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Sudán: los militares afirman abandonar el poder para calmar las protestas

La oposición civil interpreta con recelo el anuncio de Al-Burhan, que reserva poderes para un nuevo Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas
AFP/ASHRAF SHAZLY  -   El jefe del Ejército y autoproclamado presidente del Consejo Soberano de Sudán, el general Abdel Fattah Al-Burhan

AFP/ASHRAF SHAZLY  -   El jefe del Ejército y autoproclamado presidente del Consejo Soberano de Sudán, el general Abdel Fattah Al-Burhan

El general Al-Burhan, líder de los militares golpistas que derrocaron al Gobierno de transición de Hamdok en octubre de 2021, afirmó el lunes 4 de julio por televisión que los militares darían un paso al lado y abandonarían las negociaciones con el “mecanismo tripartito”, dejando a las fuerzas políticas civiles como interlocutores con los organismos internacionales. 

Al-Burhan aseguró que los partidos políticos, encabezados por las Fuerzas de Libertad y Cambio (FFC por sus siglas en inglés) serían los únicos en tratar con Naciones Unidas, la Unión Africana y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo con el objetivo de formar una autoridad de transición política. 

PHOTO/ARCHIVO - Protestas en contra del golpe de Estado militar, Sudán
PHOTO/ARCHIVO - Protestas en contra del golpe de Estado militar, Sudán 

Desde el derrocamiento del dictador Omar Bashir en 2019, Sudán vive una etapa de inestabilidad constante que ha pasado por diversas fases. Es la segunda vez que al-Burhan intenta colaborar con los civiles. Después del golpe de Estado de octubre los militares intentaron restablecer al líder civil Hamdok al frente de una junta de transición sometida a la supervisión de los militares. Hamdok se negó a hacer parte de esa junta y abandonó su puesto a los pocos días. 

El anuncio televisado de Al-Burhan llegó 5 días después de las protestas masivas en la capital de Sudán, Jartum, durante las que estallaron enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del orden, dejando al menos 10 muertos y cientos de heridos. 

De acuerdo con el comunicado de Al-Burhan, una vez creada la nueva autoridad civil para la transición, se disolvería el Consejo Soberano, ocupado por los militares, y se formaría un nuevo Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. A través de este nuevo órgano, los militares mantendrían la supervisión sobre el proceso de transición y sobre la autoridad civil. De acuerdo con fuentes locales, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas ejercerían un control casi total sobre las relaciones internacionales de Sudán, las cuestiones de Seguridad y Defensa y finalmente también un control sobre el Banco Nacional de Sudán. Este último poder es esencial para mantener la soga al cuello de la política del país. 

AFP/ASHRAF SHAZLY  -   Fotografía de archivo. Fuerzas de seguridad sudanesas hacen guardia en la capital de Sudán, Jartum
AFP/ASHRAF SHAZLY  -  Fuerzas de seguridad sudanesas hacen guardia en la capital de Sudán, Jartum 

Activistas como Hamid Khalafallah, miembro de la oposición al régimen militar, denuncian que este control militar sobre la economía del país, que no es una novedad en la historia de Sudán, da demasiado poder a los militares sobre la transición política. 

“¿Estará Al-Burhan al frente de este nuevo Consejo Supremo?”, se interroga Khalafallah con escepticismo. “¿Qué poderes tendrá realmente? En los detalles está el diablo”, concluye el activista sudanés. Para Khalafallah estos cambios tienen pese a todo un detalle positivo: las protestas del pueblo sudanés han forzado un cambio. 
Todavía según Khalafallah, este gesto de los militares cumple con otro objetivo: dividir a los partidos políticos. Por parte de las coaliciones no hubo una respuesta unificada a la mano tendida de Al-Burhan, lo que debilita el bando civil en favor de los militares. 

PHOTO/UNITAMS  -   Volker Perthes, representante especial para Sudán y jefe de la Misión Integrada de Asistencia a la Transición de las Naciones Unidas en Sudán (UNITAMS)
PHOTO/UNITAMS  -   Volker Perthes, representante especial para Sudán y jefe de la Misión Integrada de Asistencia a la Transición de las Naciones Unidas en Sudán (UNITAMS) 

El resultado viene a confirmar las predicciones del enviado especial de Naciones Unidas en Sudán, el alemán Volker Perthes, que una semana antes afirmó a medios de comunicación locales que los militares y los grupos políticas se encontraban a un “80% de alcanzar un acuerdo” apara desatascar la situación política. Perthes también añadió que los militares no saldrían totalmente del poder con este acuerdo. El enviado especial de la ONU estuvo de viaje en la región de Darfur para evaluar la situación de la conflictiva zona, de acuerdo con la versión oficial de su oficina. Durante dicho se entrevistó con el líder militar Mohamed “Hemedti” Hamdan Dagalo, líder de las Fuerzas de Acción Rápida y miembro de la junta militar en el poder, sin que se conozcan aún los detalles de dicho encuentro. La misión de Naciones Unidas no valoró el comunicado de al-Burhan a través de sus medios de comunicación. 

Al-Burhan también viajó antes de hacer su anuncio en televisión. De acuerdo con la información desvelada por Abbas Mohamed Ibrahim, editor del diario Al-Jamaheer, el líder militar llegó al Cairo el día antes de su anuncio, para verse presuntamente con el presidente egipcio Al-Sisi. Previo al golpe de Estado de octubre, Al-Burhan también acudió a Al-Sisi para obtener su visto bueno sobre el derrocamiento de Hamdok. Es de entender que los militares vuelven a contar con el apoyo de Egipto en este nuevo paso por desbloquear la política sudanesa y calmar los ánimos de las protestas.