Túnez celebrará elecciones legislativas y presidenciales en octubre y noviembre de 2014

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Por Mohamed Sahli
Foto: Túnez celebrará elecciones generales y presidenciales en otoño de este año.
 
La transición democrática sigue avanzando en Túnez. El pequeño país magrebí  tiene muchos problemas políticos, sociales y económicos y el terrorismo golpea con dureza. Pero la democracia ha ganado posiciones y hasta los islamistas de Ennahda se han visto obligados a aceptar el sistema parlamentario y la nueva Constitución. En este marco, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC, Parlamento) aprobó esta semana fijar dos citas electorales importantes: los comicios legislativos el 26 de octubre y la primera vuelta de las presidenciales el 23 noviembre. 125 parlamentarios votaron a favor de un proyecto de ley sobre el calendario electoral,  13 en contra y hubo 17 abstenciones. Según la nueva ley, la segunda vuelta de las presidenciales se celebrará antes de que acabe el año 2014. “Es un paso histórico. Estamos muy felices de que el calendario electoral haya sido aprobado, esto da esperanza al futuro de Túnez”, declaró tras la votación el diputado Mahmud Barudi. El presidente de la ANC, Mustafá Ben Jaafar, consideró que la ley marca “la última etapa crucial del proceso constituyente”. Algunos observadores políticos coinciden con la postura de Jaafar. Según estos analistas, Túnez necesita dotarse de instituciones democráticas sólidas y las elecciones son un paso importante en esa dirección. Los tunecinos esperan ese momento desde que consiguieron derrocar, en 2011, al dictador corrupto Zine El Abidine Ben Ali, que durante más de 20 años fue el hombre de paja de los intereses occidentales en Túnez. 
 
Meses de negociación
La clase política necesitó meses de negociación compleja para acordar el orden de las elecciones. La instancia estatal que tendrá que organizar las dos elecciones, el ISIE, hizo  varios llamamientos  a los partidos para que se pusieran de acuerdo sobre las fechas de las legislativas y las presidenciales, para evitar el caos político e institucional. La aprobación de la Constitución este año fue un paso a favor del pacto electoral, porque puso de acuerdo a todas las sensibilidades políticas e ideológicas del Parlamento. La aprobación de esta nueva Constitución demostró la madurez democrática de la sociedad tunecina, que en estos últimos tres años ha sabido superar muchos problemas y llevar adelante un proyecto político nuevo.