Túnez y Argelia se movilizan contra el terrorismo yihadista

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Por Mohamed Sahli
Foto: Los militares tunecinos siguen vigilando el monte Chaâmbi, una zona donde se refugian grupos terroristas yihadistas. 
 
Túnez y Argelia decidieron desplegar 14.000 militares en la frontera entre ambos Estados para hacer frente a los grupos terroristas yihadistas que actúan en la zona. Argelia desplegará 8.000 militares y Túnez, 6.0000. Los dirigentes  de ambos países acordaron esta medida después del sangriento ataque terrorista que ocurrió el pasado 16 de julio en el monte Chaâmbi contra una patrulla del Ejército tunecino. 14 militares  murieron en dicho ataque y 20 resultaron heridos. Esa región montañosa limítrofe con Argelia se ha convertido en un refugio para los grupos yihadistas que llevan años combatiendo a los aparatos de seguridad del Estado tunecino. Según el periódico argelino ‘El Khabar’, el presidente Abdelaziz Buteflika dio la orden al Estado Mayor del Ejército Nacional Popular (ANP) para que inicie  las operaciones militares en la frontera de Argelia con Túnez. El objetivo de la operación entre los dos países magrebíes es incrementar la vigilancia y control de la zona y recabar información sobre la actividad de los grupos terroristas en el marco de un plan de seguridad global a ambos lados de la frontera. Por su parte, las autoridades tunecinas vigilarán de cerca la circulación de fondos económicos para el terrorismo y la actividad de los yihadistas entre Libia y Túnez. Los dirigentes tunecinos no ocultan su preocupación antes los últimos atentados en su país. El primer ministro, Mehdi Jomaâ, decidió la semana pasada constituir una célula de crisis para seguir la evolución de la situación y decretó el cierre inmediato de mezquitas que escapan al control del Ministerio de Asuntos Religiosos y donde se han  producido  manifestaciones de apoyo a los terroristas. Los tunecinos también expresaron su rechazo al terrorismo en la calle. Miles de personas se manifestaron el pasado fin de semana en la Avenida Habib Burguiba de la capital tunecina. La marcha contó con la presencia de personalidades como Hasine Abasi, secretario general del poderoso sindicato UGTT; Abdesattar Ben Musa, presidente de la Liga Tunecina de los Derechos del Hombre (LTDH); Taïeb Baccuche, secretario general del partido Nidaa Tunes;  Abdelkrim Haruni, dirigente del movimiento islamista Ennahda; y Mohamed El Hamdi, coordinador general de Alianza Democrática. El movimiento Ennahda también organizó otra manifestación. En la marcha unitaria, algunas manifestantes lanzaron consignas contra Ennahda y la presencia de uno de sus dirigentes. Las ciudades de Sfax, Gafsa y Tatauine también fueron el escenario de manifestaciones pacíficas contra el terrorismo.
 
Conferencia nacional
El líder sindical Hasine Abasi anunció la celebración de una conferencia nacional sobre el terrorismo “en los próximos días” para “debatir la estrategia nacional más adecuada” contra este grave problema que socava los fundamentos de la transición democrática, y “asegurar la eficacia de las fuerzas de seguridad y militares”. El secretario general de la UGTT defendió la necesidad de “un diálogo nacional” para alcanzar este reto. Por otra parte, según informaron las fuerzas de seguridad, el jefe de un grupo terrorista en Gran Halfaya (noroeste del país), Makran Muelhi, fue detenido en su domicilio de dicha población “en posesión de un arma de fuego”. Durante la operación policial una mujer resultó herida de bala en el pecho y la mano izquierda y tuvo que ser ingresada en un hospital. El presidente tunecino, Moncef Marzuki; el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC, Parlamento), Mustafá Ben Jaafar; y el primer ministro, Mehdi Jomaâ, se reunieron hace unos días par adoptar nuevas medidas antiterroristas que no fueron desveladas a los medios de comunicación. Un comunicado de la Presidencia de la República indicó que las instituciones del Estado, los partidos y la sociedad civil tienen que implicarse en la lucha contra el terrorismo, porque es “la condición ‘sine qua non’ para ganar la guerra” a esta lacra. Así las cosas, el ministro tunecino de Defensa, Ghazi Jeribi, desmintió categóricamente que el Ejécrito hubiera estado informado de que se iba a llevar a cabo el ataque contra una patrulla militar en el monte Chaâmbi, tal  como lo afirmó el responsable de la Unión de Sindicatos de Fuerzas de Seguridad (USFS), Sahbi Juini.