Túnez: Nabil Karoui, en libertad

La justicia tunecina excarcela al candidato Nabil Karoui cuatro días antes de la elección del presidente.
la justicia tunecina excarcela al candidato presidencial, Nabil Karoui

 -  

 El candidato a la Presidencia de la República de Túnez, Nabil Karoui, ha sido puesto en libertad por un juzgado de Casación en la tarde del 9 de octubre, después de más de cuarenta días en prisión provisional por presuntos delitos de blanqueo de capitales y evasión fiscal y tras dos negativas judiciales de excarcelación. Tras esta decisión judicial, Karaoui, dispondrá de pocas horas para relanzar su carrera presidencial como principal opositor a los partidos islamistas, muy presentes en el nuevo legislativo. 
No tiene tiempo que perder en la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo domingo 13 de octubre, en la que se medirá al profesor universitario Kais Saied, quien se impuso en la primera vuelta con el 18,4% de los votos. El magnate y líder del partido Corazón de Túnez obtuvo el 15,58%.

Una de las personas de confianza Karoui ha solicitado que se retrase una semana la cita electoral. Pero por si acaso, la puesta en libertad del candidato populista ha sido transmitida en directo desde la prisión de Mornaguia por su propio canal de televisión, Nessma TV. Esta nueva situación propicia lo que organizaciones autónomas nacionales, como la Junta Electoral Independiente, y observadores externos, como los de la Unión Europea; llevaban semanas reclamando: que las elecciones presidenciales se pudieran desarrollar en igualdad de derechos.
Las elecciones legislativas del pasado domingo 6 de octubre han dejado una Asamblea de Representantes del Pueblo muy fragmentada y heterogénea. Con una participación escasamente superior al 40% de los llamados a las urnas, las segundas elecciones legislativas del país han resultado en un escenario muy diferente al anterior, a excepción del partido islamista moderado, que parece la única fuerza que se mantiene, aunque haya visto reducido considerablemente su porcentaje de votos obtenido. Por otro lado, el partido que hasta ahora había estado gobernando alrededor de la figura de Béji Caïd Essebsi, Nidaa Tounes, se ha hundido hasta poco más del dos por ciento, lo que refleja el que significó un invento que tenía como el objetivo impedir una presidencia de los islamistas y que, una vez fallecido su líder, esta opción política no ha recibido apoyos. 

Nabil Karoui ha sido puesto en libertad por un juzgado tunecino
La irrupción de tantos partidos en la Asamblea tunecina viene a significar el creciente descontento con la clase política que ya se había plasmado en las presidenciales. El próximo presidente, en cualquiera de los casos, rompe con lo conocido durante estos años en los que la política ha desmotivado al pueblo tunecino; y a nivel legislativo, el voto se ha repartido notoriamente entre más de diez formaciones que entrarán en un juego político que se avecina incierto y a prueba de nuevas realidades. A pesar de la victoria de los islamistas de Ennahda, su porcentaje ha descendido del 37,9% obtenido en 2014 al 18% actual, lo que deja en victoria agridulce este resultado a pesar de ser la fuerza política más votada; y es que otros partidos islamistas más radicales han logrado entrar en el Parlamento con un alto protagonismo. Situación que podría inclinar las futuras políticas del país. 
Túnez lleva semanas muy convulsas entre elecciones presidenciales, legislativas y decisiones judiciales que están marcando el devenir de esta joven democracia. El país que generó las olas de protestas en todo el mundo árabe a raíz de su Revolución de los Jazmines a finales de 2010 observa cómo se está engendrando un sistema débil, basado en la figura carismática de sus líderes, donde el único movimiento capaz de generar un apoyo social constante es el islamismo. 
Este domingo 13 de octubre, la desmotivada sociedad tunecina es llamada de nuevo a las urnas para la elección definitiva de su presidente y al que ya le han dejado un Parlamento difícil de gobernar. La inminente elección del presidente y la correlación de fuerzas políticas que se plasmarán en el futuro gobierno, marcarán el devenir de este país norteafricano.