Trump y Erdogan mantienen una reunión bilateral durante la cumbre de la OTAN

El presidente estadounidense ha abandonado abruptamente el foro cuando empieza la audiencia sobre su juicio político
Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, después de la foto de familia para dirigirse a la sesión plenaria de la cumbre de la OTAN el 4 de diciembre de 2019

AFP/ PETER NICHOLLS  -   Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, después de la foto de familia para dirigirse a la sesión plenaria de la cumbre de la OTAN el 4 de diciembre de 2019

El presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan y su homólogo de Estados Unidos Donald Trump han mantenido este miércoles una reunión “muy productiva” aprovechando la celebración de la cumbre de la OTAN que ha tenido lugar en Watford, localidad cercana a Londres, con motivo del 70º aniversario de la organización transatlántica que finaliza este miércoles. En esta entrevista bilateral, que se ha producido al margen de la programación de la cumbre, los dos mandatarios han abordado los desacuerdos sobre el gasto en defensa de los Estados de la alianza, las amenazas futuras en materia de seguridad regional y el compromiso de Turquía dentro de la organización, como así lo ha hecho saber en el director de Comunicación de Turquía, Fahrettin Altun, en su cuenta de Twitter. 

“Tuvimos una reunión, hablé con él de todo. Tuvimos una reunión no programada. Hablamos de Siria y de los kurdos. La frontera y la zona segura están resultando realmente bien y le doy a Turquía mucho crédito por ello”, ha afirmado Trump en unas breves declaraciones a la prensa tras la media hora de reunión entre los dos presidentes. “El alto al fuego (en el norte de Siria) se mantiene muy bien”, ha añadido. Estas palabras de Trump se producen después de que el Gobierno de EEUU decidiera retirar sus tropas del norte de Siria abandonando el trabajo conjunto que llevaban realizando con las fuerzas kurdas contra Daesh (fuerzas que, sin embargo, para Ankara son consideradas como grupos “terroristas”) desde que estalló la guerra en este país. 

La medida de Trump fue condenada por parte de los miembros republicanos del Congreso estadounidense. La decisión ha sido ampliamente interpretada como una forma de facilitar el camino a las aspiraciones turcas de expulsar a las milicias kurdas de un territorio mayor que el de la “zona de seguridad” en el norte de Siria que pactaron EEUU, con el beneplácito de las milicias kurdas, y Turquía. Estos movimientos de las Fuerzas Armadas turcas provocaron que estas las milicias kurdosirias buscaran apoyo en el Gobierno sirio de Bachar al-Asad, lo que ha dado un giro entre los apoyos en el tablero que supone esta región del norte del país. 

Más tarde, Trump ha anunciado la permanencia de sus tropas en zonas estratégicas de pozos petrolíferos con la intención de que “los ingresos de esto (el petróleo) no se destinarán a EEUU, sino a las FSD”, según informó el Pentágono, algo que fue visto negativamente por facciones kurdosirias. “La frontera y la zona segura están funcionando muy bien. Le di mucho crédito a Turquía por eso”, ha afirmado a la prensa Trump durante una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel. “Quizás algún día me den crédito, pero probablemente no. Han estado tratando de resolver esto durante 100 años. Esa frontera ha sido un desastre por mucho tiempo. Sacamos a nuestros solados y nos hicimos cargo del petróleo. Tenemos soldados donde está el petróleo. Y así es como me gusta”, ha añadido el mandatario estadounidense. 

Mientras, la ofensiva de Turquía continúa su curso. Este lunes, nueve personas han muerto en un ataque de artillería a manos de las fuerzas turcas y las facciones sirias que las apoyan en la localidad de Tal Rifat, según ha informado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. El secretario de Defensa estadounidense ya aseguró que algunas de las acciones de las fuerzas turcas en su incursión en el norte de Siria, que se han producido después de que Washington ordenara la retirada de aproximadamente 1.000 efectivos de la zona, “parecen ser” crímenes de guerra. 

Trump y Erdogan también han abordado “la importancia de que Turquía cumpla con sus compromisos con la alianza, fortaleciendo aún más el comercio impulsando acuerdos cifrados en 100.000 millones de dólares, en materia de seguridad regional y seguridad energética”, según declaraciones de la Casa Blanca recogidas por The Hill. Respecto a las posibles sanciones a Turquía anunciadas después de que Ankara comprara el sistema de misiles S-400 a Rusia, el presidente estadounidense ha afirmado que su Administración estaba “analizando” los hechos y las posibles consecuencias. Esto ocurre después de la sugerencia del presidente de Francia, Emmanuel Macron, de presionar a Turquía tras la compra de estos misiles rusos y la demanda a Turquía para que aclare su postura en la lucha contra Daesh. “Solo puedo decir que tenemos una muy buena relación con Turquía y el presidente Erdogan”, ha concluido el presidente Trump. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una reunión bilateral con la canciller alemana Angela Merkel al margen de la cumbre de la OTAN en Watford
REUTERS/KEVIN LAMARQUE - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una reunión bilateral con la canciller alemana Angela Merkel al margen de la cumbre de la OTAN en Watford

