Seguridad y desarrollo: un binomio necesario

¿Cuál es el papel de las Fuerzas Armadas y las empresas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?
Los participantes en las conferencias posan junto a Julián Martínez-Simancas (centro, con corbata verde), secretario del Consejo de Administración de Iberdrola, y el teniente general de Marina Francisco de Paula Bisbal, a cargo del CESEDEN

Iberdrola  -   Los participantes en las conferencias posan junto a Julián Martínez-Simancas (centro, con corbata verde), secretario del Consejo de Administración de Iberdrola, y el teniente general de Marina Francisco de Paula Bisbal, a cargo del CESEDEN

“Sin seguridad, no hay desarrollo”. Han sido las palabras con las que el teniente coronel del Ejército de Tierra Jesús Díez Alcalde, analista además del IEEE, ha puesto el colofón a su ponencia en el seminario ‘Los ODS: involucración de las Fuerzas Armadas y las Empresas’. Una sentencia, la de Díez Alcalde, que ejemplifica adecuadamente cuál ha sido el espíritu del encuentro; y un título, el del seminario, que no deja mucho lugar a la imaginación. A lo largo de las intervenciones de los distintos ponentes, el establecimiento de condiciones de seguridad, la colaboración entre entidades públicas y privadas y la necesidad de presentar proyectos con enfoques integrales han sido algunas de las ideas más repetidas.

El foro ha sido celebrado en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) de Madrid bajo la dirección del general de brigada Francisco José Dacoba, director del IEEE, y del magistrado emérito del Tribunal Constitucional Manuel Aragón. Iberdrola ha sido invitada de honor; altos cargos de la compañía energética han dispuesto de sendas intervenciones para perfilar cómo los ODS se han ido incorporando a la agenda corporativa. 

Las conferencias han tenido lugar en el paraninfo del CESEDEN
Pablo Rubio/Atalayar - Las conferencias han tenido lugar en el paraninfo del CESEDEN.

A grandes rasgos, los ODS, enmarcados en la Agenda 2030 promovida por Naciones Unidas, están constituidos por 17 áreas de trabajo que deben vehicular el crecimiento económico, y social de la humanidad de aquí a 2030. Cada uno de los 17 objetivos cristaliza en metas más tangibles y medibles. Los objetivos son de temática diversa; cubren ámbitos diferentes, desde el medio ambiente a la paz y la seguridad, pasando por el acceso a fuentes de energía y a la educación. Áreas distintas, pero que están interrelacionadas, como se ha encargado de resaltar Blanca Palación, analista del IEEE.

“La agenda 2030 es transformadora e integradora: se concibió con la vocación de no dejar a nadie atrás”, ha afirmado María del Mar Hidalgo, compañera de Blanca Palación en el IEEE. “El desarrollo sostenible no es una moda: es una garantía de seguridad”, ha añadido Hidalgo. En la misma noción ha querido insistir el magistrado emérito Aragón, también catedrático de Derecho Constitucional por la Universidad Autónoma de Madrid: “Los ODS son la mayor tarea que se ha emprendido nunca a nivel mundial para proporcionar una garantía material de derechos humanos”. Aragón se ha manifestado optimista de cara al futuro, pero ha advertido que los riesgos son globales: si no hay planeta, estarán en peligro en todo el mundo los presupuestos sobre derechos más básicos.

La primera mesa ha estado moderada por la comandante psicólogo Pilar Bardera (centro), integrante de la División de Igualdad y Apoyo al Personal
Pablo Rubio/Atalayar - La primera mesa ha estado moderada por la comandante psicólogo Pilar Bardera (centro), integrante de la División de Igualdad y Apoyo al Personal.

