Tras más de año y medio de lucha en el Congo, la OMS declara el fin del segundo brote más mortífero del ébola

Este brote de ébola se ha cobrado la vida de más de 2.200 personas y ha habido más de 3.400 contagios, según datos de la OMS
Ébola

PHOTO/OMS  -   La última paciente de ébola en RDC es dada de alta

La pesadilla que ha azotado a República Democrática del Congo (RDC) desde agosto de 2018, el virus del ébola, llega a su fin con el alta de la última paciente que había ingresada por dicha enfermedad. Sin duda, ha sido uno de los días más emotivos tanto para la población como para el personal de las diferentes ONG que llevan trabajando en el país africano casi 20 meses.  Una lucha que no ha sido fácil, pues además de la letalidad del virus (que en esta ocasión ha llegado a tener tasas del 66% de mortalidad), han tenido que lidiar con la desconfianza de gran parte de la población hacia el personal médico, dudando incluso de la existencia de la enfermedad, y con la violencia interna del país; que ha provocado ataques a los hospitales, a la población civil e incluso al personal sanitario.

Este brote de ébola se ha llevado la vida de más  de 2.200 personas y, según las cifras que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha habido más de 3.400 contagios. La organización ha anunciado en sus redes sociales la noticia más esperada en el país: el “fin” del brote del ébola. Aunque oficialmente hay que esperar 42 días tras el alta de la última paciente ingresada por el virus; es la primera vez que desde que se inició el brote en agosto de 2018 que no se registran nuevos casos.

En su tuit, la Organización Mundial de la Salud confirmó el alta de la última paciente y que comienza la cuenta atrás de 42 días para declarar del todo el fin de la epidemia: “Sin casos confirmados de ébola en la República Democrática del Congo, el 2 de marzo comenzó una cuenta atrás de 42 días para declarar el fin de la segunda epidemia de ébola más mortífera del mundo. Las operaciones siguen en curso. "Debemos permanecer vigilantes en las próximas semanas y más allá", dijo @MoetiTshidi.

En otro tuit, la OMS mostró la felicidad que supone esta noticia en la región con un vídeo en el que se aprecia a parte del equipo médico de Beni celebrando con música y bailes el alta de la última paciente. Un momento que llevaban esperando muchos meses. “¡Los #HealthHeroes [héroes de la salud] en #Beni celebran que el último paciente con #ébola en la #RDC saldrá de un centro de tratamiento! @OMS felicita a todos sus socios. Seguiremos en el modo de respuesta plenamente”. 

¿Por qué hay que esperar 42 días tras dar de alta a la última paciente de ébola del país?

El virus del ébola es uno de los más mortíferos, pues según explican desde la Agencia SINC, su tasa de mortalidad en torno al 50%, aunque en algunos brotes ha llegado incluso al 90%. Aunque la OMS ha confirmado que no se han dado nuevos casos en RDC y la última paciente ingresada por ébola ya ha recibido el alta hospitalaria, es importante seguir los protocolos y esperar 42 días para verificar del todo el fin del brote.

El virus tiene un periodo de incubación que puede variar entre 2 y 21 días, se trata del periodo desde que se contrae la enfermedad hasta que aparecen los primeros síntomas; que recordamos suelen ser fiebre, debilidad muy intensa, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, fallos del hígado o del riñón e incluso hemorragias. Los 42 días actúan como prevención  al no bajar la guardia, es la suma de dos cuarentenas completas para que la verificación sea más completa. De hecho, en estos 42 días (que han empezado el día 2 de marzo según el comunicado de la OMS) se va a realizar un seguimiento a las 46 personas que han tenido contacto con esta paciente para  que, en caso de que aparezca un nuevo caso de ébola, sea diagnosticado rápido y reciba el tratamiento de forma inmediata. 

Las autoridades se muestran optimistas y confían en que una vez finalice el último tramo de 42 días se pueda dar, oficialmente, por finalizado este brote de ébola. Un brote que se ha convertido en el segundo más letal de todo el mundo por detrás del que asedió parte de África Occidental entre 2014 y 2016; que dejó más de 11.000 muertos.