Sin embargo, la actividad frenética que el presidente de EEUU estaba llevando durante estos días de cumbre ha vivido un cambio de sentido abrupto después de que Trump haya anunciado que no va a celebrar la rueda de prensa que había programado. Esta iba a transcurrir a la vez que el Comité Judicial de la Cámara de Estados Unidos celebra su primera audiencia como parte de la investigación del juicio político y posible ‘impeachment’ a su presidencia. 

Este anuncio se ha producido después de que Trump llamara “dos caras” al primer ministro de Canadá Justin Trudeau la mañana después de que circulara un vídeo en el que aparecen varios líderes de la OTAN como Trudeau, Macron, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, y su homólogo de Países Bajos, Mark Rutte, y parecen estar bromeando sobre la conducta de Trump en la cumbre. “Cuando terminen las reuniones de hoy, regresaré a Washington. No haremos una conferencia de prensa al cierre de la OTAN porque lo hicimos en los últimos dos días. Buen viaje a todos”, ha expresado el estadounidense en su cuenta de Twitter. 

Una foto del servicio de prensa presidencial turco muestra al presidente de Francia, Emmanuel Macron, reaccionando cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump pasa junto a él durante la cumbre de la OTAN en Watford
AFP PHOTO / TURKISH PRESIDENTIAL PRESS SERVICE / MUSTAFA KAMACI - Una foto del servicio de prensa presidencial turco muestra al presidente de Francia, Emmanuel Macron, reaccionando cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump pasa junto a él durante la cumbre de la OTAN en Watford 

La Declaración de Londres

Finalmente, los jefes de Estado y Gobierno de los países de la OTAN citados en este foro han conseguido llegar a una declaración conjunta para mostrar una imagen de unidad en la alianza, conmemorar su 70º aniversario y reafirmar su papel como garante de la “seguridad en la región” trasatlántica y los “valores de democracia y libertad”. Algo que parecía difícil al principio de la reunión que comenzó con un ambiente de incertidumbre tras las actitudes de Turquía y las recientes declaraciones sobre la alianza del presidente francés. 

La declaración ha estado especialmente dirigida a mandar un mensaje a Rusia y el terrorismo. “Las acciones agresivas de Rusia constituyen una amenaza para la seguridad euroatlántica; el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones sigue siendo una amenaza persistente para todos nosotros”, reza el texto de la declaración. “La OTAN es una alianza defensiva y no representa una amenaza para ningún país. (…) Estamos abordando y continuaremos abordando de manera medida y responsable el despliegue de Rusia de nuevos misiles de alcance intermedio, lo que provocó la desaparición del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio que representan riesgos significativos para la seguridad euroatlántica”, añade. En la misma línea, ha afirmado que “mientras existan armas nucleares, la OTAN seguirá siendo una alianza nuclear”, aunque matiza que “los aliados están firmemente comprometidos con la plena aplicación del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, en todos sus aspectos”. 

Fotografía de familia en la cumbre de la OTAN en el hotel Grove de Watford, al noreste de Londres, el 4 de diciembre de 2019
AFP/ADRIAN DENNIS - Fotografía de familia en la cumbre de la OTAN en el hotel Grove de Watford, al noreste de Londres, el 4 de diciembre de 2019

De la misma forma, la OTAN ha mostrado sus intenciones de avanzar en la seguridad cibernética como un nuevo reto de la alianza. En este sentido ha reconocido “la creciente influencia de China” y se ha comprometido a garantizar la seguridad de las comunicaciones, “incluida la 5G”. Además, la organización ha remarcado la importancia del espacio como “un dominio operativo para la OTAN, reconociendo su importancia para mantenernos seguros y abordar los desafíos de seguridad, al tiempo que respetamos el derecho internacional”. 

Finalmente, la organización transatlántica ha querido subrayar el compromiso de sus miembros sobre el artículo 5 del Tratado de Washington, que especifica que “un ataque contra un aliado se considerará un ataque contra todos nosotros”. También con la Carta de Naciones Unidas, con “un progreso sin precedentes en la cooperación OTAN-UE” y el fortalecimiento del diálogo político con los Estados vecinos y otras organizaciones internacionales. Especialmente la OTAN ha afirmado que Macedonia del Norte “será pronto nuestro nuevo aliado”.