarias francesas.AFP/MARCOS MORENO  -   Ferrys con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

Esta ruta marítima habría servido como alterativa a las líneas que tenía Marruecos con los puertos españoles, pero durante una docena de días, las familias que querían llegar a Marruecos en los ferries de Intershipping, para pasar sus vacaciones y la fiesta del Cordero prevista para el 21 de julio, no tienen posibilidad de embarcar desde el puerto de Sète. Algunos han dormido en el puerto o en su coche, con la esperanza de tener respuestas y soluciones de la compañía low cost marroquí. Sin información por parte de las agencias, varias familias siguen bloqueadas. Otras han realizado sus compras en la plataforma, pero han recibido una cancelación y un reembolso, sin embargo, otro grupo de viajeros ha comprado los billetes, pero no sabe aún si las fechas se mantienen o cuando se reanudaran los viajes.

La Operación Paso del Estrecho, que en Marruecos se conoce como Marhaba, fue concebida en 1987. Suele comenzar a mediados de junio y termina en septiembre, aunque exige varios meses de coordinación previa entre varios países. La Operación Paso del Estrecho representa el mayor movimiento de ciudadanos y vehículos entre dos continentes, Europa y África entre los meses de junio y septiembre y requiere una estructura organizativa y operativa; Plan de flota adecuado a las necesidades; dimensionamiento de oferta y capacidades portuarias; dispositivo de seguridad; servicios sociales y sanitarios; áreas de descanso, información vial, seguridad vial y sistemas de información. 

AFP/MARCOS MORENO - Automóviles, esperan para embarcar en los ferris con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras
AFP/MARCOS MORENO - Automóviles, esperan para embarcar en los ferris con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

Desde el Gobierno marroquí se espera que la capacidad total de estas líneas ascienda alrededor de 48.000 pasajeros y más de 15.000 vehículos por semana. Calculando un total de aproximadamente 650.000 pasajeros y 180.000 vehículos entre el 15 de junio al 15 de septiembre. Asimismo, y con el fin de abaratar el coste de estos viajes por barco, el Gobierno ha impuesto a las navieras unos "precios de referencia" de 995 euros para una familia de cuatro personas en viaje de ida y vuelta, en los trayectos de larga distancia, y de 450 euros en los de media distancia.

Marruecos tomó medidas preventivas muy drásticas desde el inicio de la pandemia. Pero la evolución de la crisis sanitaria en este país de 36 millones de habitantes ha sido muy favorable en los últimos meses y el Gobierno ha decidido flexibilizar las restricciones. Las personas vacunadas suman ya 9,1 millones, de las cuales 5,8 millones ya han recibido la segunda dosis. Actualmente, Marruecos exige que los pasajeros presenten una PCR negativa antes de embarcar, y además deberán realizar otra prueba a bordo, lo que implica que los barcos que cubran estos trayectos deben estar equipados con laboratorios que permitan realizar test PCR.

AFP/MARCOS MORENO  -   Ferrys con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras
AFP/MARCOS MORENO  -   Ferrys con destino a Ceuta y Tánger en el puerto de Algeciras

La Operación Marhaba de este año será especialmente difícil debido a la pandemia del coronavirus, en concreto, a la nueva variante Delta que se extiende por Europa. Marruecos ha impuesto fuertes medidas sanitarias que afectarán a todos los ciudadanos que viajen al Reino en verano. Rabat ha creado una clasificación dentro de los países: lista A y lista B. Las personas que provengan de la primera lista deberán presentar un certificado de vacunación o una prueba PCR negativa, mientras que los ciudadanos que lleguen de la lista B deben someterse a una cuarentena de 10 días y presentar una prueba PCR negativa. Las autoridades sanitarias marroquíes han vuelto a alertar de “un nuevo deterioro” si los ciudadanos no cumplen con las medidas impuestas.