Túnez: el largo camino de la transición 

Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano
Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano

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En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.  

Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.  Túnez: el largo camino de la transición  	•	Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano  Mariam Azarkan  En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.   Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.   Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.   Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia.  Límite de los derechos  La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial.  La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el i

Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.  

Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia. Túnez: el largo camino de la transición  	•	Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano  Mariam Azarkan  En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.   Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.   Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.   Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia.  Límite de los derechos  La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial.  La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el i

Límite de los derechos 

La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial. 

La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el insulto de la religión y la crítica del islam político. 

Sobre el asunto, añadió Farah Hached respecto a estas libertades que “en Túnez, como en los demás países de la región, la homosexualidad está castigada y un homosexual puede ir a la cárcel. Incluso hay pruebas para ver si son homosexuales o no. Y esto no se puede aceptar en una democracia”. Túnez: el largo camino de la transición  	•	Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano  Mariam Azarkan  En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.   Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.   Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.   Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia.  Límite de los derechos  La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial.  La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el i

División política  

En el régimen tunecino hay una división entre el presidente nacional y el presidente de la Asamblea Parlamentaria, con problemas también económicos y sociales. Se dice que esta crisis es la más difícil a la que se ha confrontado la joven democracia tunecina desde 2011. 

Mencionó Tarek Kahlaoui que “la gran brecha entre los cambios políticos democráticos y un status quo socioeconómico que adquiere un poder aplastante en fuerzas sociales conservadoras da lugar a un contexto preocupante que amenaza los logros democráticos”. Túnez: el largo camino de la transición  	•	Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano  Mariam Azarkan  En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.   Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.   Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.   Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia.  Límite de los derechos  La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial.  La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el i

Después de tres elecciones (2011, 2013, 2019), distintos partidos llegaron al poder y desaparecieron. Sin embargo, la fuerte presencia de políticos no tradicionales populistas en los círculos de poder se trata de algo nuevo y esto dificulta todavía más los acuerdos políticos.  

Desde 2011, nuevos actores populistas han surgido y no están dispuestos a llegar a acuerdos y a consensos con las otras fuerzas políticas. Todas las tentativas para volver a crear el formato del Diálogo Nacional de 2013. No existe en el debate político de esta gente y tampoco existe la idea de acuerdos políticos, como se apuntó en el evento de Casa Árabe. Así que estamos ante un dilema, el diálogo nacional está muerto y estamos ante una posible crisis general. Túnez: el largo camino de la transición  	•	Tras 10 años de democracia, Casa Árabe discutió sobre los logros del país norteafricano  Mariam Azarkan  En el mundo árabe hemos encontrado en la última década un movimiento de lucha por la democracia, los derechos humanos básicos, las libertades humanas y muchas otras demandas. Túnez es un claro ejemplo de esta lucha y del logro de la democracia.   Se ha enfrentado a desafíos políticos, sociales y económicos y ha dejado atrás la autocracia, ahora son ciudadanos y no súbditos. Regularmente se celebran elecciones con un Parlamento activo y hay lugar y espacio para pensamientos ideológicos diferentes. Se ha creado también una Constitución y la población goza de libertades básicas propias de la democracia.   Sin embargo, el país se sumerge en una profunda inestabilidad gubernamental y la existencia de desacuerdos entre el presidente y el primer ministro.   Casa Árabe analizó, en colaboración con Stractegia, el caso de Túnez con tres especialistas del país: Farah Hached, jurista, fundadora del “Laboratorio democrático”, Huda Mzioudet, periodista freelance e investigadora, y Tarek Kahlaoui, politólogo, profesor en la Mediterranean School of Business e investigador en Stractegia. El evento fue presentado por Karim Hauser, coordinador de Relaciones Internacionales de Casa Árabe, y moderado por Barah Mikaïl, director de Stractegia.  Límite de los derechos  La Constitución es también un logro de la democracia tunecina ya que establece un régimen semi parlamentario, es decir, un régimen en el que el Parlamento es fuerte y en el que el presidente de la República sigue teniendo ciertas prerrogativas, cierta fuerza política. Es una reacción al antiguo régimen autócrata y presidencial.  La libertad de expresión se frena con penas de cárcel dentro del Código Penal donde Túnez tiene algo que se llama “delito de moral”, que existe en otros códigos y que en otros ha desaparecido. Muchas veces tiene que ver con la religión o una caricatura de la religión. Aquí hay una confusión entre el i

Una generación olvidada 

Los sindicatos han tenido un papel muy importante y todas las organizaciones tienen una importancia histórica. La sociedad tunecina se moviliza desde 2011 en la calle, esta sociedad civil está decepcionada porque la clase política está desconectada de las generaciones más jóvenes, según se apuntó. 

Esta sociedad civil que se genera en barrios desfavorecidos ha empezado a ser cada vez más activa políticamente después de 2011 y vemos aparecer nuevas caras. Por ejemplo, vemos aparecer gente de otras de minorías étnicas, las minorías religiosas, raciales y también de minorías sexuales. 

La que se denomina “generación perdida” es la que lucha en contra de la generación de la otra generación, que era la generación de la corrupción. Esta sociedad civil lucha contra esa corrupción y sus grandes desafíos. 

Desde la Revolución de hace diez años, Túnez ha conseguido dar grandes pasos hacia la democracia, pero se trata de un largo camino hacia la transición ya que se siguen vulnerando muchos derechos. Además de otros factores como las brechas entre generaciones. 

Huda Mzioudet hizo referencia, por su parte, a que la nueva generación no siente que pertenezca ni a derechas ni izquierdas, simplemente se ven en el medio de un confrontamiento político sobre el que no se ponen de acuerdo.