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Sergio Piernas, seleccionador sub-17 de Marruecos: “El jugador marroquí tiene un espíritu de pertenencia a la selección muy especial”

Atalayar entrevista a Sergio Piernas, quien basa su estilo deportivo en “método, trabajo y corazón”
Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

 -   Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

Sergio Piernas (Barcelona, 1976) es un entrenador del grupo de los “raros”. De los que no jugó al fútbol de élite antes de llegar a los banquillos. Pero llegó y lo está haciendo por el camino más difícil. Salir de España para volver algún día. Desde el alevín del Getafe en 1999, al Atlético de Madrid de Simeone o a ser segundo de López Caro en Arabia Saudí. En enero fue nombrado seleccionador sub-17 por Marruecos y el encargado de captar a los cachorros del Atlas que un día serán leones. 

Piensa en deshacer el camino y entrenar en España, “un reto maravilloso”, apunta. “Método, trabajo y corazón” son sus faros de guía para no perderse en la noche del fútbol de banquillos. Por audios de WhatsApp, entre Marruecos y España, contesta a las preguntas de Atalayar. El coronavirus le ha obligado a ser un teletrabajador más. No se puede fallar en los inicios del proyecto y pasa las horas mejorando el perfil para captar jugadores, viendo partidos que le hacen llegar y planificando torneos y concentraciones para cuando nos despertemos de esta pesadilla.

La selección sub-17 de Marruecos es su último reto fuera de España. ¿En qué consistió el proceso para ser elegido dentro de un 'staff' con mayoría de profesionales nativos?

Recibí una llamada de la Federación de Marruecos en diciembre de 2019. No había tenido contactos previos. Me ofrecieron ser parte del proyecto, visitar sus instalaciones -que son espectaculares- y contarme en persona qué tienen planteado. Hice el viaje, intercambiamos impresiones y coincidimos en muchos puntos entre lo que ellos proponían y a mí me resultaba motivante. Tuvimos tres entrevistas más en diferentes fechas y llegamos a un acuerdo. Llevo dos meses y aunque ahora hay una situación especial con el coronavirus, estoy bastante contento.

Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos
Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

¿Fue suficiente su amplio currículo o pasó por más procesos? 

Sí, fue suficiente. La oferta me la planeta la Federación de Marruecos. Yo les presento mi estilo y mi forma de trabajar. El punto de más dudas fue el idioma. Yo no domino el árabe, pero puedo hacer sesiones prácticas con este idioma por los cinco años que trabajé en Arabia Saudí. Ahora estoy aprendiendo francés para conseguir un progreso inmediato.

¿Qué espera la Federación marroquí de su trabajo con el fútbol base?

Con la experiencia que he tenido en el fútbol base tanto en el Atlético de Madrid, en el Getafe y en la selección sub-19 de Arabia Saudí, esperan que llegue al jugador de selección. También la capacidad de conectar con el club y que el futbolista ofrezca el máximo rendimiento en el tiempo que pasa en la selección. Además, buscan un trabajo integrado con los demás seleccionadores para que el futbolista tenga un progreso y un desarrollo continuo y que no sea algo puntual. Que pase por todas las etapas y que llegue al equipo nacional con una buena base y con un espíritu de pertenencia bueno que es bastante especial en Marruecos.

Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos
Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

¿Qué diferencias hay entre el futbolista en formación saudí y el marroquí? ¿Son muy diferentes al español?

El jugador saudita de selección entrena en clubes de Arabia, no hay futbolistas fuera del país. El trabajo en los clubs esta muy controlado y es más fácil realizar un seguimiento en el día a día.
En el caso del marroquí, por un lado, tenemos al que se ha formado en Marruecos y que no ha salido a otros países. Es un jugador con un gran potencial. He conocido clubes que trabajan de forma excelente, nosotros estamos para ayudar y es una gran oportunidad para mejorar aquellas áreas que detectemos que se pueden potenciar.