El estamento militar ha estado representado por el ya mencionado Díez Alcalde y por el coronel del Ejército de Tierra Juan Alberto Mora. Los dos son o han sido, además, investigadores también en el IEEE. Ambos se han centrado en el punto 16 de los ODS, relativo a paz, justicia e instituciones sólidas. Han querido resaltar la necesidad de que los diferentes territorios cuenten con un Estado sólido para poder garantizar un crecimiento económico sostenible y que se refleje en el bienestar social. “Con instituciones, no se puede hacer todo; pero, sin instituciones, no se puede hacer nada”, ha subrayado Díez Alcalde, que ha apostillado: “La gran novedad de los ODS es que se deja de vincular el desarrollo exclusivamente a la disminución de la pobreza”.

Los dos militares han hecho referencia, respectivamente, a los territorios donde han estado destinado en los últimos meses: Somalia y la región del Sahel. Dos lugares, han comentado, con un gran potencial para aplicar los ODS. “Cuando leí por primera vez los ODS, pensé: ‘Esto está pensado para el Sahel’”, ha reconocido Mora. El coronel ha expuesto, en particular, el caso de Burkina Faso como un país donde la inseguridad impide que se lleven a cabo políticas eficaces de desarrollo. “En 2018, se registraron 50 ataques contra escuelas en el norte del país; cerca de dos terceras partes de los centros escolares cerraron”, ha ilustrado. En la misma línea, Díez Alcalde ha alertado del peligro que entrañan la desigualdad, la exclusión social y la frustración como caldo de cultivo para la radicalización.

El papel del sector privado

Todos los ponentes se han mostrado de acuerdo en señalar la importancia de la construcción de alianzas público-privadas. En particular, han sido los representantes de Iberdrola los que han incidido en esta circunstancia. “Las alianzas deben sacar lo mejor de cada parte: uno más uno debe ser igual a algo más que dos”, ha remarcado Carlos Sallé, director de Política Energética y Cambio Climático de la eléctrica. Ha reconocido que tales colaboraciones son bastante complicadas en sus comienzos, pues es necesario romper barreras previas de desconfianza. Para superar esas diferencias, ha señalado la relevancia de lo que se conoce como el ODS 18, esto es, las cualidades personales de empatía, capacidad de autocrítica y sentido del humor; unos rasgos del carácter que, ha asegurado, deben permear al resto de objetivos.

Su compañera en Iberdrola Mónica Oviedo, responsable de Sostenibilidad, ha defendido, en un apasionado discurso, que los ODS “son algo más que un lenguaje común: representan la gran oportunidad de crecimiento del sector privado”. “La empresa que no contribuya al esfuerzo, sencillamente, no existirá en el futuro”, ha añadido la ejecutiva, que ha presentado cómo el principio de sostenibilidad se ha incorporado a la política corporativa en cinco etapas: conocimiento, priorización, definición de metas, integración y difusión. Más concreto se ha mostrado en su intervención Agustín Delgado, director de Innovación, Sostenibilidad y Calidad. Ha hecho referencia al ODS 7, relacionado con el acceso a la energía, y ha aludido a la firme apuesta de la compañía por las renovables y el aumento de la tasa de eficiencia energética.

La segunda mesa, con Mora (izq.), Díez Alcalde (segundo por la derecha) y los representantes de Iberdrola, una imagen apropiada de la colaboración entre las esferas militar y empresarial
Pablo Rubio/Atalayar - La segunda mesa, con Mora (izq.), Díez Alcalde (segundo por la derecha) y los representantes de Iberdrola, una imagen apropiada de la colaboración entre las esferas militar y empresarial.

Los oradores han coincidido en que es necesario redoblar los esfuerzos para que la población se familiarice más con el contenido de los ODS y las conductas cotidianas que pueden contribuir a su cumplimiento. “En España, el 85% de la población no sabe lo que son los ODS ni la Agenda 2030”, ha recordado la investigadora Hidalgo. Ha reclamado cambios en los modos de consumo para consolidar un modelo económico circular. Blanca Palación ha finalizado con una llamada a la acción: “Todos somos actores de cambio; ay”. todos ustedes, les ruego que viralicen lo que digamos aquí hoy”.