 Por otro lado, esta el futbolista marroquí que juega en equipos de élite de Europa. También  tiene un potencial fuerte, con buen desarrollo y compite a un gran nivel en las diferentes ligas.

Otra diferencia, aunque quizá es pronto para decirlo, es que el jugador marroquí  tiene muy desarrollado el espíritu de sacrificio.

Respecto a la comparación con los españoles hay diferencias con el jugador marroquí especialmente en el trabajo de base en edades tempranas, ya que en España se empieza a competir desde muy pequeño y hay más escuelas. Por otro lado, en Marruecos hay gran cantidad de jugadores con talento, formados en el “fútbol de la calle” y eso le da multitud de recursos técnicos muy aprovechables para el futuro.

Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos
Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

La selección absoluta de Marruecos está formada por jugadores de ligas europeas importantes ¿enfocas tu trabajo con los jóvenes marroquíes para que mejoren en su país o para que estén preparados para salir a jugar al extranjero?

En la primera etapa estoy conociendo a los jugadores todo lo que puedo. Los jugadores con y sin potencial. Veo muchos partidos y voy a menudo a los clubes. Lo he enfocado para que haya un grupo de jugadores que tienen potencial para llegar a la élite. Tenemos un proyecto para combinar el trabajo de clubes con el trabajo de selecciones en las instalaciones de Rabat. Será una labor mixta que no se ha puesto todavía en marcha. Se trata de fomentar el desarrollo del jugador en la élite. Estamos más tranquilos con el jugador que ya trabaja en la élite. Contactamos con sus clubes y hacemos un seguimiento cercano para ver su desarrollo.

¿Su metodología de trabajo ha evolucionado o se ha modificado con el jugador español, árabe, asiático y marroquí?

Mi metodología está en continua evolución. En estos 21 años he trabajado en España, China, Arabia y ahora en Marruecos. La parte adaptativa cambia dependiendo de donde se aterrice. Hay que tener en cuenta situaciones culturales, de personalidad, situaciones en las que el jugador tiene motivaciones particulares y hay que escoger bien algunos puntos de la metodología para llevar a cabo. Dependiendo del perfil tienen unas carencias y unas virtudes. 

“Método, trabajo y corazón” es su filosofía de trabajo. ¿Cuál de las tres palabras es más difícil de que asuman los jugadores en formación?

En cuanto al método, el jugador de formación es más esponja que el profesional. Es fácil que se adapte al método porque tiene hambre de aprendizaje. El trabajo depende del perfil. En selección es fácil tener ese rebote de espíritu de trabajo y de sacrificio. En un club tienes que encontrar los puntos motivantes que hagan al jugador tener constancia. En el caso del corazón, lo hay siempre que haya objetivo, pasión, un fin... La constancia y el sacrificio que te exige esta profesión en formación y tener que suprimir algunas situaciones que en otros trabajos no te exigen puede ser lo más duro para ellos.

¿Su relación con los jóvenes se centra únicamente en el fútbol o intenta que adapten también su vida personal, académica, sentimental, familiar…?

Me he considerado siempre un entrenador bastante cercano a los jugadores. Me gusta que ellos sientan esa cercanía y esa preocupación fuera del horario de entrenamiento. Siempre hay límites, pero sí me gusta hacer un seguimiento, conocerlos en su vida personal, en la medida de lo posible, porque eso afecta al resto y ellos agradecen la preocupación. El tema académico y familiar es importante. Esa parte de la persona es inseparable del rendimiento futbolístico.

¿Trabajar con el fútbol base fue un extra a la hora de elaborar el ‘scouting’ de rivales para el Atlético de Madrid o el fútbol de élite demanda otros aspectos?

Fue un año muy interesante en mi carrera. Estuve haciendo el análisis del rival para el Atlético de Madrid además de trabajar para el departamento de metodología y de fútbol base como entrenador. Un año intenso. También hice análisis con el filial. Analizamos el rendimiento de los equipos y los diferentes modelos para encontrar rendimiento.

Al estudiar a cada equipo de élite te dabas cuenta de los planteamientos de cada entrenador y cómo intenta sacar partido y a la vez nosotros buscamos cómo contrarrestarlos.

¿Hay tantos métodos para enseñar fútbol como canteras en España?

He conocido bastantes metodologías en España y en otros países. Aunque hay similitudes y hay intercambio a través de internet para promover visitas a diferentes academias, al final te das cuenta de que lo hace diferente el perfil de jugador, la apuesta de cada club por ese jugador de cantera, ese modelo de entrenadores más formativo, más competitivo… Las particularidades de cada metodología son muy variadas y eso da riqueza al fútbol.

Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos
Sergio Piernas, entrenador selección sub-17 de Marruecos

¿Es imprescindible que los clubes enseñen a su cantera el mismo fútbol que desarrollan el primer equipo o lo importante es formar al joven para que sea un futbolista completo en cualquier equipo?

Hay un pequeño porcentaje de clubes que siguen una misma filosofía a lo largo de los años. Otro gran porcentaje depende del entrenador, de su creencia, de su modelo y cambian un poco al primer equipo para sacar el máximo rendimiento. El futbolista debe tener las herramientas de respuesta ante cualquier modelo tanto para llevarlo a cabo como para contrarrestarlo.

¿Qué opina de que las canteras de los equipos españoles fichen a jugadores extranjeros?

Es algo que debe hacerse sin que se masifique y siempre que sea para un enfoque de desarrollo del jugador en edades muy tempranas. Sin buscar un movimiento resultadista. Hay fichajes de niños africanos que no son muy coherentes. Hasta se pone en duda la edad. Estoy en contra de eso porque se está quitando la oportunidad a un niño nacional que podría tener cabida. Es bueno hacerlo de una forma coherente para que ese jugador tenga un objetivo, eso le da mucha riqueza al que viene y al que ya está. Se deben respetar porcentajes lógicos al trabajo del futbolista autóctono.

¿Cómo se gestiona en una cantera a los ‘hijos de’ futbolistas, directivos, políticos…?

Siempre toca algún caso. Hay que tratarlo con la mayor normalidad posible. Hay que dar las mismas oportunidades que al resto. No me he encontrado nunca en una situación de imposición, de tener que poner a jugar a un jugador por ser ‘hijo de’. Si tienes un trato diferencial la plantilla no perdona, aunque sea en cantera y va a percibir la injusticia. Te va a rebotar y no va a ser positivo para nadie.

¿Todos los entrenadores (a cualquier nivel) tienen una metodología o realmente existe esa figura del entrenador-motivador al que no le importa tanto la táctica?

Hay tantos perfiles como entrenadores. Cada uno tiene unos pilares y unas creencias basadas en lo que considera que tiene más potencial. Unas metodologías van más enfocadas a la táctica, al planteamiento de partidos, a la lectura del juego, al desarrollo de movimientos, a crear automatismos… Otras van más enfocadas a la parte emocional, motivadora, pasional… que también es importante y tiene unos efectos muy altos porque el jugador en canteras de élite o en élite tiene ya unos conocimientos que le hacen responder por sí mismo a ciertas situaciones tácticas con comportamientos efectivos.

¿El país más complicado para entrenar? (Motivos culturales, sociales, políticos, personales…)

En el que me ha costado un poco más y el que ha tenido más reto es China. Por el lenguaje y por nivel cultural. El jugador es muy mecánico y obediente, es frío y distante al principio y te cuesta más tiempo conectar.

¿El jugador de élite al que ha formado del que más orgulloso está?

Yo no los he formado en sí. He sido parte de esa formación. Los he podido tener dos o tres temporadas. He tenido la suerte de formar parte de la formación de jugadores como Saúl, Koke, Morata, Manquillo, Oliver, Borja, Joel, De Gea… Yo he tenido la suerte de trabajar con ellos, de aprender cómo absorben ese trabajo y esas ideas para llegar a la élite. Pero también hay otros que no han podido llegar.